¡Ya tenemos candidatos del Frente de Todos! ¿tenemos?

¡Ya tenemos candidatos del Frente de Todos! ¿tenemos?

25Jul21 0 Por Daniel Campione

El sábado 24 de julio fueron presentadas las listas con destino a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Las candidaturas sólo fueron develadas a último momento.

El Frente de Todos presentó sus candidatos a diputados en la provincia de Buenos Aires el sábado 24 de julio por la tarde, con una escenografía de pretensión metafórica. Una planta productiva en el Gran Buenos Aires, considerada “empresa familiar”.

Las dificultades de una épica

Fabricantes de artículos de limpieza los dueños de Queruclor se han diversificado hace poco hacia la  producción de aerosoles, en la que reemplazan a una empresa multinacional que se retiró del país. Empresarios argentinos preservaron la producción y el trabajo nacional frente al abandono hecho por una empresa extranjera.

Un bello relato sobre la fantasmática “burguesía nacional”, uno de los mitos más persistentes de la tradición peronista. Fue un signo inicial de una campaña electoral que pretende mostrar algo de recuperación de la economía, después de la brutal recesión de 2020, con sus secuelas en el nivel de pobreza, precarización y desempleo, con la inflación como ariete contra el poder adquisitivo de los salarios.

Cuesta construir una épica en medio de los deterioros que indujo la pandemia Los que cayeron sobre un escenario socioeconómico que ya era sombrío desde antes de la aparición del coronavirus. Hay acuerdo entre los analistas acerca de que la evolución de los distintos sectores de la economía es muy heterogénea. Algunos han retomado algún crecimiento, sin que todavía se refleje en crecimiento del empleo o en mejora de la capacidad de consumo.

Quizás la mayor nota de optimismo al día de hoy, es el ritmo y extensión de la vacunación en las últimas semanas. Sigue en pie la indefinición sobre las segundas dosis de Sputnik V, pero la aplicación de las dosis iniciales de esa y otras vacunas se extiende hoy hasta a lxs jóvenes. Y donación de EE.UU mediante, falta poco para que la inoculación con Moderna avance en los adolescentes.

“Economía, vacunación y responsabilidad del macrismo en la crisis”, se dice que sería el triángulo de sustentación de la campaña del oficialismo. El punto económico aparece borroso. La vacunación permite una mirada esperanzada. Las diatribas contra los descalabros producidos durante la gestión presidencial de Mauricio Macri, con el desmesurado endeudamiento al frente, deberían ser eficaces a fuerza de evidencias.

¿De dónde salen lxs candidatxs?

La nominación de lxs candidatxs no ha dado lugar a grandes sorpresas. Lo primero que debería llamar la atención y no lo hace, por la fuerza de la costumbre, es el método para escogerlos. Ayer lxs postulantes pasaban a firmar su candidatura por la Casa Rosada, sin saber a ciencia cierta en qué orden iban en la lista. Vale decir que no habían tenido la más mínima parte en las decisiones que llevaron a su presentación. Ni las  suyas ni las de lxs demás.  Se les “avisa” como si se tratara de un turno médico. Sin voz ni voto.

¿Quién decide entonces? ¿Algún cuerpo colegiado, un comité? Nada de eso, todo se resuelve en secreto. Inciden unos pocos escogidos con capacidad de presión a favor (y en contra) de determinados candidatxs. Estarían incluidos allí algunxs intendentes, ciertos dirigentes sindicales, la ya no tan demonizada La Cámpora y algún dirigente clave del distrito correspondiente. Unxs poquísimos estarían habilitados para tomar la decisión final. ¿Quiénes son  ellos? Se supone que Máximo Kirchner, Sergio Massa, algunxs agregan a Eduardo de Pedro como mediador entre diversas instancias. Por supuesto el presidente. Y como tribunal de última instancia, la vicepresidenta.

¿Es esto exactamente así? No se puede saber y quizás no importa mucho saberlo. Lo indudable es que ni la dirigencia formal de los partidos y agrupaciones que integran el Frente de Todos, ni los llamados “cuadros”, y mucho menos la militancia de base, son convocados a emitir una opinión. Para mayor seguridad de que el “paquete” queda atado, se busca eliminar la posibilidad de segundas o terceras listas. En el principal distrito del país y en la gran “vidriera”, Provincia de Buenos Aires y CABA respectivamente, no habrá disputa en las PASO.

