El último viaje nómade de Gregorio Baremblitt

El último viaje nómade de Gregorio Baremblitt

6Oct21 0 Por Luis Hessel

Cuando un amigo militante se va, nunca deja un espacio vacío. Su plenitud es inmanente y trascendente.  

El psiquiatra argentino Gregorio Baremblitt falleció en la madrugada del 4 de octubre de 2021 en su casa de Belo Horizonte, Brasil, donde residía desde su exilio. Psicoanalista crítico renunció a la Asociación Psicoanalítica Argentina en los inicios de los 70. Fue una de las grandes figuras del pensamiento post mayo francés y un referente mundial de los nuevos paradigmas de producción de la subjetividad y prácticas en salud mental como el Análisis Institucional y el Esquizoanálisis.

Gregorio Baremblitt nació en la provincia argentina de Santiago del Estero, estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires (1961) y se especializó en psiquiatría y sociología. Se analizó con José Bleger y se inició en las prácticas grupalistas junto al doctor Enrique Pichón Riviere y fue docente de la Escuela de Psicología Social. Más tarde ingresó a la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) para formarse como psicoanalista, tuvo su análisis didáctico con Emilio Rodrigué pero la enorme potencia generada por rebelión obrero-estudiantil del Cordobazo de 1969 también atravezó al campo de la salud mental. La lucha por la salud mental también fue luchas de clases. Motivo por el cual integró el Grupo Plataforma un colectivo disidente de base dentro de la APA para cuestionar el “profesionalismo” y la “neutralidad” psicoanalítica frente al proceso revolucionario en curso. 

En la recepción de nuevos abordajes Gregorio Baremblitt fue pionero en introducir autores críticos tanto del psicoanálisis ortodoxo como del psicoanálisis marxista.

Recuerda el propio Gregorio:

“Comencé a estudiar a Deleuze y Guattari en 1973. En esa época, en Argentina, había muchos freudo-kleinianos, bastantes freudo-marxistas, no tantos lacanianos. A pesar de la calurosa presencia de los compañeros de militancia psicopolítica, me sentía teóricamente solitario, pero esas páginas, “fulgurantes y elípticas”, como decía Robert Castel, me hicieron sentir extrañamente acompañado. Cuando comenzaba a tener interlocutores y co-experimentadores, tuve que exilarme” (1).

Tras el golpe de Estado cívico-militar del 24 de marzo de 1976 Gregorio Baremblitt se exilió en Brasil. Pero su situación no fue fácil. Se encontraba indocumentado en un país que no era el suyo y sin poder revalidar su título médico para poder trabajar. Aun así continuó trabajando con distintos compañeros y compañeras que organizaron en 1978 el Congreso de Psicoanálisis, Grupos e Instituciones y que contó con la presencia de algunas de las figuras más importante de la anti-psiquiatría y el Análisis Institucional como Félix Guattari, Franco Basaglia, Robert Castel, Erving Goffman, Thomas Szasz, y sus compañeros de Plataforma: Marie Langer, Eduardo Pavlovsky, Hernán Kesselman y Emilio Rodrigué.

A raíz de algunos de los debates suscitados durante el Congreso, tomó la decisión de crear junto a varios compañeros y compañeras el Instituto Brasileño de Psicoanálisis, Grupos e Instituciones (IBRAPSI). Un espacio dedicado a la enseñanza, práctica y promoción de corrientes del Movimiento Institucionalista como las teorías grupalistas de Pichón Riviere, el Sociopsicoanálisis de Gerard Mendel, el Análisis Institucional de René Lourau, el Esquizoanálisis de Gilles Deleuze y Felix Guattari y su propia creación a la que llamó Esquizodrama. También se celebraron varios congresos en los que participaron los propios René Lourau, Gerard Mendel y Armando Bauleo. Gregorio Baremblitt se convirtió en el interlocutor sudamericano de las nuevas corrientes en salud mental.

