Nuevo escenario en el conflicto territorial de la cordillera

Nuevo escenario en el conflicto territorial de la cordillera

26Ago21 0 Por Susana Lara

Críticas al Vaticano en el foro Consenso Bariloche. Instalan nuevo conflicto por un parque central. Movilización mapuche en las calles. Giro del intendente local.

La realización del primer foro de Consenso Bariloche, espacio político recientemente conformado con sede en esa ciudad, mostró elementos de las condiciones actuales del conflicto por los territorios tradicionales de los pueblos originarios en Argentina, al menos en el espacio de mayor conflictividad con la gente mapuche-tehuelche. Mostró el arco de la nueva derecha en el país con sus alianzas locales en el interior, donde la lucha por tierra y territorio es central; a las clases dirigentes de las provincias en sus intervenciones y sus ausencias; y, la capacidad de respuesta y movilización de las comunidades y sus organizaciones propias.

Ante el agotamiento del conflicto de Villa Mascardi, este foro y la gobernadora Arabela Carreras pretenden instalar el conflicto con el pueblo mapuche por el derecho a unas 3900 hectáreas inscriptas como propiedad del ministerio de Defensa y otorgadas en uso al Ejército. Proyectan transformar esas tierras en un nuevo parque desconociendo la presencia y derechos de las comunidades Tambo Báez, Millalonco-Ranquehue, Tripay Antu, Huala We y José Celestino Quijada. El proyecto del parque central en el ejido municipal fue uno de los ejes del foro que abrió Carreras a la mañana y contó con numerosas exposiciones hasta el cierre varias horas después. Todo el desarrollo muy previsible, excepto la posición del intendente local que cerró con una convocatoria al diálogo intercultural y reconocimiento a los derechos de las comunidades que se desenmarcó del proyecto dominante de Consenso Bariloche.

El PPP

Este foro confirmó que avanza en el territorio el proyecto de defensa de la propiedad privada de la Patagonia (PPP), que se canaliza a través de la Fundación Naturaleza para el Futuro (Funafu) con la coordinación general del más fuerte estudio jurídico que opera en Buenos Aires y el respaldo de fundaciones norteamericanas, según documentos internos (https://tramas.ar/2021/08/26/ppp-propiedad-privada-patagonia-documentos-internos/)fechados a noviembre del año pasado. Tres de los moderadores de los paneles son conducción política del PPP: el abogado Miguel del Pino, socio del estudio Marval, O´Farrell & Mairal que hace el asesoramiento legal general del proyecto; el constitucionalista Daniel Sabsay, asesor legal; y Luis Castelli, referente de la Funafu para la recaudación de aportes en dólares para el funcionamiento del proyecto a un año.

Para noviembre del año pasado, entre estancieros y propietarios de inmuebles de alta gama de la zona, circularon al menos dos documentos del PPP. Uno era el estatuto de participación, que plantea entre los objetivos del proyecto, textualmente: “Colaborar en la resolución satisfactoria de las ocupaciones ilegales actuales de propiedades urbanas y rurales dentro de los territorios de la Provincia de Río Negro, de la Provincia del Neuquén y de la Provincia del Chubut y tomar las medidas conducentes para intentar evitar nuevos hechos de ocupaciones de tierras en dichas provincias en el futuro, buscando soluciones de largo plazo para todos los incumbentes”. Y, “defender el ambiente, los parques nacionales y parques provinciales y las tierras públicas”. No es coincidencia ni azar la correspondencia con los objetivos públicos de la Mesa Consenso Bariloche.

Escenarios

Este miércoles en Bariloche la acción se desarrolló en al menos tres escenarios:

  • El del foro dentro del hotel Inacayal, propiedad del empresario Hugo de Barba;
  • El de la calle con expresiones del pueblo mapuche y de jóvenes “libertarios” emponchados en banderas argentinas, sujetos políticos que están directamente interesados en la explotación económica de los territorios (recreación y deportes extremos); y,
  • La trastienda de las conversaciones y discusiones sectoriales y entre referentes, que con el correr del tiempo explicarán el faltazo del senador Alberto Weretilnek, el desplazamiento de ONG ambientalista Árbol de Pie, el posicionamiento del intendente Genusso que recibió y escuchó a las comunidades y organizaciones primero y se desenmarcó de las posiciones beligerantes en el cierre del foro, para sorpresa de muches.

“Cuando empezabámos a reunirnos por el proyecto del parque central no lo percibíamos como un riesgo real”, dijo la gobernadora, a tono con lo que la audiencia del hotel quería escuchar. Por su parte, a pocas cuadras del paquetísimo hotel, el intendente aseguró que “desde el municipio no tenemos ningún problema ni con las comunidades ni con los territorios comunitarios. Sólo le hemos dicho al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) que nos pregunten para saber si después tenemos que llevar servicios, hacer obras. No tenemos nada contra la comunidad Quijada (ladera sur del cerro Otto), a la que hemos ayudado cuando hemos podido”, refiriéndose tal vez al conflicto con el country Arelauquen que le impide el libre acceso al territorio por el camino más corto.

Sabsay, del Pino, el abogado Ernesto Saavedra, entre otros expositores, cuestionaron por tibia la decisión del Obispado de San Isidro que congeló la querella contra la Lafken Winkul Mapu por presunta usurpación en Mascardi. De allí saltaron a cuestionar al jefe del Estado Vaticano, por sus críticas a la propiedad privada. Tal vez desconocieron o subestimaron trayectorias locales, las que planteó Genusso al cierre. Se remontó a su trabajo en la década del 80 en el barrio popular Virgen Misionera, cuando fue docente de jóvenes adultos en los talleres nocturnos “Monseñor Angelelli” y muy pocos se reconocían en su identidad mapuche. “Hoy estamos mejor”, indicó, valorando positivamente el proceso colectivo e individual de autorreconocimiento ante un auditorio que no podía creerlo. Cerró con una frase de monseñor Esteban Hesayne, El Turco, el obispo de Viedma que creó aquellos talleres de adulto. Pocos aplausos, mucho silencio. Resta saber si fue un gesto de ocasión o una fisura en los proyectos de las clases dirigentes.

Susana Lara

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