Artistas independientes: la dicotomía entre la falta de trabajo y el saber que la salud es lo primordial

Artistas independientes: la dicotomía entre la falta de trabajo y el saber que la salud es lo primordial

13Jun21 0 Por Admin

Pareciera ser una corriente de este tiempo de Covid-19 tan confuso y raro, con certezas que se desvanecen e incertidumbres que se acentúan.

Por Leo Acuña

Hace más de un año que nos encontramos transitando esta nueva realidad. Son enormes los problemas a los que nos enfrentamos y grandes las falencias de este sistema que quedaron al descubierto. En cada área de la sociedad podemos observar como el “progreso”, sustentado principalmente en el desarrollo económico, ha descuidado las cuestiones fundamentales que hacen a la vida de las personas.

Por eso vemos economías que se desploman, el sistema de salud totalmente colapsado, a docentes esforzándose por llevar adelante una educación remota para la cual no han sido preparados/as y con estudiantes sin los recursos tecnológicos para afrontar dicha modalidad. Podríamos seguir esgrimiendo muchos ejemplos más y en todos observar que se ha profundizado la vulnerabilidad en la vida de las clases postergadas.

En medio de toda esta coyuntura mundial el sector de la cultura ha sido de los más castigados. Tanto espacios culturales como trabajadoras y trabajadores de las distintas áreas de la actividad cultural se han visto sumamente perjudicadas/os. El sector de la música quizás sea de los que más ha sufrido, sobre todo para quienes viven de dicha profesión de manera independiente.

Esta realidad hace que músicos y músicas se encuentren en una gran dicotomía entre la imposibilidad de trabajar, con lo que conlleva esto, y la aceptación de manera consiente que hoy en día la salud es lo primordial.

Sobre lo primero sabemos que desde las áreas de cultura, los sindicatos de músicos y las distintas organizaciones de músicos independiente, se han llevado adelante distintas acciones. Las mismas, si bien pretenden atender la realidad económica de las y los artistas, no son más que parches y no solucionan los problemas de fondo.

Algunas medidas restrictivas parecen contradictorias o que ponen más su atención en algunos sectores por sobre otros. Es común ver cómo, mediante algunos protocolos, se reabre por ejemplo el sector gastronómico y por otro lado se sigue imposibilitando a los músicos y músicas a llevar adelante presentaciones en vivo. Sobre esto el músico Santacruceño Eduardo Guajardo se expresó en sus redes sociales manifestando su punto de vista:

Señores de la política institucional. Profesionales de la política. Vuestros hijos comen, van a la escuela privada. Uds se mueven en un mundo lateral al mundo de la gente común. Es fácil suspender las actividades laborales desde un salario sobrado y asegurado. Desde un sillón o una oficina.  Uds. van a hospitales privados y se atienden a su aire. Se van a jubilar. Los ARTISTAS, vivimos al día.

Estas afirmaciones muy bien fundamentadas se refieren al hecho de que a la actividad artística se la menosprecia. Ya sea por ignorancia o conveniencia, no está siendo valorada como una actividad laboral.

Por otro lado, y sin negar lo anterior, es evidente que existe una manipulación política de los sectores concentrados de la economía que pretenden hacerse eco de estos reclamos. Cuando fueron ellos, siendo gobierno, quienes atentaron constantemente en contra de los sectores que hoy están haciendo frente a esta situación. En relación a esto se refirió el músico y referente de la cultura de la provincia de La Rioja, Luís Chazarreta donde a través de sus redes hizo un llamado a la memoria y a la conciencia:

Compañeros artistas, todos queremos trabajar, pero para eso debemos estar VIVOS. No subamos al carro estéril de los derrotados de siempre, que quieren desde sus oficinas Vip, manipular la necesidad de la gente, para “cuestionar” a una gestión de Gobierno que nos cuida y nos protege de este drama que tiene el planeta.  No seamos serviles a este engaño… Hay un sector al que sí, lamentablemente  le está sobrando trabajo, que son los médicos, enfermeras ,choferes de ambulancia , y demás profesionales de la salud inmersos en esta vorágine imparable de intentar remediar,  lo que estos imbéciles quieren convertir en un “no pasa nada”.

Si bien son posturas que no se contradicen entre sí porque están abordadas de diferentes perspectivas. Es verdad también que reflejan mucho de esta doble y rara sensación por la cual atravesamos trabajadores y trabajadoras de la cultura. Que por un lado necesitamos trabajar y que las instituciones gubernamentales, valoren el arte como un trabajo atendiendo a los validos reclamos de los diferentes sectores de la cultura. Y por otro lado somos conscientes que el sector de la salud viene desarrollando una tarea ardua en la primera línea de esta lucha contra el Covid-19.

Ojalá podamos salir de todo esto siendo mejores, entendiendo cuales son las necesidades básicas del ser humano para la vida. Que nuestros gobernantes no sigan llegando tarde, a emparchar lo que está mal hecho, sino que sean capaces de planificar políticas que vayan más allá de lo que llamamos “progreso económico” y atiendan a las necesidades básicas que hacen a la integridad de las personas como la salud, la educación y la cultura. Que los sectores postergados de nuestra sociedad sean valorados como se debe. Que el arte, ocupe el lugar que se merece y sus exponentes sean reconocidos como verdaderos trabajadores la cultura, porque como dice Guajardo, trabajar de artista significa “…poner al ser humano en contacto con la belleza. Poner al ser humano en la ternura. Significa combatir la tristeza y la depresión. El goce estético es un antídoto contra la mediocridad. Pero además es un remedio contra la soledad, la angustia existencial y el ocio destructivo.”

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