Me gustaría precisar que el Institucionalismo formulado por Gregorio Baremblitt no es una ciencia, no es un saber instituido, clásico, sino un conjunto de saberes y de modos de intervenir que podríamos calificar de interdisciplinares, transdisciplinares y extradisciplinares, entendiendo a esta última denominación (extradisciplinares) como la acción y la producción de saberes de los colectivos, de los grupos y de las comunidades que producen por si mismos el conocimiento, sin apelar a los medios académicos tradicionales, convencionales o encuadrados en las categorías científicas consagradas o estatales. Aquí aparece el saber-hacer “popular” o el “saber obrero” que en nuestro contexto se va a ver muy enriquecido por los aportes de la Educación Popular latinoamericana (2).

Y sobre todo puso el acento en la importancia de los procesos autogestivos de nuestros pueblos. En esa línea disruptiva ubicó sucesos centrales de un nuevo modo de producción de subjetividad y de organización de la sociedad como el consejismo soviético, la colectivización durante la revolución española y los procesos de autogestión en Argelia y la Yugoslavia de Tito. Señaló a su vez:

“Esos procesos autogestionarios y autoanalíticos son amenazadores para el Modo Régimen Sistema Imperante que es esencialmente heterogestivo y heteroanalítico, o bien de dictadura o bien de democracia indirecta representativa. Especialmente cuando las comunidades autogestionarias se ven obligadas a tornarse combativas para obtener sus objetivos, como es el caso del Movimiento de los Sin Tierra en el Brasil, los piqueteros o las Madres de Plaza de Mayo en Argentina, el Orden Constituido los considera una peste (…) La democracia directa, que no tiene fines de explotación, dominación, mistificación ni monopolio del saber, pone en peligro todos los privilegios de los segmentos sociales dominantes” (3). 

Para el año de 1991 fue invitado a presidir el “Primer Encuentro Espacio Institucional”, organizado entre otros por  Juan Carlos Volnovich y Alfredo Grande. Reunió por primera vez en Buenos Aires a figuras como Gerard Mendel, Robert Castel y René Lourau. En 1995 fundó el Instituto Félix Guattari de Belo Horizonte. Comenzó arduamente a escribir, dar clases y conferencias en casas de estudios en Brasil, Argentina, Uruguay y países de Europa. Años más tarde los asociados y asociadas al Instituto propusieron que se lo re bautice Instituto Gregorio Baremblitt en reconocimiento a sus aportes al movimiento de trabajadores y trabajadoras de la salud mental y la desmanicomialización en Brasil.

A partir del 2000 inició una asidua participación en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo como asesor en las carreras de Psicología Social, Arteterapia y Psicodrama y fue conferencista en varias ediciones del Congreso Internacional de Salud Mental y Derechos Humanos. Como reconocimiento a su trayectoria la Editorial de las Madres publicó sus libros; “Compendio de Análisis Institucional” y “Psicoanálisis y Esquizoanálisis (Un ensayo de comparación crítica)” lo que permitió que las generaciones más jóvenes podamos acercarnos a su obra.

La marca del pensamiento de Gregorio Baremblitt se encuentra presente en el contingente de alumnos y alumnas a los que formó durante décadas y sobre todo en la obra de muchos compañeros y amigos, entre los que se destacan, la clínica institucional de Osvaldo Saidón, el Psicoanálisis Implicado de Alfredo Grande y la Multiplicación Dramática de Hernán Kesselman y Eduardo Pavlovsky. 

Gregorio Franklin Baremblitt falleció en la madrugada del 4 de octubre rodeado de familiares y amigos. Su último deseo fue que durante su velorio se entone “Bella Ciao” el himno de la resistencia anti-fascista.

Gracias Gregorio, seguiremos resistiendo.

Referencias: 

(1) “Acerca de Félix Guattari o cómo devenir muchos y libres”, Jornadas de Homenaje a Félix Guattari, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires, 30 de agosto de 1997.

(2) “Más allá del Poder, más allá del Capital. Crisis, Subjetividad y Emancipación”, trabajo que presenté en el Primer Encuentro Nacional de Psicoanálisis Implicado, Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata, 13 y 14 de noviembre de 2015.

(3) “Compendio de Análisis Institucional”, Gregorio Baremblitt, Editorial de las Madres, Buenos Aires, 2005.

Luis Hessel

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