Musuk Pacha= nuevo tiempo, Isan David Imbachi Sanclemente, hermano Yanakuna en Colombia

Musuk Pacha= nuevo tiempo, Isan David Imbachi Sanclemente, hermano Yanakuna en Colombia

4Jun21 0 Por Admin

A un mes del paro nacional en Colombia, el 28 de mayo ha sido quizás el día más terrible para la ciudad de Cali, o más bien un fin de semana oscuro y lamentable. Ese día fueron asesinados 13 jóvenes en distintos puntos de la ciudad y más de 36 heridos.

Adriana Anacona M.

Sin contar el terror que se mantuvo por parte de las fuerzas del Esmad, la policía, el Goes y civiles armados en varios puntos de la ciudad. Uno de ellos Meléndez, al sur, entre la calle quinta con 90 cerca al centro comercial Unicentro, a la Universidad del Valle y a ciudad Jardín, hoy conocida metafóricamente como ciudad bacrim (Bandas Criminales). Y esto porque en varias ocasiones se ha evidenciado en vídeos y fotografías de las redes sociales que salen personas civiles a disparar en sus camionetas de alta gama, a disparar sus odios y su ignorancia de una clase social, algunos de antaño y otras emergentes que miran a los demás desde su comodidad y privilegios, una clase que demuestra la barbarie y el odio que ha producido el uribismo en este país, llamado Colombia. De ese día hablarán los libros como una noche oscura.

Hoy quiero hablar de una persona indígena maravillosa que siendo herido de gravedad en Meléndez sobrevivió y que por ser hijo de lo que entendemos como Musuk Pacha o Nuevo Tiempo, me atrevo a referir lo que significa para nosotros este hijo del proceso político organizativo del Cabildo Indígena Yanakuna de Cali.

Isan David Imbachi Sanclemente, nuestro hermano yanakuna que dos días después de haber cumplido sus 18 años fue impactado por tres disparos que casi le quitan la vida.

Situación de la violencia estructural y simbólica que enfrentamos cada día como comunidad indígena en esta ciudad.

Isan es hijo de una pareja yanakuna que le ha brindado una formación basada en el amor por el arte, la música, la ritualidad ancestral. Desde pequeño inició en Bellas Artes en la ciudad Cali a estudiar música, con su violín y el chelo; luego de las cuerdas encontró en los vientos su inspiración. Es así que llega a las flautas, la quena, y claro lo articula con el charango. Es un músico compositor de canciones como Musuk pacha =nuevo tiempo. Tiene en sus redes sociales múltiples fotografías que evidencian su tránsito por lo andino y lo ancestral, es decir, desde pequeño participa en los encuentros de música andina. Además de estar en la práctica del Runa Shimi (lengua nativa nuestra). Él junto con un grupo de jóvenes yanakunas, hombres y mujeres, son hijos e hijas de vientres y espermas que sanamos nuestra ancestralidad. Hemos pasado de la vergüenza al orgullo, en un proceso de más de 40 años como pueblo originario y en 22 como Cabildo Indígena Yanakuna en Cali o contexto de ciudad. Una comunidad en la que comprendemos el valor del chakaruna, del ser humano como puente del universo en la tierra, en donde la mujer en sus múltiples roles entre ellos dadora de vida y tejedora de procesos se junta en dualidad con el hombre como tejedor de esta vida en una ciudad, que apesar de los agobios la sentimos nuestra. En Colombia, Isan es reflejo de este sentir, aunque no hemos logrado superar las trampas del patriarcado que existe en nuestro pueblo yanakuna, intentamos en la ciudad reconocernos, mirarnos unos a otros, en esa danza y simpatía plural que nos permita trabajar juntos, lado a lado. Isan lo sabe, por eso en el grupo de jóvenes de músicos andinos que lidera, el cual se denomina Runapakary o gente del amanecer, hay de varios pueblos indígenas y un hermano raizal afro o palenquero, en su derecho y autonomía. Ellos y ellas se autodenominan hermanos y hermanas. Y durante este tiempo nos han enseñado que la pervivencia es física y espiritual. Porque este grupo de jóvenes, del que hace parte Isan, durante todo el 2020 mantuvieron vivas nuestras tradiciones en cada raymi o fiestas andinas. Lo han hecho especialmente para el Inti raymi en el mes de junio y el Killa Raymi en el mes de septiembre, Isan sobreviviente y Sebastián Jacanamijoy que trascendió, son líderes de este proceso. Isan, su creatividad y su critica la canaliza en la música, desde sus 12 años sale a marchar a las calles junto con sus padres, hermanos y hermanas de más de 10 pueblos indígenas en Cali. El año pasado viajó a Bogotá y fue uno de los miles de indígenas que fueron recibidos con amor en la capital de Colombia, allí él y su grupo Runapakary se destacaron en cada lugar.

