Variante Delta, Tato Bores y la máquina de cortar boludos

Variante Delta, Tato Bores y la máquina de cortar boludos

7Sep21 1 Por Guillermo Cieza

La cercanía de la variante Delta del covid19, que va a encarnizarse con los no vacunados, nos hace recordar una advertencia del inolvidable Tato Bores.



En la Argentina el número de contagios por covid19 ha descendido en las últimas semanas. También se ha avanzado con la campaña de inmunización. Con cifras del lunes 6 de setiembre se habían vacunado 28.356.254 personas con la primera dosis y 16.375.017 con las dos aplicaciones. Es decir que el 62 por ciento de la población está inmunizada con una dosis y el 36 por ciento con el esquema completo. ¿Esto significa que estamos a salvo de un nuevo rebrote?
Aún con casos muy bajos, ya aparecen algunos números que pueden advertir que no nos salvaremos de la expansión de la variante Delta, que como se sabe, es más contagiosa y termina en convertirse en dominante. El día lunes se produjeron alrededor de 950 casos en Provincia de Buenos Aires y 750 en Córdoba. En esta última provincia, que tiene la cuarta parte de la población de Buenos Aires, ya está detectada la trasmisión comunitaria de la variante Delta.
Si la variante Delta se expande y se hace dominante, nos encontrará con números de vacunados muy parecidos a los que encontró cuando se masificó en Inglaterra. Allí había 58% de la población con una dosis y 38% con dos dosis y esta variante provocó un gran crecimiento de los contagios, pero un muy inferior número de fallecimientos. La gran mayoría de los internados y fallecidos eran personas no vacunadas


En un articulo publicado recientemente en Rebelión por Sergio Ferrari, titulado “la cuarta ola es una realidad”, se informan números interesantes sobre Suiza: “Tanja Stadler, la nueva responsable del Grupo de Trabajo COVID-19 de la Confederación Helvética, compartió su preocupación a raíz del violento aumento de casos. El último mes, las admisiones hospitalarias se han duplicado, sucesivamente, tres veces. El 90% de las mismas son personas no vacunadas, y casi la mitad es gente que regresa al país luego de las vacaciones, en particular de la región de los Balcanes y Grecia. Si en septiembre se mantuviera esta constante, aumentaría el nivel de hospitalizaciones, lo que hace temer a algunos epidemiólogos la posibilidad de un nuevo tensionamiento del sistema hospitalario”.
Y agrega este comentario del doctor suizo Bernard Borel, activo en la lucha contra el COVID-19 en el Cantón de Vaud. “Paradójicamente esta cuarta ola es la de los no-vacunados en un continente donde sobran las vacunas cuando en la gran mayoría del planeta faltan las dosis”, y enfatiza: “Es absurdo. Es la consecuencia de una sociedad egoísta y egocéntrica, donde muchos desprecian el valor de la salud como bien común”.
La referencia a Suiza es interesante porque en ese país, al igual que Estados Unidos hay un porcentaje alto de su población que se negó a vacunarse.
Distintos registros que se producen en el mundo confirman lo que vaticinaban muchos científicos. Avanzado el proceso de vacunación, la epidemia se convierte en un trastorno menor para los vacunados, pero mantiene su agresividad y letalidad en los no vacunados.
Los mapas de vacunación en el mundo desnudan el egoismo de las empresas farmaceúticas y la hipocresías de muchos gobiernos que dicen lamentar la desigualdad en el tratamiento de la pandemia, mientras millones de vacunas se vencen en sus lugares de almacenamientos. En los países más pobres la vacunación no supera el 2% de la población. Países bloqueados por razones políticas como Venezuela e Irán, tienen dificultades de aprovisionamiento.
Pero como comentábamos en el caso de Suiza, también hay personas en el mundo que teniendo todas las posibilidades, eligen no vacunarse. Mayoritariamente son personas de extrema derecha o afiliadas a algunas corrientes evangélicas. Pero también existen las que intentan argumentar desde posiciones de izquierda, poniendo énfasis en la premura con que se aprobaron nuevas tecnologías aplicadas en las vacunas, sin tomar los recaudos necesarios. Es una observación correcta advertir que se han aprobado en tiempos de emergencia nuevas teconologías aplicadas en vacuna. Y, por una cuestión de prevención, es aceptable que haya personas que se nieguen a inocularse con vacunas que incorporan esas nuevas tecnologias. Lo que no es aceptable es que, existiendo en el mercado otras como Sinopharm, con tecnologías probadas desde hace 60 años, se nieguen a vacunarse.


Hace más de 25 años, el 11 de enero de 1996 falleció el humorista Tato Bores que supo alegrarnos y hacernos pensar con sus monólogos. Sus intervenciones eran una catarata de palabras que mezclaba comentarios sobre la cotidianidad, manejo del absurdo y críticas políticas, donde los aciertos de los libretistas eran realzados por su interpretación. Tato podía hacernos reír, burlarse de los militares en plena dictadura, simular peleas con jueces y políticos, hacer comentarios sobre su vida familiar, construyendo un espectáculo que era esperado por los televidentes. Muchas de sus frases se hicieron populares, porque identificaban situaciones. Una de ellas, que nos causaba mucha gracia, era cuando alertaba sobre “la máquina de cortar boludos”. Decía por ejemplo: “Algunos políticos y algunos funcionarios que están ahí viéndome, sigan haciendo las cosas que están haciendo y yo voy a estar acá todo el tiempo que sea posible para seguir jodiendo y para cuidarlos también. Y, para preservarlos de la máquina de cortar boludos”. O finalizaba: “Avíspense queridos chichipíos, porque ya saben que anda por ahí la maquina de cortar boludos”


Seguro alguno se va a enojar. Pero cuando leo que la variante Delta se va a encarnizar en países como Estados Unidos y Suiza con los no vacunados, no puedo dejar de acordarme de Tato Bores y su máquina de cortar boludos.

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