“Como pa’ olvidar, negrito”

“Como pa’ olvidar, negrito”

14Nov21 0 Por Héctor Zuñiga (Panini)

Negro Giménez, no te olvides jamás de la noche de anoche. Jajaja, como para olvidar ¿qué no? Lo que pasamos no ha de repetirse, te lo aseguro. Primero por el mal tiempo, ¿no? Veíamos, mientras Linchón aceleraba con rumbo a la capital tucumana, la lluvia caer y pensar “que culiao, lo único que falta es que me cague mojando” Jajaja.

Segundo: la tela que cortamos, cómodamente sentado dándole a la lengua y riéndonos del grandotote Vallejo que al final del acto de protesta en frente de la casa de Gobierno y después de que Linchón, cuando terminó todo, nos dijera que esperemos el colectivo en el mismo lugar que bajamos frente a la FOTIA. Él por querer asegurarse un asiento picó en punta apurado con grupito de boludos que lo siguieron, y que se mandaron por la acera de enfrente hacia una Avenida dónde según, dicen, alguien le tiró la data de que los colectivos que nos habían llevado estaban allí estacionados. Vos, si no fuera por mí, también te hubieras clavado. Suerte que te tocara de amigo inseparable un chaval pillo como yo, para venir sentado mientras el grandote mostrando sonrisa por fuera, pero puteándose por dentro, se agarraba del pasamanos y estiraba el ojete afirmándose en el perfil de unos de los asientos casi frente nuestro.

Del acto no me acuerdo un carajo, preocupado más en el mal tiempo que nos amenazaba por los cuatro costados con refucilos y goteras. Sé que Linchón tomó la palabra y habló del descontento por la mala política que lleva el gobierno y criticó al gremio que nos representa. De la migaja del plan Intercosecha, lo desamparado que nos sentimos quienes ponemos el hombro para que ganen todos menos nosotros. (Yo hubiera agregado que los únicos que se llenan los bolsillos son los políticos hijos de “remilputas” y todos aquellos que están ligados a ellos). Aplaudimos a Linchón y a Luchín Villafañe por el discurso de ambos y también al gordo representante de Tafí Viejo que, valiéndose de la tecnología del celular, leyó lo que había preparado para la ocasión. Desde dónde estaba, vi que mientras una de las chicas de Polo Obrero arengaba a la multitud, detrás, unos pasos antes de las escalinatas de la casa gubernamental, “el gordo representante del corazón del limón” era reporteado ante la vista de los policías parado en las escalinatas. El Negro Giménez y yo viejo y Artrosicos teníamos envidia de los policías que se mantenían en una postura de estatua. “Lo que es tener el cuerpo sano, Pani, mirá a esos culiaos (por los milicos) desde que hemos llegado están parados con la misma postura, ni una uña les duele.”

No sé si tendrá efecto el movimiento de anoche. Con estos zánganos “chupasangre” que nos representan uno lleva las de perder más bien.

Qué genial sería cachetearlos con el voto en el cuarto oscuro para que comprendan que no los aguantamos más, que nos dañan día tras día como pueblo trabajador.

Acheral-Tucumán

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