Milei, la provocación antipolítica

Milei, la provocación antipolítica

10Ago21 1 Por Guillermo Cieza

Una nutrida concurrencia acompañó el lanzamiento de la candidatura del economista Javier Milei, que se presenta encabezando la lista de diputados por CABA por el Partido Avanza Libertad.

Los asistentes en ese acto, fueron mayoritariamente jóvenes, hombres y de clase media-alta, o alta, con nivel de instrucción educativa, pero escasa formación política. Un perfil que resulta muy permeable al bombardeo de las redes sociales y a las construcciones mediáticas, donde tiene mucha presencia este candidato que se presenta como libertario, sin poder disimular el tufillo fascista.
Sus consignas son contundentes: “Son ellos contra nosotros”; “los impuestos son un robo”; “consiguieron que un grupo de personas odie al que crea riqueza, pero a los que hay que odiar es a los políticos”; “no hay un problema de federalismo, sino que de un lado tienen que estar los que quieren trabajar y del otro, los parásitos y habrá que ver después de qué viven esos parásitos”. Denuncia las “partusas en Olivos”, pide que lo acompañen “en esta revolucion moral”, sostiene que la elección es “libertad o comunismo” y asegura que “yo no vine acá a guiar corderos, yo vine acá a despertar leones”.
Milei se declara enemigo de los impuestos y de toda función regulatoria del Estado, porque los considera una traba para la maximización de los beneficios del capital. Se opone a cualquier iniciativa compensatoria dirigida a proteger a los más débiles o vulnerados de la sociedad, porque las ve como una restricción del lucro de los mas fuertes. Caracteriza a la “clase política” como una traba, como una casta cuya única función es manipular ovejas que tienen altos costos de mantenimiento.
La fortaleza de la convocatoria de Milei radica en la sobrevivencia de elementos de la crisis de representación que estalló en 2001. Hay un importante sector de la sociedad que descree de la “clase política”, y de determinadas formas de accionar y de gestión que han caracterizado a los gobiernos constitucionales de las últimas décadas. La política, tal como la conocemos, ha perdido prestigio como el vehículo más eficaz para resolver los problemas más urgentes del país. Cuando Milei amenaza “a los políticos los vamos a sacar a patadas en el culo”, también personas de nuestro pueblo le prestan atención”. Milei opera sobre esa conciencia y esa insatisfacción, para proponer subordinarse a los dictados del gran capital, sin mediaciones, ni restricciones.
Las argumentaciones de Milei muestran incoherencia cuando empieza a dar ejemplos mundiales de su modelo libertario. Cita a los países nórdicos que se caracterizan por una alta regulación estatal, un desarrollado sistema de asistencia social y una fuerte presión impositiva al capital. Si se aplicara a esos países los parametros del propio Milei, tendrían que ser considerados “países comunistas”.
Lo más parecido a la propuesta de Milei fue el modelo que intentó implantar Donald Trump en Estados Unidos, en particular por la promoción del racismo y las políticas de odio. Tiene el inconveniente de que esa propuesta ni siquiera pudo ser exitosa en un país imperial y que el nuevo gobierno de Estados Unidos, como táctica de maquillaje, promueve iniciativa como “donar vacunas”, “ayudar a los países mas desfavorecidos”, etc.
Milei encarna a los libertarios de derecha definidos por Miguel Mazzeo como: “soldados de la desigualdad, la depredación, la impiedad”. En palabras del mismo autor son aquellos que “justifican abiertamente el dominio despótico del capital y el maltrato al trabajo y a la naturaleza, y militan la mercantilización más grosera” .
Pero además promueve la confrontación, presentándose como un ideólogo de la barbarie, como la que expresaban los rugbiers que disfrutaban de sus palizas nocturnas a jóvenes indefensos, pobres y de tez oscura.
La presencia en su lista de personas que se niegan a condenar el terrorismo de Estado, no es mera casualidad.
La decisión de la dirigencia de Juntos por el Cambio, de esconder su cara más oscura y tratar de ganar votos de centro, presentando candidatas y candidatos menos explícitos y confrontativos, dejó libre un callejón para la extrema derecha. Javier Milei en CABA y José Luis Espert en Provincia de Buenos Aires, están decididos a ocuparlo.

Guillermo Cieza. Foto: El Fiduciario.com #Javier Milei, # antipolitica, # libertarios

Compartí esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter