La presencialidad escolar sí, contagia

La presencialidad escolar sí, contagia

1Jul21 0 Por Darío Balvidares

Un importante informe de carácter científico prueba que la presencialidad escolar es uno de los factores que contribuyen de manera directa a la exponencialidad de contagios por Covid-19.

Frente a los continuos argumentos brindados por algunos sectores políticos y mediáticos, sin ningún rigor científico, es necesario difundir informes que documentan la incidencia de la escolaridad presencial vinculada al incremento de contagios.

Sobretodo con las apariciones de las nuevas cepas y variedades o linajes del virus que parecen ser más potentes en contagiosidad y como consecuencia, la generación de casos graves.

De hecho, lo que no se puede perder de vista es el concepto de circulación comunitaria, esa omisión hace que algún funcionario diga que tal o cual docente o estudiante no se contagiaron en la escuela. Esa forma de pensar la pandemia no sólo es errónea, sino que pone a la “víctima” del contagio como responsable personal, cuando el problema es la circulación comunitaria del virus de la que la escuela es parte.

Un esfuerzo conjunto de científicos de la facultad de Ciencias Exactas de la UBA y del CONICET, sumados a colaboradores de otras instituciones universitarias y científicas del país, lograron un Informe que ya no deja dudas sobre la incidencia en el incremento en los contagios que provoca la presencialidad escolar.

Bajo el título, “Informe sobre el Impacto de la presencialidad escolar en los casos confirmados de COVID-19” se despliegan de manera contundente las evidencias que muestran los descensos de las curvas de contagios, con la consiguiente disminución de internaciones y muertes, en los períodos de mayor circulación viral, tomando como medida precautoria el cierre de las instituciones educativas en todos sus niveles.

El estudio se realizó sobre la base regional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA); Conurbano bonaerense y el Interior de la provincia de Buenos Aires (PBA).

Se establecieron comparaciones a partir de las “restricciones” fijadas por el DNU presidencial, y las decisiones políticas que se tomaron sobre la presencialidad en 2021.

Pero no sólo el Informe muestra resultados locales, sino que compara las decisiones políticas y sanitarias sobre el tema con otros países americanos y europeos.

En el análisis sobre las métricas que se utilizaron en diferentes países para decidir sobre la presencialidad, el estudio “observa  que la decisión de reiniciar clases presenciales con el comienzo del ciclo lectivo a fines de febrero y principios de marzo en CABA y PBA se realizó con niveles de incidencia compatibles con la escolaridad presencial según los criterios utilizados en algunos de los países analizados. En el momento del decreto presidencial que determinó la suspensión temporal de la presencialidad en CABA y el Conurbano, la incidencia se encontraba muy por encima de los niveles máximos sugeridos para escolaridad presencial en los países analizados”.

Esto demuestra que la dilación en tomar decisiones o discutirlas partidariamente sin hacer prevalecer criterios sanitaristas lo que logra es darle al virus más tiempo y lugares para que se reproduzca y alcance a mayor cantidad de población.

Un segmento temporal ejemplifica las curvas de disminución de contagios producto de las decisiones o no de cerrar temporalmente la presencialidad: “La educación virtual que comienza el 19/04 en el Conurbano produce una pendiente significativamente más negativa a partir del 22/04. La disminución de casos entre el 22/04 y el 27/04 es del 22.0% en Conurbano, 13.2% en CABA y 11.4% en Interior PBA. Si no hubiese habido cambio de pendiente el 22/04 producto de la educación virtual en Conurbano, se hubiera esperado que la reducción del 22% de los casos fuera sólo del 13.1%. Esa menor disminución hubiera significado en el Conurbano unos 2500 casos confirmados más a lo largo de esos cinco días, con su consiguiente impacto en el uso de unidades de terapia intensiva y el número de fallecimientos un par de semanas después”.

La referencia es clara, haber pasado a la virtualidad en el Conurbano evitó 2500 contagios y sus consecuencias.

El Informe avanza en los contagios que se producen o pueden producirse durante la presencialidad en niñes de 5 a 11 años, que además funcionan como vectores de diseminación viral con o sin síntomas. Justamente por el concepto de circulación comunitaria.

Respecto de los indicadores de riesgo para poner límites a la presencialidad, varían según los países tomados por este estudio. Por ejemplo, si se toma – dice el documento – Austria, Francia y Bélgica, esos tres países establecieron un valor máximo de 400 casos semanales cada 100000 habitantes; Italia, 250 y Alemania, 165 (según el proyecto que presentó la primera ministra). Mientras que de acuerdo con el CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades) de Estados Unidos considera Alta Transmisión Comunitaria con más de 100 casos y sugiere la suspensión de la presencialidad.

En relación con esto, el Informe muestra como se debería haber actuado si se hubiera tomado alguno de los parámetros que ya habían sido probados y ejemplifica que: “usando el criterio propuesto en Alemania, la presencialidad se debería haber suspendido pocos días después de implementada (5 de marzo), mientras que en Conurbano y el interior de PBA se debería haber suspendido el 22 y el 31 de marzo respectivamente. Por su parte, si los criterios utilizados hubieran sido los mismos que en Italia, la presencialidad debería haberse suspendido el 22 de marzo en CABA, el 28 de marzo en Conurbano y el 5 de abril en el interior de la PBA. Finalmente, con los criterios de Austria, Francia y Bélgica, la presencialidad habría tenido que ser suspendida en CABA desde el 30 de marzo, en Conurbano desde el 4 de abril y en el interior de la PBA aún estaría en niveles dentro de lo permitido”.

El informe concluye en que: “En contextos de alta circulación viral, la evidencia muestra que la interrupción de la presencialidad escolar contribuye significativamente a disminuir contagios, y por ende internaciones y fallecimientos (…) Si bien es difícil aislar variables en contextos complejos, la suspensión de la presencialidad es una de las medidas con mayor impacto verificado”.

Es cierto que se está avanzando en la vacunación, pero también es cierto que estamos entrando en la zona más fría del año, a lo que se le suman las autorizaciones de más actividades y desplazamientos; pues entonces, y ya que hablamos de la educación, fijemos un criterio común con indicadores sanitarios que no se ajusten a los vaivenes de las primaveras electorales, mientras el virus sigue cobrando víctimas.

500 casos cada 100 mil habitantes, como dijo el ministro de educación nacional, Nicolás Trotta, no parece ser el mejor de los indicadores de acuerdo con lo que prescribe el estudio y previendo el desembarco de la variante Delta.

Este Informe podría inscribirse dentro de los conceptos de una pedagogía sanitaria para la toma de decisión política. La herramienta es científica, lo demás son intereses corporativos.

Foto destacada: El Diario de la Educación

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