Algunos datos sobre la abstención en las elecciones presidenciales en Chile

Algunos datos sobre la abstención en las elecciones presidenciales en Chile

23Nov21 0 Por Tramas


La abstención fue el gran ganador de las elecciones presidenciales en Chile. Damos algunos datos para tratar de identificar cuáles fueron los sectores sociales que mayoritariamente no fueron a votar.


Las informaciones que se difunden sobre las elecciones chilenas resaltan el apretado triunfo de Kast, o la declinación del voto de las fuerzas políticas que habían gobernado Chile en las últimas décadas, pero se hace poca referencia al enorme peso que tuvo la abstención electoral en estos resultados. Se han conocido los porcentajes en relación a los votos emitidos, pero si se considera la total de los inscriptos Kast obtuvo el 13% del padrón y Boric el 12%.
De las 14.959.945 personas habilitados para votar, sólo se hizo presente el 47,34%. Esa cifra es menor a las obtenidas en las presidenciales de 2013 donde votó el 49,36%. Tambien es inferior al 50,95%, que votaó por el plesbiscito del Apruebo de la Convención Constitucional de octubre de 2020.
La escasa participación electoral del pueblo chileno en las elecciones ha sido una constante en lós últimos años, pero resulta interesante comentar en qué sectores se producen los mayortes índices de abstención.
En el articulo “Las elecciones y la salida conservadora a la crisis” publicado en “Resúmen” y firmado por Igor Goicovic Donoso, se aportan datos muy interesantes.
“…como ha sido recurrente en estos últimos años, los porcentajes más altos de abstención electoral se producen en las comunas populares del país. De esta manera, las comunas obreras como La Pintana (40,31%), Independencia (41,06%), Estación Central (42,53%), San Ramón (42,68%), Lo Espejo (42,90%), Cerro Navia (43,14%) o Recoleta (44,18%), presentan votaciones inferiores a la media nacional. Adicionalmente podemos agregar que, en estas comunas, como por ejemplo en La Pintana, los candidatos presidenciales que representan a la burguesía conservadora (Kast, Parisi y Sichel), obtienen en conjunto un 38,27% de los sufragios. Es decir, más de un 1/3 del electorado de las comunas obreras vota a los representantes de la burguesía. Por el contrario, las comunas en las cuales residen las clases dominantes de nuestro país, como Vitacura (69, 01%), Barnechea (65,33%) o Las Condes (63,27%), continúan ostentando altos niéveles de participación electoral y en ellas, los candidatos que representan las posturas políticas más conservadoras se imponen casi por unanimidad. En la comuna de Vitacura, por ejemplo, las mismas candidaturas obtuvieron el 85,88% de los sufragios. No es extraño, en consecuencia, que el candidato ultra conservador, José Antonio Kast haya obtenido la primera mayoría en las elecciones del día de ayer (27,91%) y que el tercer lugar en las mismas se lo estén disputando palmo a palmo, los otros dos abanderados de la derecha: Franco Parisi (12,80%) y Sebastián Sichel (12.79%)”
Tambien resultan interesante su observación sobre lo ocurrido en las zonas donde está presente el conflicto con las comunidades mapuches : “En la llamada por el Estado “macrozona sur” (Biobío y La Araucanía), donde el conflicto mapuche se ha venido desarrollando con especial intensidad en los últimos años, las elecciones se realizaron en pleno estado de emergencia, con la policía y el ejército ocupando militarmente el territorio, amedrentando a las comunidades aborígenes y prestándole todo su apoyo a la élite hacendal, heredera de las usurpaciones de fines del Siglo XIX. En el conjunto de la región de La Araucanía la participación electoral estuvo por debajo de la media nacional (45,08%), alcanzando porcentajes particularmente bajos en aquellas comunas de población mayoritariamente mapuche: Melipeuco (29,13%), Curarrehue (34,53%) o Carahue (39,06%). Pero quienes sí votaron lo hicieron mayoritariamente por los representantes de la derecha conservadora. En esta misma región la sumatoria de los votos de los candidatos Kast, Sichel y Parisi arrojó una adhesión del 64,46% de los votos”.
Chile es un país donde los pobres mayoritariamente no votan. El gran fracaso de Boric y otras propuestas electorales de izquierda o progresistas es no haber sido capaces de entusiasmar a amplias masas populares, y conseguir que salgan para de la postura de no confiar o no prestar importancia a quien llegue a gobierno por medio del voto.
Resulta evidente que la crisis política que fue generada por la movilización popular en octubre de 2019, ha servido para golpear al reformismo, y para impedir una reelección de Piñera, pero que no ha podido ser capitalizada por sectores con una propuesta revolucionaria, los cuales no han sido capaces de articular una fuerza alternativa en términos politicos, ni electorales. Ese vacío lo puede ocupar el regreso de la peor versión de la derecha, el pinochetismo. O la llegada al gobierno de Boric en condiciones de extrema debilidad que lo obligará a negociar con las fuerzas politicas de la Concertación y de la derecha.

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