Caen nuevamente el número de ingresos al sistema de becas de CONICET

Caen nuevamente el número de ingresos al sistema de becas de CONICET

18Jun21 0 Por editor

El número de becas de ingreso al CONICET se reduce este año en relación a 2020. A pesar de la necesidad de fortalecer el sistema científico, el gobierno nacional recorta las plazas para la formación de recursos humanos.

Francisco Carriquiriborde -Mariano Féliz

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es la principal institución en el desarrollo de la ciencia pública nacional. Sus actividades se desarrollan a partir del trabajo mancomunado de personal de gestión, personal de apoyo a la investigación y personal científico :investigadorxs y becaries. Estos últimos (que para el CONICET son recursos humanos en formación) pueden obtener una beca de 5 o 2 años de duración para realizar investigaciones doctorales o posdoctoral. El mecanismo de ingreso a esas becas es un exigente concurso pero la modalidad de contratación es precaria, sin aportes a la seguridad social ni aguinaldo y con pocos derechos laborales.

Estxs becarixs son parte fundamental de los equipos de investigación que desarrollan las distintas líneas de trabajo en Ciencia y Tecnología (CyT) promovidas por el CONICET. En el marco de la pandemia, dicho trabajo ha sido fundamental en el desarrollo de kits de diagnóstico, el mejoramiento del diagnóstico tradicional, o la realización de estudios para la producción de no menos de 6 candidatos vacunales contra el SARS-Cov2 (Coronavirus) que se están estudiando en nuestro país, asi como el impacto de la pandemia en los territorios y en lxs trabajadorxs de la salud Además de esto, su conocimiento técnico ha sido requerido para participar en los centros de diagnóstico de Covid trabajando como voluntarixs sin remuneración extra. Ademas de esto durante el macrismo, fue el sector que motorizó la lucha contra el recorte en CyT y contra la reducción de plazas de planta permanente del organismo.

El 16 de Junio se conoció la decisión del CONICET de reducir la cantidad de becas a otorgar en el llamado 2021. Mientras que en el 2020 se otorgaron 2700 becas (entre doctorales, posdoctorales y de finalización del doctorado), en la convocatoria actual este número se reduce a 2400. Estas becas son menos que las proyectadas en el presupuesto nacional para 2021 (3200 becas), y representan una reducción de 12,5%. Continúa así la tendencia a la baja que se viene acentuando sin freno desde 2018, año en que la cantidad total de becas otorgadas llegó a 3667.

Esta situación llevará a que muchxs jóvenes formadxs con recursos públicos (y sus familias) pierdan sus ingresos y vean truncadas el desarrollo de su vocación científica en el país. A esta situación se suma que el poder de compra de las becas cayó 11,9% entre mayo de 2020 y mayo de 2021, según estimó el economista investigador del CONICET Mariano Barrera, acompañando el deterioro salarial de todo el sector. Para completar el cuadro, el valor de las becas sólo aumentará este año (hasta Febrero de 2022) 35% en 6 cuotas, tal cual fuera acordado en la paritaria de Estatales. Este aumento se encuentra por debajo de la inflación pasada (48,8% en los últimos doce meses) o esperada hacia adelante, pero en línea con el pedido del FMI de reducir los “gastos fiscales” como condición para renegociar la deuda.

Consultado por Tramas.ar, Andrés Stagnaro, investigador del CONICET y delegado de ATE, indicó que “esta decisión es resultado de una política inconsistente que decide prorrogar las becas existentes al costo de reducir el número de ingresos, sin considerar dichas extensiones como un derecho adquirido por las condiciones de trabajo en la pandemia”. Por otra parte, desde el espacio Jóvenes Científiques Precarizades, que nuclea becarios en todo el país de CONICET y otros organismos de CyT, Francisco Gelman señaló que “se da la paradoja de que el gobierno ha sido parcialmente flexible frente a las demandas de les becarixs en pandemia, consagrando formalmente algunos derechos adquiridos por usos y costumbres, mientras que a su vez ha sido rígido e inflexible respecto a las condiciones de ingreso, fechas y plazos, al sistema de becas. La reducción en el número de nuevas becas es un paso más en ese sentido”.

Cabe recordar que el presupuesto del CONICET para 2021 aumentó sólo 30%, levemente por encima de la proyección de inflación oficial para este año (29%), pero bien por debajo de la inflación real (ver nota en tramas.ar). Jorge Aliaga, investigador de CONICET, estimó (usando la inflación proyectada por el Ministerio de Economía) que el presupuesto 2021 para becas de CONICET era 7,8% inferior al de 2019 en términos reales; en la realidad, la caída será mucho peor. Sin mayor presupuesto, cualquier prórroga en las becas existentes, supone una reducción en los ingresos al sistema de CyT de CONICET. Este mecanismo puede pretender reducir el cuello de botella que periódicamente aparece en el sistema en la transición entre el sistema de becas (altamente precarizado) y el ingreso a la carrera de investigación (con empleo por tiempo indeterminado y completamente formal). Sin embargo, en lugar de aumentar el número de ingresos a esa carrera, o formalizar y dar estabilidad a les becaries (también en tareas de investigación), se resuelve cortando por lo más delgado: reduciendo la puerta de entrada, es decir el número de becas.

En un contexto en que la ciencia pública y sus trabajadorxs son cotidianamente revalorizades por la respuesta que vienen dando frente a la pandemia, esta decisión acentúa la precarización de sus trabajos y de sus vidas. Frente a esto y otras problemáticas emergentes, ATE-CONICET y las diversas organizaciones de becarixs han conseguido una reunión para el 18 de Junio con la presidenta del CONICET, Ana Franchi, y el resto de las autoridades del organismo.

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