Jubilados: Situación de emergencia

Jubilados: Situación de emergencia

19Jun21 0 Por editor

En el mes de junio se anunció un ajuste del 12,2 % para las jubilaciones y pensiones nacionales. Esa medida lleva el haber mínimo jubilatorio, que es el que cobran más de la mitad de les jubilades y pensionades, a $ 22.372,08 de bolsillo, hasta el mes de agosto.

por Manuel Gutierrez. Integrante de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones de Jubilados y Pensionados.

Este aumento solo alcanza a cubrir el 35% de la Canasta Básica del Adulto Mayor. La Defensoría del Pueblo de la Tercera Edad de CABA, actualiza semestralmente este costo de la canasta de los jubilados, que hoy alcanza a $64.039.

La caída del poder adquisitivo no solo refiere a les jubilades que cobran el haber mínimo. Más del 70% de la totalidad de los haberes se encuentra por debajo del costo de esta canasta básica.

En esta semana trascendió la intención del gobierno de otorgar un bono de emergencia por única vez, que oscilaría entre los 6000 y 8000 pesos. Esto se aplicaría a las jubilaciones mínimas. Señaladas las cifras de los haberes de les jubilades, salta a la vista lo insuficiente de la medida.

El poder adquisitivo de los haberes jubilatorios cayó entre 2018 y 2019 un 19,5%; y en 2020 un 8,7 más.

Esta situación permanente de angustia que viven les jubilades y pensionades es parte de un campo de enfrentamiento mucho más amplio, que abarca tanto el orden nacional como el internacional. Es el de la ofensiva del capitalismo contra les trabajadores del mundo.

Al mismo tiempo que avanzó la precarización del trabajo y la desocupación, aumenta el padecimiento de les jubilades.

El incremento del desempleo, del trabajo no registrado, y de las cifras “en negro” en los salarios de los trabajadores formales; constituyen la base estructural del derrumbe en la calidad de vida de los sectores populares.

El Fondo Monetario Internacional exige la reforma tanto del sistema previsional como de las relaciones de trabajo. El objetivo es bajar los costos laborales, de modo de garantizar los beneficios del capital.

 Los haberes jubilatorios forman parte de ese costo, de allí la insistencia en bajar los aportes patronales y los del Estado para el mantenimiento de los sistemas previsionales. El objetivo de máxima es privatizar el sistema previsional público.

 La oficina de presupuesto del Congreso Nacional señala que en lo que se refiere a gasto de jubilaciones y pensiones ($241.853 millones) en el mes de mayo de 2021 se registró una disminución del 10 % interanual.

La intencionalidad desde el poder económico es transformar el haber jubilatorio en un seguro a la vejez; de esta forma bajar “costos”, al tiempo de dividir la lucha entre les trabajadores activos y jubilades.

Desde la lógica  de la legitimidad capitalista se intenta ubicar a les jubilades como un sector “improductivo” y por lo tanto sin ningún tipo de vinculación con los trabajadores activos. Se deja en el olvido que los haberes jubilatorios son salarios diferidos en tiempos de labor activa, y que la riqueza de hoy es posible gracias al trabajo, tanto el del pasado como el del presente.

Por estas razones les jubilades exigimos:

Una Jubilación mínima no inferior a la canasta básica del adulto mayor que calcula la Defensoría del Pueblo de la tercera Edad de la CABA.

82% móvil sobre el salario del trabajador activo en su mismo cargo, oficio o función y la recomposición de todas las escalas conforme a la historia laboral de cada trabajador.

Creación del Instituto Nacional de Previsión Social, para la dirección y administración de los fondos previsionales. Deberá estar dirigido por sus interesados, como establece la Constitución Nacional, que son los representantes de les trabajadores activos y jubilades. Y contar con la participación del Estado.

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