La agroecología, un camino diferente al de los agroquímicos y el daño ambiental

La agroecología, un camino diferente al de los agroquímicos y el daño ambiental

8Ago21 0 Por Tramas

Para saber más acerca de la producción agroecológica, sus  perspectivas y sus dificultades, tramas conversó con el ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Aplicadas, César Di Ciocco, profesor de Ecología en la Universidad Nacional de Luján (UNLu) e investigador en el Instituto de Ecología y Desarrollo Sustentable (UnLu-CONICET). Es también Integrante de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología en la misma universidad.

Tramas. ¿Cómo se caracteriza o define la producción agroecológica?

Los sistemas de producción agroecológica tienen una visión integral que comprende la superficie productiva y su entorno, tienden hacia la sustentabilidad y a la preservación de los ecosistemas naturales sin dejar de priorizar la producción. La biodiversidad planificada y espontánea es fundamental para lograr la sustentabilidad productiva. Generan más trabajo que los sistemas convencionales. Más variedad de productos alimenticios sanos y nutritivos. Tienen una dimensión holística del sistema que incluye los aspectos sociales, económicos, sin desconocer lo técnico. Es un sistema basado en procesos, no en aplicar un paquete tecnológico dictado por las empresas que proveen los insumos agropecuarios, como ocurre en el modelo convencional basado en agroquímicos, semillas híbridas y organismos transgénicos.

Tramas. ¿Qué implicaciones tiene desde el punto de vista del tipo de bienes a producir, la organización del proceso productivo, las relaciones de trabajo?

Las relaciones de trabajo pueden ser variadas en el marco de las relaciones existentes en nuestro país y el mundo. Podría haber una tendencia hacia el trabajo asociativo o cooperativo que es más fácil de lograr en aspectos de comercialización, desarrollo de sistemas de riego, y compra de bioinsumos. Hay una incorporación de elementos socioculturales y económicos en el análisis de ecosistemas, enfatizando el reto de la transición desde el valor del mercado hacia el valor ecológico y el bienestar humano. 

Los bienes producidos, alimentos principalmente, no contienen plaguicidas ya que en su producción a campo o invernadero no se emplean agroquímicos es decir ni plaguicidas ni fertilizantes sintéticos. Así logran disminuir el impacto global (cambio climático) porque no emplean semillas transgénicas ni otros elemento que requieren para su elaboración transporte y aplicación de combustibles fósiles. El uso de agroquímicos, propio de la llamada “revolución verde”, que emplean recursos no renovables y contaminantes como el petróleo, llevó al ecólogo y escritor argentino Antonio Elio Brailovsky a denominar a este modelo productivo basado en el petróleo como la “revolución negra”. Brailovsky es ambientalista, economista y como convencional constituyente de la Ciudad de Buenos Aires, introdujo los temas ambientales en los artículos 26 a 30 de la Constitución de la Ciudad.

Tramas. ¿Puede considerarse a lo agroecológico una modalidad de lo que habitualmente se denomina “economía popular”?

Hay muchas variantes en la agroecología. No necesariamente se encuadra en la economía popular aunque hay muchos productores apoyados y orientados por organizaciones que se identifican con la economía popular, como los que integran la Unión de Trabajadores de la Tierra o el Movimiento de Trabajadores Excluidos rural, entre muchas otras que integran organizaciones como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.

Tramas.  ¿En qué se diferencia lo agroecológico de los “productos orgánicos”?

Los productos orgánicos se producen al igual que los agroecológicos sin agroquímicos, es decir sin plaguicidas ni fertilizantes de síntesis. Los productos orgánicos están orientados a mercados, por lo general, de mayor poder adquisitivo y son sistemas regulados por  normas de empresas nacionales o internacionales, lo que implica costos de certificación elevados. Presentan reglas de producción más estrictas, no siempre posibles para pequeños productores. Los sistemas orgánicos siguen un protocolo determinado para obtener una certificación para su comercialización, muchas veces con destino a la exportación. Los sistemas agroecológicos tienden a la sustentabilidad no solo productiva sino también social, respetando la diversidad cultural de campesinos y otros tipos de productores, inclusive de amplias extensiones.

La producción agroecológica, incorpora además un enfoque que considera no sólo el aspecto técnico (agronómico), sino también el socio-económico, el político y el medioambiental. La justicia social es uno de los objetivos de la actividad, valorando el asociativismo, el trabajo cooperativo y el desarrollo sostenible. Se pone de relieve la persona y el objeto social por sobre el capital. Las prácticas agroecológicas, en muchos casos, iniciaron procesos de certificación participativa en el que se involucran representantes de los municipios, productores, consumidores, miembros de las universidades, etc.

Tramas. ¿Hay una relación entre la agroecología y el sistema de propiedad y distribución de la tierra? ¿Y con los circuitos de comercialización?

En principio no hay relación entre la producción agroecológica y la tenencia de la tierra, ya que hay producción agroecológica en grandes extensiones de propiedad privada, tierras entregadas en comodato por el Estado gracias a las luchas impulsadas por organizaciones sociales como UTT, tierra en alquiler, tierras con formas de tenencias precarias, etc.

La tierra está concentrada en la Argentina y es un reclamo de las organizaciones sociales que acompañan a los pequeños productores y campesinos; tierra para producir. La agroecología promueve circuitos de comercialización cortos, de productor a consumidor, que evitan intermediarios y son más eficientes en el aspecto energético. Las ferias locales, la venta por bolsones de frutas y hortalizas, los sistemas más cerca-más justo son impulsados por las organizaciones sociales que orientan a los productores agroecológicos.

