Docentes sin cobrar desde hace más de un año y otras cositas

Docentes sin cobrar desde hace más de un año y otras cositas

28Sep21 0 Por Darío Balvidares

Docentes del  Instituto de Educación Superior (IES) Lenguas Vivas, Juan Ramón Fernández se encuentran en situación de extrema precariedad laboral, porque  el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no les abona el sueldo desde hace más de un año.

Desde el sindicato Ademys realizan una protesta en la puerta del Instituto Lenguas  Vivas frente a la inactividad y falta de respuesta del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para con les trabajadores que esperan por sus salarios.

La protesta gremial se desarrollaba este mediodía en la sede de la institución educativa, ubicada en Carlos Pellegrini 1515, en el barrio porteño de Retiro.

“Desde Ademys hemos convocado junto a los trabajadores a una concentración y permanencia frente a la puerta de la escuela en reclamo por la falta de pago de salarios en más de 50 cargos docentes desde hace más de un año”, denunciaron desde la organización en un comunicado de prensa.

“Es inadmisible que quienes han tomado cargos y trabajado durante más de un año no hayan percibido su salario”, continúa el comunicado.

Punto y aparte

Algunos de los temas de los gobiernos que tuvo y tiene la Ciudad son de largo alcance, es decir, tienen muchos años de arrastre. Por ejemplo, cuando de pagar un salario por toma de cargo u horas de cátedra, los tiempos del sistema (digitalizado y automatizado), son dilatados y pueden durar años (como en este caso); en cambio, cuando se trata de descontar dinero porque corresponde o por ejercer el derecho a huelga, que no corresponde ningún descuento pero este gobierno y los anteriores del mismo signo, lo ignoran, entonces el sistema digitalizado funciona con los bits necesarios como para que el descuento se realice inmediatamente.

Del mismo modo que ante una huelga, los descuentos fraudulentos se les practican a la generalidad, de manera que quien estaba en licencia por algún motivo o no le correspondía ir ese día a trabajar, también lo sufre y después debe hacer el descargo para obtener el reintegro, que no es inmediato. Algo así, como todos son “culpables” hasta que demuestren lo contrario.

El gobierno de la Ciudad actúa como si la totalidad de educadores fueran empleados directos de los funcionarios que circunstancialmente ostentan algún cargo.

Este es uno de los grandes desaciertos en el imaginario social, el conjunto de la docencia, porque de esto estamos hablando, aunque seguramente aplica en otras áreas, es trabajador de la Ciudad y no de tal o cual funcionario de turno (incluido el jefe de gobierno como primer mandatario, no mandante) y de su libre interpretación personal.

Es histórico, que desde que el PRO es gobierno descuenta las huelgas, también es histórico que ante los fallos judiciales en su contra no acata la decisión judicial y apela las disposiciones que benefician a la docencia de la Ciudad.

¿Y el federalismo?

El hecho que está ocurriendo, con docentes sin cobrar durante un año, no es nuevo, ni aquí ni en ninguna  otra jurisdicción. Los magros y desiguales salarios docentes son una marca registrada de todos los gobiernos del país, luchas salariales en Salta, Jujuy, Santa Cruz, por poner algunos ejemplos de los que hay y que son fruto de políticas continuistas, sin proyecto superador.

Este es el contexto, total fragmentariedad de un sistema desarticulado. Acaso no deberíamos preguntarnos cuál es el rol del ministerio de educación nacional, transformado casi en una agencia subsidiaria de los mandatos de la OCDE, la UNESCO, el Banco Mundial y el BID, estos últimos que lo asisten, financiera y técnicamente, en los proyectos de “políticas” focalizadas.

¿Cuál es el rol de este ministerio de educación nacional respecto de las desigualdades salariales en las distintas jurisdicciones,  cuando les docentes de algunas de ellas no perciben sus salarios o entran en conflicto por las precarias condiciones en las que tienen que trabajar con infraestructura deficiente? ¿El único rol es fijar un sueldo paritario absolutamente insuficiente que no cubre ni la casta básica?

Y entre tantas preguntas que podrían surgir en la relación gobierno/s-trabajo docente; hay otras que hacen a cuestiones más macro y una en particular de carácter esencial: ¿Qué educación, para qué modelo de país? Porque este modelo de país pletórico de “nombres propios”, políticas “parche”,” mandatarios/mandantes” y “aventuras” electoralistas, está agonizando, junto con un “federalismo” que se usa como camuflaje para no intervenir en las cuestiones que atañen a políticas públicas.

¿Qué pedagogía? La de los organismos internacionales y sus grupos de fundaciones que apuestan al capitalismo cognitivo de las competencias, sin contenidos,  o una pedagogía social que afronte, incluso, sus propios problemas y debata su especificidad.  Una pedagogía crítica que pueda poner en discusión los objetivos de la “educación ambiental” con los modelos de producción contaminantes.

La innovación, palabra tan de moda y que parece que da prestigio al funcionario que la pronuncia, lejos está de ser “innovación” política. Si se necesita una movilización sindical para visibilizar que 50 docentes hace más de un año que se les adeuda el salario, mientras esos mismos funcionarios hacen discursos electorales, entonces la única pedagogía que se aplica, es la pedagogía instrumental, tan conveniente a los federales oficialismos.

Darío Balvidares

Imagen Conclusión Diario Digital

Compartí esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter