Dos actos, mucho pueblo en la calle, pocas propuestas de cambio

Dos actos, mucho pueblo en la calle, pocas propuestas de cambio

19Oct21 0 Por Guillermo Cieza

Los actos por el 17 de octubre convocaron masivas concentraciones que mostraron que el gobierno tiene condiciones para seguir disputando las calles. Su mayor problema no es que sus dirigentes no se ponen de acuerdo, sino que no tienen propuestas que puedan entusiasmar al pueblo.


La conmemoración del 17 de octubre se concretó con dos actos en Buenos Aires y otras actividades en distintas plazas del país.
El acto del domingo 17 fue convocado en primera instancia por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, cuestionando el pago de la Deuda Externa. Después se sumaron otras organizaciones como la CTA, ATE, el Partidos Miles y La Cámpora, contó con la adhesión de Cristina Kirchner y fue acompañado por una convocatoria del Presidente Alberto Fernández como presidente del Partido Justicialista. En la medida que se sumaban convocantes el contenido original del acto se fue diluyendo para convertirse en un acto de respaldo al gobierno.
La celebración del lunes 18 fue convocada por la CGT y movimientos sociales como la agrupación Evita, Barrios de Pie, etc., bajo el lema: “Desarrollo, Producción y Trabajo”, y se reivindicaron la defensa de derechos adquiridos y el empleo genuino.
Si en el acto del 17 se notó presencia de militancia, funcionarios y muchas personas sueltas comprometidas con la actual gestión, aún con críticas; en el acto del 18 se advirtió la presencia de las disciplinadas columnas sindicales y de los movimientos sociales más institucionalizados, que autodefiniéndose como factores de poder, desde una perspectiva más corporativa mantienen negociaciones con este gobierno como lo hicieron con el anterior.
La decisión de que el oficialismo movilizara no fue bien recibida por la oposición macrista y larretista que se siente mucho más cómoda compitiendo en los espacios virtuales, e intentó embarrar las convocatorias apelando a la sobreinformación de repudiables hechos aislados, como fueron los producidos contra el espacio de memoria de los fallecidos por covid.
Sin embargo, la sola movilización no resolvió las diferencias internas dentro del oficialismo y sirvió para exhibir su notoria falta de propuestas que puedan entusiasmar a los sectores populares para enfrentar estos primeros tiempos de la salida de la pandemia. Frente a la urgencia de mejorar los resultados electorales en la elección del 14 de noviembre, sólo pueden exhibirse gestos hacia las grandes corporaciones empresarias, como participar en el Seminario de IDEA, y una marcada preocupación por desmarcarse en lo ideológico de cualquier iniciativa con algún perfil de izquierda.
La pretensión del gobierno de presentarse como los mejores gestores del sistema, por ahora no ha conseguido el aval del mercado, ni de los formadores de precios, como lo demuestran el crecimiento del indice de inflación de 3,5 %, en el mes de setiembre. El anunciado acuerdo con el FMI, no está cerrado y por el momento se mantienen en secreto las imposiciones del Fondo para poner la firma definitiva. La última novedad parece ser un acuerdo propuesto por Massa y Alberto Fernandez al macrismo para el diseño de politicas de Estado, para después de las elecciones de medio término.
Las elecciones del 14 de noviembre pondrán números a la aprobación o desaprobación popular del giro conservador del gobierno. Cuando falta menos de un mes para las elecciones, no se han difundido encuestas favorables al oficialismo.
Seguramente para esa fecha, millones de argentinos van a tener “mas platita en el bolsillo”. Dirán los hechos si sólo ese dinero extra, sin un horizonte esperanzador, será suficiente.


Guillermo Cieza

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