Messi: el lado B de un cuento de hadas que terminó en París

Messi: el lado B de un cuento de hadas que terminó en París

11Ago21 0 Por Tramas

La llegada de Lionel Messi a París se ha contado como el final feliz de un cuento para niños. En ese cuento su nuevo club, el PSG, aparece como el paño de lágrimas de nuestro ídolo. Hay otras versiones.

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Cuenta la historia que Lionel Messi, un jóven rosarino que hacía maravillas con la pelota de fútbol, fue fichado a los 14 años por Barcelona y después de conseguir con ese club grandes victorias y muchos campeonatos, llegó a triunfar a Paris como Gardel.
La historia de quien se presenta como dueño de Paris Saint Germain (PSG), el cub que fichó a Messi, parece también salido de un cuento de hadas. Nasser bin Ghanim Al-Khelaïfi era hijo de un pescador de perlas de Doha en Qatar, al que le gustaba jugar al tenis. A los 14 años tuvo la buena fortuna de encontrarse en ese juego con Tamim bin Hamad Al-Thani, el cuarto hijo del emir Hamad bin Jalifa Al-Thani, heredero al trono y allí nació una amistad que le sería muy fructífera.
Para rematar el cuento quien juntó a Messi y el PSG, fue un Gato.
Detrás de estas versiones tan edulcoradas, siempre hay un lado B.
Y en ese lado B se afirma que en realidad el propietario de Paris Saint Germain (PSG) es Qatar Investment Authority (QIA), la empresa fundada por la familia real qatari para diversificar sus inversiones. QIA, que controla el 70% del capital del Paris Saint-Germain, es además dueña del 17% del total de las acciones preferentes de Volkswagen, y de una parte de Miramax Films, perteneciente a The Walt Disney Company .
Qatar es el tercer país con mayores reservas de gas del mundo, con poco más de 3 millones de habitantes, de los cuales sólo 300.000 son nativos. Entre sus aspectos más brillantes, se destaca por haber creado la exitosa cadena de noticias Al Jazeera y entre sus puntos más oscuros la acusación de haber financiado a la organización terrorista Estado Islámico (ISIS).
La familia real de Qatar es conocida mundialmente por sus éxitos en la producción petrolera y de gas, pero también por haber estado vinculada a sobornos, lavado de dinero y negocios sucios. Entre los sobornos más resonantes está el que se habría producido para asegurarse ser sede del Mundial en 2022. En lo que hace al ingreso ilegal a otros países de activos financieros, ha vuelto sobre el tapete el arreglo con el presidente de Francia Nicolas Sarkozi en 2010 que, entre otras cosas, facilitó la adquisición del PSG. El fútbol, se ha convertido en las últimas décadas en uno de los principales actividades donde se efectúa el lavado de dinero.
Cuando Mauricio Macri fue presidente de Argentina, se vinculó al emir de Qatar, pero no lo hizo a través del fuútbol, sino de un tenista “El Gato” Gastón Gaudio. Qatar Airways auspició la camiseta de Boca y Hamad Jalifa Al Thani compró 28 mil hectáreas en la Patagonia, al lado del campo de Joe Lewis. En los conflictos con comunidades mapuches que reclaman esos territorios, se ha denunciado la presencia de guardias armadas qataríes. Además se firmó un convenio que contemplaba la creación de una estructura offshore para “eficiencia” en el pago de impuestos y un administrador extranjero, con un fondo de mil millones de dolares. Este convenio fue firmado por Argentina y Qatar, representados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES y Qatar Investment Authority (QIA). Esa negociación donde intervino Gaston Gaudio, como lobbista a favor de los intereses qataríes, no pudo concretarse, porque Macri desconfiaba de que pudiera ser avalado por el Congreso, por los cambios de humor político producidos en la última etapa de su mandato.
Gastón Gaudio, el Gato mencionado en la versión edulcorada de los hechos, fue la llave o el gran lobbista, para la llegada de Messi al PSG.

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