16 de junio de 1955. El día que bombardearon Plaza de Mayo

16 de junio de 1955. El día que bombardearon Plaza de Mayo

16Jun21 0 Por Admin

Los bombardeos de 1955 fueron borrados de los programas oficiales de enseñanza, y por varias generaciones tuvimos maestros y profesores,que tampoco querían mencionar lo ocurrido.

Guillermo Cieza


Si se hiciera una encuesta en la Argentina para preguntar: ¿Conoce algún país latinoamericano en el que hayan bombardeado la Casa de Gobierno?, seguramente la mayoría de quienes se animen a dar una respuesta dirán: Chile. Muy pocos contestarán Argentina, y mencionarán que, en nuestro país, el 16 de junio de 1955, se bombardeó la Casa de Gobierno y la Plaza de Mayo.
Los datos históricos son contundentes. La intentona golpista fue dirigida por el Contralmirante de la Infantería de Marina, Samuel Toranzo Calderón y realizada por oficiales y suboficiales de la Armada Argentina con apoyo de un sector de la Aeronáutica. En la operación intervinieron aviones de la Marina de Guerra que lanzaron más 100 bombas, entre 9 y 10 toneladas de explosivos. Todo sobre las plazas de Mayo y Colón y sobre edificios como la Casa Rosada, Ministerio del Ejército, Secretaria de Comunicaciones (Correo Central) y el Ministerio de la Marina. La ofensiva aérea debía complementarse con un ataque terrestre de la Infanteria de Marina asentada en los en los muelles (Puerto Nuevo) y con el accionar de comandos civiles. En el interior se sumaría el levantamiento del Ejercito del Litoral, comandado por el general León Justo Bengoa. En el bombardeo hubo más de trescientas personas asesinadas, casi todos civiles, sólo doce de ellas se encontraban en la Casa de Gobierno. Si bien en muchas declaraciones de golpistas se menciona el objetivo de “matar a Perón”, por el lugar donde se dirigieron las bombas se advierte que el principal blanco era paralizar por el terror el apoyo civil al gobierno. Que uno de los blancos haya sido un transporte escolar simboliza esta decisión. Esta intentona golpista fracasó en su intento de derrocar al gobierno pero dejó en la población el claro mensaje de que estaban dispuestos a hacer correr sangre.
Los bombardeos no fueron una acción aislada de militares locos. Los golpistas contaban con el apoyo de poderosas corporaciones económicas como la Sociedad Rural Argentina, e instituciones religiosas. En la movilización del 11 de junio, por la celebración de Corpus Christi, la Iglesia Católica se puso al frente de la oposición. La bandera papal encabezaba las manifestaciones del antiperonismo y los pilotos pintaban en sus aviones un símbolo con una v y una cruz: Cristo vence. El propósito de los bombardeos era hacer renunciar al presidente elegido constitucionalmente, Juan Domingo Perón. Su reemplazo ya estaba previsto. iba a asumir en su lugar un triunvirato integrado por Miguel Angel Zavala Ortiz del Partido Radical, Adolfo Vichi del Partido Conservador y Américo Ghioldi del Partido Socialista.
Cuando empiezan a desplegarse estos datos históricos, comienzan a entenderse las razones del encubrimiento. La casi totalidad de la clase política de esa época involucrada en el antiperonismo, fue ejecutora o cómplice de ese crímen. Los bombardeos de 1955 fueron borrados de los programas oficiales de enseñanza, y por varias generaciones tuvimos maestros y profesores, que tampoco querían mencionar lo ocurrido. Ni Perón en ese momento, ni los golpistas después, abrieron una investigación clara sobre lo sucedido. Y ese vacío histórico se mantuvo durante más de cincuenta años. En las Fuerzas Armadas, partidos politicos, instituciones sociales y religiosas, y comando civiles implicados en este crimen, participaron muchos jovenes que años después ocuparían altas funciones de responsabilidad política y militar durante el golpe de Estado de 1976.

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