Pinocho, el hada azul y los penes de madera.

Pinocho, el hada azul y los penes de madera.

18Jul21 0 Por Alfredo Grande

…entonces la ministra protectora, viendo que el miembro se caía, le puso un pene de madera, y pinocho sonriendo despertó….

“Las prácticas sexuales protegidas previenen infecciones de transmisión sexual como la sífilis y el VIH. Enseñar a usar preservativos es una forma de educar en el cuidado individual y colectivo”. Este mensaje enviado por el hada azul de la salud pública desde uno de los poderes del Estado, la red social Twitter, muestra el envés y el revés de la cultura represora. Encorsetar a la sexualidad, en el caso que pudiera ser educada, en la prevención de enfermedades transmisibles, es una conocida práctica reaccionaria disimulada con el barbijo de lo políticamente correcto y lo progresistamente tolerable. Para la sífilis hay penicilina y el SIDA ya es una enfermedad crónica. Prevenir la enfermedad es necesario. Sin embargo, la sexualidad tiene un más allá de la necesidad. Ese mas allá es el deseo. Que no necesita ser educado. Pero si exige ser liberado. Las diversas practicas represoras de la sexualidad continúan. Cuando lo prohibido de una época es obligatorio en la siguiente, algo huele a podrido. La mercantilización de la vida incluye a la sexualidad. Idealizada como factor de consumo de la gran industria, y simultáneamente denigrada en sus versiones autogestionarias. Para decirlo de otra manera: como valor de uso sigue los mandatos sacramentales. Como valor de cambio se sostiene la porno publicidad y la sumatoria de crímenes aberrantes que configuran, la denominada “trata”. Para que sea integral, la sexualidad bien educada debe demoler el corralito de lo “preventivamente correcto”. La cultura represora denomina “porno shop” a lo que pueden considerarse escuelas y bachilleratos para amplificar y diversificar placeres. Sugiero denominarlos “Escuelas para Sexualidad Integral” (ESI II) donde no se haga centro en los peligros que conlleva las prácticas sexuales, sino en los indudables beneficios que se consiguen al ejercerlas. Actualizar las teorías y dispositivos que Wilhem Reich, uno de los discípulos malditos de Freud, desarrolló durante décadas. En 1931, se fundó la SExPol, asociación alemana para una política sexual proletaria. Era además el desarrollo de una plataforma de políticas en salud, educación, vivienda y condiciones de vida digna para la población más empobrecida. Quizá 20 años no es nada, pero 90 es mucho. Espero que el hada azul incorpore las ideas de Marx, Freud, Reich, que no hablaron de sexualidad, sino que politizaron el deseo.  Así Pinocho, el muñeco con pene de madera, podrá decir: toda sexualidad es política.

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