“El Reino”: reacción de la Alianza de iglesias evangélicas de Argentina

“El Reino”: reacción de la Alianza de iglesias evangélicas de Argentina

21Ago21 0 Por María Ordoñez

La Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de Argentina emitió un comunicado en contra de la narración ficcional de la serie “El Reino” y apuntó sobre la escritora Claudia Piñeiro. ¿Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia?

El día de ayer la Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) emitió un comunicado refiriéndose a la nueva serie de Netflix “El Reino”. El texto firmado por el Consejo Directivo Nacional de dicha organización denuncia que las y los creadores de la serie realizan esta producción “desde la base del odio, para generar rechazo social a un colectivo religioso”. En este sentido, afirma que se trata de “un acto que no realza la belleza de una profesión que se debería caracterizar por la transparencia y pureza intelectual y creativa, y no por usar la actuación para denostar y fogonear el rechazo social a quienes piensan distinto a quien produce esa obra”.

La declaración, que ya no se encuentra disponible en la página web de ACIERA, lanza una acusación sobre quienes crearon la serie, señalando que utilizan el arte para “crear en el imaginario popular la percepción” de que sus líderes (o pastores) “solo tienen ambiciones de poder o de dinero”. Consideran que tiene por finalidad “segregar, marcar en listas y señalar como peligrosos y fundamentalistas” a sus seguidores y seguidoras para que se “debiliten y desaparezcan”.

La serie co-guionada por Claudia Piñeiro y Marcelo Piñeyro es dirigida por este último junto a Miguel Cohan. El elenco protagonista cuenta con la participación de actores y actrices como Nancy Dupláa, Joaquín Furriel, Peter Lanzani, Mercedes Morán, Diego Peretti, “Chino” Darín y Vera Spinetta. La serie es una producción nacional y cuenta con ocho capítulos de su primera temporada.

Sin embargo, en el comunicado, ACIAR denuncia específicamente a Claudia Piñeiro de tener un “comportamiento fascista” y “un encono” basado en su “militancia feminista durante el debate de la ley del aborto”. El documento expresa en este sentido: “No es que la narradora lo hace por mero desconocimiento de dichas comunidades; pareciera ser que el objetivo sería buscar destruir la trayectoria y el testimonio que con mucho esfuerzo han logrado alcanzar socialmente dichas iglesias a través de tantos años”. El señalamiento específico direccionado a Piñeiro y la mención a su militancia en el ámbito feminista fue visibilizado como un ataque directo que impulsó la expresión de solidaridad de diversos actores sociales de diferentes ámbitos para con la prestigiosa escritora. Compartimos una breve selección de las múltiples expresiones de apoyo a Piñeiro:

Es fundamental reconocer que las producciones literarias y ficcionales siempre están insertas, vinculadas y dialogan con las realidades y momentos históricos de quienes las producen. Precisamente existe un contexto de producción que no puede soslayarse, lo ficcional no es mera coincidencia, el contexto inspira y provoca la creación artística. En este sentido, es posible reconocer en la narración propuesta por la serie ciertas preocupaciones presentes en nuestro continente en relación al vínculo de las iglesias evangélicas con proyectos político partidarios conservadores; así como con sectores que se oponen al reconocimiento de derechos de mujeres y disidencias. Como en otras producciones artísticas que se centran en ciertos sujetos o sectores sociales, no es posible ni deseable realizar generalizaciones ni describir la realidad a modo de espejo.

¿Quién se reconoce en el reflejo? Esta es una pregunta interesante para analizar la reacción plasmada en el comunicado de ACIERA que plantea “a los que antes se los atacaba diciendo que eran sectas, ahora se los trata de encasillar como ‘seguidores de Bolsonaro’, ‘reaccionarios de derecha’, agentes del mal contra los ideales que promueve el colectivo que la guionista representa”. A su vez, indican que “sin intención alguna de censurar su obra” invitan a los creadores de la serie a “ver la obra real que hacen esos ‘reaccionarios de derecha’ en las villas, cárceles, hospitales y entre la gente necesitada”.

Piñeiro emitió una breve respuesta en su cuenta de Twitter señalando que “la censura es censura, la quieras disfrazar de lo que la quieras disfrazar”. A su vez, agregó: “Ahora censurar una ficción ya parece medieval”. La autora enciende alertas sobre los intentos de censura que nos remiten a épocas en donde poderes eclesiásticos prohíban y silenciaban. El momento histórico actual es diferente y no se admiten estos retrocesos.

Por Mary Ordóñez

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