Durante el paro nacional del 2021, el 28 de abril marchamos como pueblos unidos, siempre es muy especial salir al lado de la chirimia, se siente la fuerza de nuestros ancestros en cada tonada. Siempre con tonadas como “señora chichera, vendame chichita”, y los gritos que nos reconocen, nuestra simbología siempre visible, entre ellos la wipalla, el kuichi, además de nuestros sombreros o cintas en la frente. Isan es y será visible. Por eso las balas asesinas sabían a quién le apuntaban, le apuntaban a un proceso de resistencia pacifista, de tejido de paces, le apuntaron a destruirnos desde las entrañas de nuestros hijos e hijas, nacidos del proceso. Isan sobrevivió y ahora resiste nuevamente porque que cuando logré conversar con él me dice “Adri hay que hacer un evento de armonización, una tonada de reconciliación, unas fotos bonitas en el churo cósmico”. Isan no tiene nada de maldad en su corazón, el churo cósmico representa para nosotros el “ir y volver en el tiempo”, él retornó a la vida y recién cumplidos sus 18 años es sobreviviente de esta violencia racista y clasista que no quiere vivir más. Y por eso quiere que nos armomicemos, como grupo de jóvenes, como comunidad, como pueblo, como país. Mi hermoso hermano Yanakuna sabe que no es nada sencillo, sabe que el paro no se ha levantado, y aun como muchos jóvenes exige honestidad al gobierno en su actuar. Por eso me parece tan dulce, y sereno. Él, como su generación , que prometió no tener miedo, nos necesita como, mundo adulto, y no para juzgarlos sino para fortalecerlos. Porque las luchas deben seguir siendo creativas, basadas en el arte, la cultura, la educación, la contundencia, la honestidad, la solidaridad.

No podemos seguir como adultos en organizaciones de tantos años fragmentadas, o queriendo cada quien llevar su mejor pliego de soluciones ante un gobierno sordo e indolente. Debemos juntarnos y actuar para defenderlos y defendernos, pero sin tanto discursos que abruman, sino allí donde ellos están, en las calles, en sus marchas, en sus asambleas, en los mercados, en los parques, en las escuelas, en los barrios cada punto de resistencia y de dignidad. Porque aunque Isan no es de primera línea, como quisieron presentarlo, sabemos que todos los de la primera línea, segunda y tercera nos necesitan para apoyar sus luchas, para que ese grito de “mi gente… los defendemos” que expresó un joven de primera línea en Puerto Resistencia en Cali, un 12 de mayo, sea un mensaje para todas las personas que exigimos un país donde sea posible construir las paces desde las bases y no con tanta mezquindad como lo ha expuesto cínicamente este gobierno y los que se denominan gente de bien, tu familia, los abrazamos hermano querido y juntos lado a lado prometemos renacer.

Jallalla, jallalla.

03 de junio de 2021

Docente e Investigadora Social. Integrante del Consejo Latinoamericano de Investigación para La Paz. Movimiento Una nueva normalidad.

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