¿Quién fue Juan Domingo Perón? A 126 años de su nacimiento la pregunta sigue abierta

¿Quién fue Juan Domingo Perón? A 126 años de su nacimiento la pregunta sigue abierta

8Oct21 0 Por Guillermo Cieza

Juan Domingo Perón fue sin duda uno de los personajes políticos más influyentes el siglo XX en Argentina, pero también uno de los más polémicos. Y la discusión sobre quién fue en realidad comienza desde su nacimiento, en octubre de 1895.

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La historia oficial dice que Juan Perón nació en la ciudad de Lobos, pero hay una versión contrapuesta sustentada por el doctor Hipólito Barreiro, que en su libro “Juancito Sosa, el Indio que cambió la Historia”, sostiene que Perón nació el 7 y no el 8 de octubre en un rancho de Roque Perez, que su madre fue la tehuelche Juana Sosa Toledo (1875-1953) y que su nombre fue un homenaje a sus dos abuelos maternos Juan Irineo Sosa y Dominga Dutey. Fue su padre, el estanciero Tomas Perón, quien tardíamente reconoció a su hijo biológico y arregló los papeles de nacimiento. Que el propio Perón le haya contado esa historia a Barreiro es muy probable, fue uno de sus médicos en el exilio. En fechas más recientes, otros estudios avalan la tesis de Barreiro.


Sobre cuál fue el proyecto político de Perón, la mejor pista no la da la lectura de sus textos, sino interpretar sus decisiones políticos. Esas decisiones fueron tomadas en contextos historicos y politicos diferentes, donde Perón tuvo mayor o menor margen de maniobra para imponer la orientación de su proyecto.
Perón no fue un gran intelectual sino un político pragmático que, desde una concepción antimperialista, recogió en sus discursos distintos aportes teóricos que utilizaba para fortalecer sus argumentaciones. A modo de ejemplo, en su discurso en la sesión de clausura del Congreso de Filosofía de Mendoza de 1949 (parte de lo que se conocería tiempo después como el texto “La comunidad organizada”), se advierte la pluma y las concepciones políticas de quien fue su Ministro de Educación, Oscar Ivanisevich. En otros textos se advertirán los aportes de intelectuales del nacionalismo popular como Scalabrini Ortiz, o grandes estrategas militares como Carl Von Clausewitz, el fundador austriaco de la escuela militar prusiana (también muy leído por Lenin). En todo lo dicho y escrito por Perón hay conceptos contrapuestos e incluso referencias que llegan hasta el antagonismo. Una muestra de ello es que después del mayo francés de 1968 exaltó la rebelión estudiantil y reivindicó frases revolucionarias escritas, según sus palabras, en “los frontispicios de la Sorbona”. Pero, años después asociará al mayo francés al inicio de la subversión internacional liderada por los comunistas. Y como prueba de de esa conspiracion mencionará una consigna también pintada en los frontispicios de La Sorbona. Esa consigna era: “Ustedes son las guerrillas que han de liberarnos de lo que nos quieren vender: la muerte climatizada con el nombre de porvenir”. Mal que le pese a Perón, esa frase que pintaron los estudiantes franceses en las paredes, no provenía de ninguna internacional comunista subversiva, sino de un texto del escritor argentino Julio Cortazar.