Tramas. ¿Qué vínculo tienen los productores agroecológicos con organizaciones de la economía popular como la Unión de Trabajadores de la Tierra, el Movimiento de Trabajadores Excluidos u otros?

La Unión de Trabajadores de la Tierra, es una organización nacional de familias pequeño productoras y campesinas que están presentes en más de 15 provincias argentinas. También el MTE rural está muy extendido en nuestro país y ambas organizaciones promueven entre sus productores la producción agroecológica y se insertan en la economía popular. Es de destacar también el movimiento campesino de Santiago del Estero via campesina (MOCASE-VC) que creó la Universidad Campesina – Sistemas Rurales Indocampesinos (UNICAM-SURI), que se encuentra en el Departamento Ojo de Agua – Santiago del Estero. Otras organizaciones que actúan en nuestro país y a nivel continental son el Movimiento Campesino Nacional Indígena (MNCI) y el Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (MAELA). En Brasil no podemos dejar de mencionar el movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que adoptan como forma de producción y estandarte político la agroecología en el marco de la soberanía alimentaria.

Tramas. ¿Qué relación existe o podría establecerse entre la producción agroecológica y la investigación científica en la materia? ¿En la universidad, en organismos gubernamentales como el INTA?

En el INTA, en la Universidades Nacionales como en otros organismos estatales conviven proyectos que apoyan a la agricultura convencional, industrial y otros que promueven la agroecología. Es de destacar la creación en 2018 de la Sociedad Argentina de Agroecología presidida por el Ingeniero Santiago Sarandón, docente de la Universidad Nacional de la Plata, y la Ingeniera Agrónoma y Doctora. en Agroecología Elizabeth Jacobo profesora de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). En su comisión directiva también participa la Ingeniera Agrónoma Daniela Gómez de la Universidad Nacional de Luján. También destacamos la Asociación Argentina de Biología y Ecología del Suelo creada en el presente siglo, que está organizando su 7° Congreso a realizarse en 2022. Dicha asociación cuenta con una fuerte participación de docentes de la UNLu y la Universidad Nacional de General Sarmiento, y generó un espacio académico y científico que valoró la salud humana, lo ambiental, los sistemas biológicos del suelo y se distanció de la Asociación Argentina de Ciencia del Suelo, más ligada a las empresas de libre mercado y al modelo convencional agropecuario.

Tramas. ¿Ha tenido recepción o acogida la producción agroecológica en proyectos legislativos nacionales o provinciales o en programas gubernamentales?

Hay avances y retrocesos. Hace poco se designó al ingeniero agrónomo Eduardo Cerdá al frente de la Dirección Nacional de Agroecología. Hay numerosas ordenanzas en partidos de varias provincias que limitan la aplicación de plaguicidas en las cercanías del perímetro urbano como en Luján, Cañuelas, Mercedes, etc., y otras que promueven la producción agroecológica no sólo en el área de exclusión sino en todo el partido. Las políticas públicas en favor de la agroecología en América Latina y Argentina deben fortalecer a pequeños productores, campesinos, indígenas, que producen gran parte de los alimentos, en sistemas que preservan sus semillas, venden en ferias locales, y transmiten sus conocimientos entre pares y a través de generaciones.

Si bien las políticas públicas son decisivas en contribuir al cambio de modelo productivo, el escaso apoyo político recibido por la agroecología ubica en un rol indispensable a las organizaciones sociales que conducen a los productores familiares agroecológicos y están comprometidas con esos productores. Trascendiendo las políticas públicas sujetas a los vaivenes electorales y presiones de los grupos concentrados del modelo convencional. En particular podemos decir que nuestro gobierno sigue pensando que la mejor forma de desarrollarnos es obteniendo divisas a partir principalmente de los cultivos de soja y maíz transgénicos, producida como monocultivos, y el uso de agroquímicos. Nuestra dependencia del modelo convencional inequitativo y contaminante es tal que solo el complejo oleaginoso y cerealero representó casi el 48 % de nuestras exportaciones en 2020.

Tramas. Sabemos que desde la universidad de Luján te has involucrado en la actividad de productores de la zona. ¿Cómo es esa experiencia? ¿Qué conclusiones podés sacar?

Hay numerosas iniciativas, en 2011 participamos en la creación de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología de la UNLu que junto a productores y organizaciones sociales impulsó proyectos de extensión, de investigación, tesis de doctorado y grupos de docentes que trabajan en Agroecología con pequeños productores. En particular nuestro trabajo se relacionó con varios grupos, como los productores ganaderos de la Asociación de Familias Productoras de la Cuenca del Río Luján, el grupo Orillerxs, y desde 2015 con la Colonia Agrícola Integral de Abastecimiento Urbano 20 de abril Darío Santillán de la UTT. También con otro grupo de productores familiares en transición agroecológica ubicados en La Fraternidad, partido de General Rodríguez (provincia de Buenos Aires), vinculados al MTE rural. La profesora Norma Michi, recientemente jubilada de la UNLu, creadora de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria y Agroecología de la Universidad Nacional de Luján trabajó y trabaja con el Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina, compartiendo parte de sus vidas y de sus luchas y sobre todo, muchos de sus sueños.

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