Colombia: asesinan a Esteban Mosquera

Colombia: asesinan a Esteban Mosquera

25Ago21 0 Por Carlos Munevar

Primero quisieron dejarlo ciego, luego lo quisieron callar, pero al asesinarlo lo volvieron un eterno símbolo de la lucha juvenil colombiana.

Se llamaba Esteban Mosquera, estudiante de música de la Universidad del Cauca que el 13 de diciembre de 2018 había perdido un ojo a causa del disparo con aturdidoras a la cara por parte de un agente del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la policía de Colombia), caso que no se solucionó. Su situación fue emblemática para el movimiento estudiantil colombiano, se reactivaba el movimiento social y estudiantil y la represión del gobierno uribista de Ivan Duque avisaba el baño de sangre que se cernía sobre estudiantes, opositores y en general sobre todas aquellas voces críticas y libertarias.

Esteban era parte de esa nueva generación de jóvenes colombianos que no le “comen cuentos” al régimen y que saben que el arte, la música y la creatividad son armas poderosas dentro de la movilización social. Luego de su penosa situación siguió acompañando las movilizaciones sociales desde la fotografía, por ello fue detenido arbitrariamente dos veces, pese a presentar credenciales de pertenecer al medio alternativo “contraportada”; fue símbolo de la lucha pacífica, de la resistencia y la denuncia contra la brutalidad policíaca y el uso de armamento no convencional por parte del tenebroso ESMAD, protagonista de múltiples casos de violación de los derechos humanos. 

Desafortunadamente, el pasado 23 de agosto, Esteban fue asesinado por “sicarios” en la ciudad de Popayán, así se silencian las voces divergentes de los jóvenes del país. Esteban es parte de esa larga lista de mujeres y hombres que son asesinados en el marco de un conflicto social en el cual existe total impunidad para los agresores y una férrea persecución contra los líderes juveniles, es toda una cacería de brujas alimentada desde la extrema derecha y auspiciada por los medios informativos hegemónicos. Ser joven de extracción humilde y con liderazgo convierte a cualquier persona en un vándalo para el régimen y ese apelativo es suficiente para ser asesinado.

Mientras tanto la lista de la impunidad sigue en aumento y sin parar. Sólo es muestra de una política sistemática de exterminio social amparada en la doctrina de “revolución molecular disipada” popularizada por el expresidente Uribe Vélez, según la cual todo aquel que se manifieste como un contradictor del régimen es un posible terrorista o agitador que debe ser controlado. No es en vano la inversión de mas de 9  mil millones de dólares en armamento militar y de dotación para el ESMAD hecho por el gobierno de Duque, convirtiendo a Colombia en el cuarto país en América con mas inversión en este sector durante la pandemia. Toda una política de guerra y muerte. 

Carlos Munevar, corresponsal en Bogotá, Colombia.

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