Perón fue partícipe del golpe militar de 1943 y desde la Secretaria de Trabajo empezó a formular un proyecto politico antimperialista que incluía a distintos sectores del empresariado nacional, los militares, y la clase trabajadora. Tratando de seducir a cada sector, hizo diferentes discursos poniendo énfasis en la conveniencia de que se sumen a su proyecto. En este marco se despachó con su famoso discurso de la Bolsa de Comercio, en agosto de 1944, donde propuso a los patrones: “Es necesario saber dar un 30 por ciento a tiempo que perder todo a posteriori”. En el proyecto original de Perón sólo quedaban excluídos los empresarios ligados a las cadenas agroexportadoras vinculadas a Inglaterra. El imaginario histórico de ese proyecto original quedó plasmado en los nombres con que bautizó a los ferrocarriles cuando fueron nacionalizados en 1946: San Martin, Belgrano, Mitre, Sarmiento, Urquiza y Roca.
Los sectores que quedan excluídos del proyecto de Perón habían mantenido su poder y consiguieron sacarlo del gobierno y detenerlo, y allí se produjo el 17 de Octubre donde hubo una fuerte irrupción de los trabajadores en la politica nacional que no sálo hizo fracasar a la conspiracion oligarquica, sino que provocó cambios sustanciales en la alianza politica que se presentó a elecciones en febrero de 1946. La mayoría de los empresarios emigraron a la Unión Democrática, patrocinada por la Embajada de Estados Unidos y los trabajadores representados por la CGT cobraron mucha fuerza política. El fuerte impacto de la lucha de clases expresado el 17 de octubre, promovió la radicalización política del nuevo gobierno, que tomó medidas enérgicas a favor de los intereses nacionales y populares. Esta avanzada de los trabajadores, que se continuó en una importante alza de conflictos sindicales, generó disputas internas, que adquirieron una fuerte carga simbólica con la postulación de la candidatura a vicepresidenta de Eva Peron. A partir de 1952, Perón consiguió un mayor disciplinamiento de los trabajadores, y trató de ampliar sus alianzas con concesiones a grupos empresarios y a Estados Unidos (contratos petroleros con la Compañía California Argentina de Petróleo, subsidiaria de la Standard Oil), pero no pudo evitar su derrocamiento en el 55.
Desde el exilio, Perón promovió la resistencia a los sucesivos gobiernos dictatoriales. Mantuvo la conducción del movimiento peronista tomando en cuenta la relación de fuerza entre los distintos sectores, apoyando toda iniciativa que pudiera desestabilizar a los gobiernos. Y tratando de mostrar su vigencia como conductor, se asoció a todas las experiencias exitosas y se despegó de los fracasos. Mas allá de su figura, la posibilidad de su retorno se convirtió en un símbolo de un cambio de gobierno favorable a los trabajadores. Y Perón desde el exilio se encargó de alimentar esa identificación. Conciente de los cambios producidos en el mundo, y de las nuevas exigencias para quienes aspiraban a mantener condiciones de liderazgo, se adaptó a ellas. En sus cintas grabadas para se distribuidas entre la militancia apoyó las experiencias insurreccionales y a las organizaciones armadas a las que caracterizaba como “formaciones especiales”, atribuyendosé su formación. En una producción realizada en 1971 por los cineastas Fernando Solanas y Octavio Getino, denominada: “Actualización política doctrinaria para la toma del poder”, Perón propuso un discurso que enhebraba la experiencia peronista con las distintos procesos anticoloniales, de liberación y revolucionarios del mundo.
Seguramente, si Perón hubiera fallecido en el exilio por aquellos años hubiera pasado a la historia como un líder burgués antimperialista que parecía haber evolucionado hacia posiciones revolucionarias.
Cuando regresó al país y debió asumir una responsabilidad del gobierno, se esfumaron las ilusiones sobre la evolución política de su pensamiento. Retomó su proyecto original al que calificó como Argentina Potencia y gobernó un breve período refirmando el caracter burgés de su proyecto y mediatizando sus perfiles antimperialistas. Resolvió de la peor forma su enfrentamiento con los sectores de izquierda del peronismo a los que había alentado. Distintos testimonios, documentos e indicios comprueban que no fue ajeno a la formación de la Alianza Anticomunista Argentina, formación paraestatal que asesinó a más de mil opositores políticos de izquierda. Los primeros en la lista fueron Antonio “Tito” Deleroni y su compañera Nélida Florentina Arana, militantes de Peronismo de Base muertos el 17 de noviembre de 1973. Uno de sus asesinos, Ricardo Villanueva, era custodia en el Ministerio de Bienestar Social, cuyo titular era José López Rega y alegó estar contribuyendo a la depuración marxista del movimiento, siguiendo órdenes expresas de un documento reservado, firmado por Perón.


Juan Domingo Perón, nunca fue un revolucionario pero si un dirigente del nacionalismo popular burgués, que tuvo mucha influencia en la historia politica argentina por su enfrentamiento con los sectores oligárquicos y las potencias imperiales de turno. Vivió tiempos compartidos con grandes insurrecciones de masas, y experiencias revolucionarias. Experiencias que Perón alentó o descabezó según su conveniencia política. Caracterizar a Perón, a partir de determinados fragmentos de su discurso político es inconsistente y un camino que no nos acerca a la verdad sobre su figura. Algunos de sus historiadores afirman que hubo cuatro Peron diferentes, desde sus discursos hubo muchos más.
No es casualidad que para el peronismo que sobrevivió a la dictadura, Perón se ha ido convirtiendo en un recuerdo incómodo. Porque le molestan sus medidas más avanzadas (como por ejemplo: el IAPI, el impulso a las empresas estatales, la distribución del ingreso, etc.). Pero también molestan sus aristas más oscuras, como son los crímenes de la Triple A.


Al fin de cuenta lo que el peronismo sobreviviente tienen para ofrecer no supera el proyecto antimperialista burgués, con justicia social, de Perón. Es un proyecto donde lo burgués cada vez aparece más nítido, lo antimperialista es cada vez más difuso y la inclusión social esta cada vez más controvertida.

Guillermo Cieza

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