Paro ganadero, las razones de un fracaso

Paro ganadero, las razones de un fracaso

1Jun21 0 Por Admin

Guillermo Cieza

A mediados de mayo la Mesa de Enlace anunció con bombos y platillos un cese de comercialización de todas las categorias de hacienda vacuna desde las 0 horas del jueves 20 de mayo hasta las 24 hs del viernes 28 de mayo, en rechazo al cierre de las exportaciones de carne vacuna anunciadas por el Gobierno.
La decisión contó con muestras de solidaridad del principal partido de la oposición, el PRO, algunas cámaras empresarias como la UIA, Gobernadores aliados del Frente de Todos, como Omar Perotti, y las principales entidades vinculadas a la producción y comercialización de granos. Sin embargo, no fueron acompañadas por medidas concretas como el cese de la comercialización de granos.
Como comenté en otros artículos, la suba del precio de la carne se debe principalmente a cuestiones estructurales. El stock ganadero y la producción anual de carne se mantiene estable desde hace 50 años y la población se duplicó. A esto se agrega una exportación del 30 % de la cual el 80 % va a China, que barre con las categorías de animales y los cortes más baratos, elevando el piso del valor de la carne.
El gobierno, que parece haber actuado espasmódicamente, sin haber investigado a fondo las causas del problema, ya debe haber advertido que está enfrentando un asunto complejo. El cierre de exportaciones a China no resuelve el problema de que la carne vacuna es un producto escaso y por lo tanto caro. Lo único que ha podido encontrar como anomalía es que un grupo de operadores realizan “prácticas dudosas de evasión, de posible contrabando y de exportaciones subfacturadas”. El gobierno califica a estas prácticas especulativas como “el rulo de la carne”. Que ocurran estas situaciones no son ninguna novedad, son habituales en las actividades de comercialización de granos.
Frente a esa situación irresuelta, la medida que va ganando consenso es un aumento de las retenciones a la exportación de carne que puede tener alguna consecuencia en el aumento de la recaudación estatal y en la baja de precios. Las retenciones perjudican directamente a los productores que experimentarán una baja de precios por el ganado en pie, da mayor posibilidades de competencia a los matarifes que abastecen el consumo local y no afecta demasiado a los exportadores que trasladaran esos costos al resto de la cadena.
Haciendo un análisis del conflicto es evidente que la Mesa de Enlace respondió también espasmódicamente, expresando su furia antipopulista fogoneada por la dirigencia del PRO. Como perla de esa reacción la Sociedad Rural de Salliqueló difundió un video donde se afirma que con las exportaciones de carne se podrían adquirir por mes, casi 13 millones de dosis de la vacuna Pfizer para la lucha contra el COVID-19 . Esta reacción visceral olvidó contemplar la fuerza real con que contaban para sostener un conflicto abierto con el gobierno. A poco de andar, fueron advirtiendo que mas allá de los mensajes de solidaridad, los que manejan la comercialización de granos no los iban a acompañar. Este disenso se expresó también dentro de la Mesa de Enlace porque la Federación Agraria y CONINAGRO, que tienen intereses en la exportaciones agrícolas, tampoco avalaron el cese de comercialización de granos. Para colmo de males, el sector mas concentrado de la cadena de carne, los grandes frigoríficos exportadores, mantuvo abierta la negociación con el gobierno.
Carlos Etchepare, analista y director de Canal Rural comentó con mucha lucidez este conflicto afirmando que los que se mueven por “principios” como la Sociedad Rural y Carbap, olvidaron que el sector mas concentrados de la cadena, los grandes frigoríficos exportadores se mueven solo por “negocios”. Y afirmó además, que el gobierno que necesita divisas se preocupa más por negociar “con los que se las traen”, que con “los que la fabrican”. Finalmente concluyó con la observación, muy interesante, de que las alianzas que construyó el gobierno y la oposición son las mismas del conflicto de 2008.
Estas observaciones, hechas por un analista agropecuario que puede recibir distintas acusaciones, pero lo que es seguro, nadie lo va a acusar de ser de izquierda, pone sobre la mesa varios temas.
En primer lugar, que el sector mas “principista”, es decir, más reacio a cualquier iniciativa que venga del gobierno, e ideológicamente más vinculado al PRO, es un sector de productores, chicos, medianos y grandes que tiene algún nivel de dispersión. En ese sector, lo ideológico no es correlativo a la cantidad de hectáreas o el número de cabezas de ganado. En 2008 el grupo mas radical en el enfrentamiento al gobierno, “Los Autoconvocados” no expresaba necesariamente a los grandes propietarios. Su referente mas conocido, el hoy senador Alfredo De Angelis, es un pequeño productor y contratista rural.
El sector más concentrado, que son las multinacionales proveedoras de insumo, los grandes exportadores de granos y los grandes frigoríficos exportadores, en el 2008 y ahora, son mucho más pragmáticos. No es que no tengan diferencias con el gobierno. Discuten y negocian con el gobierno, por temas más grandes. Hoy están dispuestos a ingresar los dólares por las exportaciones y aislar al paro ganadero, porque se están garantizando la continuidad del negocio de las vías navegables y de los puertos privados.
Con las espaldas cubiertas por acuerdos con los pesos pesados del negocio agropecuario, el gobierno puede darse el lujo de ni siquiera atender a los belicosos ganaderos. Esto explica las quejas de Carlos Ianizzotto, presidente de Coninagro, sobre la actitud del Gobierno “No hubo ninguna propuesta del Gobierno. Silencio total. Sé que hubo comunicación con otros sectores. Ahora espero que se comuniquen con nosotros”. Y también la del vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) Gabriel de Radeamaker “lo óptimo hubiese sido arribar a una solución consensuada con el Gobierno para dar marcha atrás con la suspensión. Pero no hubo diálogo con la producción y la medida se prorroga bajo la misma modalidad”.
Con ese panorama se entiende que la Comisión de Enlace, al prorrogar el paro hasta el 2 de junio, informó que el miércoles próximo “se abrirá una ventana en función de los ciclos naturales, las necesidades por los compromisos asumidos por los productores, los necesarios movimientos que implican la actividad de cría y por sobre todo porque no queremos producir perjuicio alguno sobre el ya castigado ciudadano argentino por la falta de ingresos erosionada por la inflación, por la creciente preocupación por el trabajo y en medio de la pandemia con injustificados atrasos en la vacuna como solución necesaria”. En resumen: volverán a vender hacienda, sin haber conseguido nada. Mientras tanto, intentarán recomponer el frente empresario, como única forma de proponer medidas efectivas.
Los resultados parecen ser: derrota de los ganaderos y el agite del PRO, triunfo del gobierno contra “la oligarquía”, triunfo de las multinacionales que garantizan sus objetivos estratégicos y afirman su autoridad en las cadenas agropecuarias , y la carne podrá tener algunas mejoras cosméticas en su precio, pero seguirá siendo un bien escaso y caro.

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