Pandemia: el más allá del COVID

Pandemia: el más allá del COVID

12Jul21 0 Por Irene Antinori

La pandemia es una lupa perversa: agranda lo malo, achica lo bueno.Segunda parte de la entrevista realizada al Dr. Ignacio Pizzo. Médico generalista. Trabaja en el Centro de Salud y Atención Comunitaria (CESAC) de la Villa 21/24 que depende del Hospital Pena. En esta entrevista para Tramas reflexiona sobre la dimensión política y social de la pandemia.

Tramas. Los hospitales y salas cuentan con suficiente personal de terapistas intensivos? ¿Se produjeron muchas licencias en este sector?

-Los hospitales de la ciudad en general no cuentan con personal suficiente Además muchos se han enfermado. Siempre es insuficiente, incluso al borde de un colapso. Que fue inminente hace unas pocas semanas cuando se dio el mayor pico de esta segunda ola hasta ahora. Porque puede venir otro con respecto al personal de intensivistas, médicos de guardia, médicos clínicos, enfermería. Siempre se está solicitando más personal por las razone señaladas. Nosotros mismos hemos tenido que ir al Programa Detectar a hacer algún refuerzo para la atención. No solo es el tema de la internación o el tema de las guardias. Diversos dispositivos y los centros de vacunación requieren mucho personal Los centros de aislamiento también requieren parte del personal Habitualmente son hoteles que están con algún personal subcontratado o tercerizado por el gobierno de la ciudad. Y personal del SAME y todo el sistema de Salud. Hubo que hacer muchas contrataciones que los diferentes gobiernos lo han resuelto en la manera que han podido, aumentado la precariedad anterior.

Tramas ¿Cómo podemos reforzar nuestro sistema inmune para poder dar batalla al virus? Al menos hasta tener la mayor cantidad de gente vacunada para eventualmente crear la inmunidad de rebaño.

-Una cosa es la inmunidad de rebaño generada en parte por la vacunación más los pacientes que ya se contagiaron y aquellos pacientes asintomáticos que no sabemos que se hayan contagiado, pero sí generaron anticuerpos. Todo ello genera las condiciones para que esa llamada inmunidad de rebaño exista. Por lo tanto, se reduce el nivel de contagio y por lo tanto de formas graves, y disminuye la mortalidad. Básicamente es lo que se busca: reducir la mortalidad por este virus. 

En esta pandemia. como en otras que hubo, pero no de esta magnitud, lo que se intenta siempre con las medidas tomadas es reducir la mortalidad. Podemos tener una pandemia desde un simple resfrío, pero si este resfrío no causa mortalidad, no conlleva gravedad. Esta pandemia trajo aparejado estas medidas que se usaron desde hace siglos atrás. Las cuarentenas largas, tienen que ver justamente con disminuir la mortalidad por un virus o por una enfermedad infecciosa.

Para reforzar el sistema inmune, las medidas no deberían ser enfocadas en un modo individual sino desde un modo colectivo. Nos agarran a contramarcha las medidas que debemos tomar en relación a la alimentación y en tener un sistema inmune reforzado. Nos cuesta mucho porque es un sistema enteramente patógeno el que nos condiciona la manera de vivir. Es muy difícil sobre todo para la gente despojada de los principales derechos, como una alimentación saludable. Decirles que refuercen su sistema inmune alimentándose bien. Porque alimentarse bien implica una variante en la alimentación, tener las cuatro comidas, poder incorporar frutas y verduras en las principales comidas. Poder reforzar el sistema inmune a través del ejercicio y por medio del tiempo libre del esparcimiento. Y tener un trabajo que nos permita la subsistencia con lo cual todas estas condiciones.  Lamentablemente hoy  es una pequeña minoría que las tiene al alcance de la mano y del bolsillo.

Hay que repensar la salud desde el punto de vista colectivo y no desde una mera descripción de medidas individuales. Es cierto que las medidas individuales para prevenir ayudan a que no se contagie a otro. Dependiendo de mi actitud, no puedo perjudicar a otro. Pero esta actitud, también es una medida colectiva.

Con decir “tomá tal vitamina que con eso reforzamos el sistema inmune”, no sirve porque no es así como se generan las condiciones de salud colectiva. Es mucho más profundo el tema. Reforzar el sistema inmune lleva una serie de medidas que llevan mucho tiempo, por ejemplo: la sana alimentación tiene una implicancia fundamental en la condición previa en que un ser humano va a afrontar una enfermedad.

Tramas Desde tu mirada sanitarista ¿Son acertadas las medidas tomadas? ¿Qué otras medidas sería necesario adoptar?

-Con respecto a las medidas tomadas en una primera etapa varios, compartimos que era para cuidar la vida y la salud de las personas. Luego esa cuarentena se prolongó y se empezaron a ver fisuras, grietas, marchas, contramarchas y mensajes confusos. Además, los medios de desinformación y descomunicación, sobre todo los televisivos que son muy virulentos. En el sentido que ese panelismo mediático hace mal, nos tiene de alguna forma encriptados en una discusión política y nos tiene cautivos de esa discusión “agrietada”, que sólo es para la tribuna. Tenemos que salir de éso y me parece que las medidas adoptadas para salir tienen que ser claras y comunicadas de una manera que no sea confusa para la población. Si en parte se desmadró el Coronavirus y esta pandemia, fue porque esa comunicación fue tan confusa que se terminó tomando medidas de manera individual y caótica sin pensar mucho en el otro. Debería haber sido un mensaje más claro, unánime, unificado en relación a qué es importante para el cuidado de las personas. Que el cuidar la vida sea una realidad y no un mero discurso o una mera proclama porque se ponen vidas en juego. Vidas que ya estaban en juego previo a la pandemia. Insisto la pandemia es un analizador que nos tiene que hacer pensar mucho en qué mundo queremos vivir.

El tema de las medidas es un tema coyuntural, de paso, medidas que han adoptado en diferentes países porque no hay mucho más por hacer, ante algo desconocido, que de todos modos se veía venir. Hay una nota muy interesante de Ignacio Ramonet, que es un periodista   eximio. que ha hecho un trabajo muy interesante en una nota que leí el año pasado. Acerca de varios elementos que hacían pensar que una pandemia de estas características podría aparecer. No se atendió a estos avisos previos que hubo en diferentes países. Y hoy estamos en esta situación, con lo cual las medidas son acertadas, pero siempre estamos corriendo detrás del virus, detrás de los casos.

En principio fueron medidas acertadas pero una vez aparecidas las vacuna también hubo cierto exceso de esperanza depositada en éstas. Y no habría que relajarse en esto y seguir con las medidas de cuidar a todos por igual, es una tarea titánica que tenemos por delante. No solo con esta pandemia, sino con el resto de las enfermedades. Tenemos que empezar a pensar la salud de otra manera, como salud y no como ausencia de enfermedad. Con una mirada    integral, no como plantea la OMS como el bienestar físico, mental, social que hay sino también como ese bienestar se lleve a cabo a través de la defensa de la vida por sobre el resto de los valores.

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