Los potenciales votantes del oficialismo ya saben desde el sábado a quién tendrán que votar en las PASO y en las generales de noviembre. Tal vez encuentren en la boleta a personas a las que nunca desearían votar. Suele decirse “que se cortarían la mano” antes de hacerlo. Allí se suma el problema de la denostada pero nunca modificada “lista sábana”.

Ésta obliga al sufragante a votar por una larga lista de las que a la mayoría no conoce ni de nombre. En caso de que lo deseara no puede tachar ni agregar a nadie. Salvo los ultrapolitizados, el resto reconocerá, en el mejor de los casos, a algunos de los primeros postulantes. Y a veces ni éso ¿cuántos ciudadanos bonaerenses saben quién es la tercera en la lista de diputados por esa provincia? Es de suponer que los habitantes de General Lavalle, donde fue intendenta.

No es nada contra ella, quizás el futuro nos depare una brillante diputada. El hecho es que dada su ubicación en la lista ya tiene una banca asegurada. Y sólo sabemos que ese casillero le tocó al Frente Renovador, o más precisamente a Sergio Massa, el único representante de esa fuerza en la mesa de las decisiones.

Podrían hacerse muy extensos comentarios o especulaciones sobre las candidaturas que fueron aprobadas. Tomar en cuenta, por ejemplo, que lxs dirigentes sindicales recibieron tres lugares entre los primeros diez candidatos de la provincia. Y que ellos fueron escogidos entre los que no pertenecen a la CGT o mantienen una relación tirante con su conducción. Puede apuntarse en la misma línea que los representantes de las organizaciones territoriales no encontraron ningún lugar entre esos diez. ¿Confianza hacia los primeros? ¿Reticencia hacia los segundos? ¿Voluntad de castigo hacia la dirigencia cegetista? No podremos saberlo.

Se habló de que el ministro de Seguridad del gobernador Axel Kicillof era el que mejor “medía” en las encuestas, pero no fue candidato porque su sola presencia en la lista hubiese sido una ofensa para el Presidente.

En CABA se pueden leer conjeturas casi opuestas entre sí acerca de qué llevó a Leandro Santoro al primer lugar de la boleta porteña. Algunxs argumentan que tiene una relación muy estrecha con Alberto Fernández, quien lo habría colocado en ese lugar. Otrxs opinan que más allá de ese vínculo personal, en realidad responde a La Cámpora, organización que habría determinado su postulación.

Otra línea de análisis apostilla que jugó un rol muy fuerte la visibilidad mediática. Santoro estaría considerado un apasionado y eficaz defensor del gobierno en múltiples espacios de radio y televisión, lo que fue muy apreciado. Algo similar habría ocurrido con Victoria Tolosa Paz, cabeza de lista en la PBA. Más allá de un reconocible desempeño en el área de políticas sociales, sus buenas actuaciones en polémicas televisivas habrían contribuido a inclinar la balanza a su favor. De nuevo, no hay modo de contrastación.

La fuerza del hábito (indigno)

Lo que está incorporado al sentido común, y es lamentable que así sea, es que sólo puedan extraerse estas elucubraciones, en su mayor parte asociaciones de ideas incomprobables en su veracidad. Un puñado de personas, la mayoría profesionales de la política, han definido quién sí, quién no, y en qué orden.

Los varones y las mujeres de a pie serán luego sometidos a un bombardeo comunicacional desigual y creciente, a medida que se acerquen los domingos de votación. Y llegado el día dispondrán de un par de minutos para escoger entre varias extensas boletas, sobre cuyo orden e integración nada pudieron disponer. No faltará algún periodista a la antigua que llamará eso “una fiesta cívica….” También estará el disertante con aspecto aplomado que hablará de los peligros de la “antipolítica” o lamentará la “apatía ciudadana”.

Como si ambas cosas no fueran resultados difíciles de evitar del comportamiento real y concreto de una dirigencia despreocupada de “representar al pueblo”, si es que tal cosa es posible.

Queda plantearse qué se puede hacer para poner en cuestión las costumbres imperantes. Para contrarrestar de algún modo la contradicción flagrante de que quienes se consideran el movimiento popular por excelencia dejen “en la vereda”, con total impunidad, al pueblo que se supone encarnan. O más en general, para el rescate de contenidos más sustanciales para aquéllo que llamamos democracia.

Daniel Campione

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