El día después de las PASO

El día después de las PASO

15Sep21 0 Por Guillermo Cieza

Que no vuelva la derecha expresada en Juntos por el Cambio y las expresiones más trogloditas como las que encarnan Milei y Espert, depende cada vez menos del gobierno y cada vez más de las decisiones que tome el pueblo.

Resulta bastante fácil en ponerse de acuerdo sobre lo ocurrido en las PASO. Juntos por el Cambio conservó su caudal electoral y el Frente de Todos perdió alrededor de cuatro millones de votos, que se fueron mayoritariamente por el lado de la abstención, el voto nulo o impugnado y, en menor medida, para la izquierda.


Sin embargo cuando se analizan las causas de lo ocurrido en el gobierno y en el Frente de Todos, es más dificil ponerse de acuerdo. El kirchnerismo alega de que no se tomaron medidas necesarias para aliviar la situación económica de las mayorías y que, por parte del Ministro Guzmán, hubo más preocupación por corregir los déficits fiscales que por atender las urgencias de los potenciales votantes. Argumentando lo mismo pero buscando otros responsables alguien puede advertir que quien se puso a la cabeza de destinar los fondos ingresados por Derechos Especiales de Giro (DEG) a fortalecer las reservas, descartando que se destinaran a mejorar la situación social, fue la vicepresidenta. Voceros del albertismo puede alegar que la radicalidad de algunas críticas de Cristina Fernández espantan a los y las votantes de centro, mientras que el kirchnerismo puede defenderse diciendo que mucho más les asustó la defensa del presidente a la maestra de la Matanza, o les indignó la fiesta de cumpleaños de Fabiola. Representantes de los movimientos sociales, recordarán que ya habían anticipado las consecuencias de la conciliación con los grandes grupos económicos y de la falta de respuestas a los problemas sociales, pero quedan expuestos a fotos incómodas. Como, por ejemplo, las del Chino Navarro, máximo referente del Movimiento Evita reunidos con Gustavo Grobocopatel, el rey de la soja, una semana antes de las elecciones; o las de Juan Grabois con el senador De Angelis, que quedó inmortalizada por la frase del referente de los sectores más reaccionarios de la produccion agropecuario: “El hambre y la pobreza nos preocupa mucho a los dos”. Por el lado sindical, la queja de los dirigentes de la CGT y otras centrales sobre el retraso de los salarios, se topan con la evidencia de que fueron esos mismos dirigentes, los que presionaron en asambleas o reuniones sindicales para negociar acuerdos con salarios a la baja “para ayudar al Presidente”.

Chino Navarro: “Grobocopatel dona una soja riquísima para los comedores”

Las derrotas no suelen tener dueños, ni padres, ni madres y todos trataran de sacarse de encima su responsabilidad. Lo que se expresaba como matices, ahora pretende ser exhibido como cuestiones de principios, pero esas diferencias no fueron advertidas por los electores que castigaron por igual a kirchneristas, albertistas, massistas, etc. Es evidente en que en estos casi dos años de gobierno, el Frente de Todos no mostró mayores discordancias con respecto al rumbo adoptado, y todos acompañaron y colaboraron con las decisiones del presidente y su equipo económico. Y también es cierto que si no cambian de rumbo, lo más probable es que vuelvan a perder en noviembre y entren en el período de suma inestabilidad que caracteriza a los gobiernos que no renuevan su mandato.

De Angelis: “debemos trabajar todos juntos en dar mayores posibilidades y herramientas que generen empleo genuino y desarrollo”.

Frente a estos hechos la derecha juega sus cartas. El mismo Grobocopatel que había tuiteado en su reunion con el Chino Navarro: “Mucha felicidad. Caminando juntos construyendo un Nosotros”, una semana después y conocidos los resultados electorales declara: “Yo creo que con el gobierno de Cambiemos, más allá de las situaciones particulares de los productores, había una expectativa, diálogos que hacían ver esa esperanza y reglas de juego claras, avances en las exportaciones y tratados de libre comercio“, y agrega: “No es que el campo no quiera pagar impuestos, obviamente todos somos seres humanos y queremos pagar lo menos posible de impuestos. Pero creo que el tema pasa por no tener un horizonte, no tener una esperanza, no tener un proyecto, no ver la luz al final del túnel”. El presidente de la Sociedad Rural tambien se anota afirmando que: “El Gobierno no sólo tiene que escuchar los resultados de las elecciones sino también actuar en consecuencia y por eso, una medida acertada sería que liberen inmediatamente la cuotificación para exportar carne que está impidiendo generar ocho millones de dólares diarios”. y agrega: “Deben trabajar en bajar la inflación y generar confianza para que los productores podamos invertir para tener más producción en nuestro país. Impedir exportar es una medida basada en la ideología y no en la razón”. En resumen: frente a un gobierno golpeado por los resultados electorales, los grupos concentrados van a aumentar la presión, dictándole medidas a tomar, y chantajeándolo si no las toma. Lo que le ofrecen al Presidente son “garantías de gobernabilidad” para que termine su mandato sin demasiados sobresaltos a cambio de que modere, los arrebatos “populistas”.


Valorando conductas previsibles, el principal impulso que puede tener Fernández para tomar medidas que aflojen el descontento social, lo darán los intendentes del conurbano y algunos gobernadores que están dispuestos a hacer cualquier concesión, menos la de perder sus sillones. Los intendentes de la Provincia de Buenos Aires, a quienes se impuso una primera candidata a diputada sin ningún anclaje territorial, se preocuparon muy poco en las PASO por movilizar sus electores, pero no van a tolerar una derrota que afecte la composición de sus Concejos Deliberantes.
La conducta imprevisible es la que tomarán las mayorías populares. El dique de contención de demandas armado por las centrales sindicales y los movimientos sociales ligados al oficialismo, mostró sus grietas. ¿Podrá el gobierno emparcharlas de aquí a noviembre? ¿O en realidad esa fuga expresada en cuatro millones de votos anticipa un explosivo crecimiento de la conflictividad social?


Lo único seguro es que, en la medida que fueron aflojando los efectos de la pandemia, al gobierno se le acabaron las excusas. Dejó pasar el momento donde, con el respaldo de la mayoría obtenida en las elecciones presidenciales, podía imponer “por razones de la emergencia” medidas compensatorias como la repetición del impuesto a las grandes fortunas, una postura más firme con el FMI, freno a las políticas extractivistas, medidas de preservación del medio ambiente, o politicas distributivas sustentadas por una mayor emisión de dinero. El gobierno y el Frente de Todos, no sólo perdieron oportunidades, sino también liderazgo. La apatía y las respuestas inesperadas del pueblo, son evidencias de la creciente desconexión entre la gente de a pie y quienes dicen representarlo.


Que no vuelva la derecha expresada en Juntos por el Cambio y las expresiones más trogloditas como las que encarnan Milei y Espert, depende cada vez menos del gobierno y cada vez más de las decisiones que tome el pueblo.

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