Triunfante

Triunfante

23Nov21 1 Por María Victoria Valdés Rodda

Fidel un día, ante las Naciones Unidas dijo que “Basta ya de palabras, hacen
falta hechos”. He aquí alguno de los nuestros para rabia de los enemigos de la
Revolución socialista cubana que con tanta saña la mancillan con adjetivos obscenos, y
peor, falsos.


Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA


El desmoronamiento de un orden económico social siempre concita admiración o estupor, pero
si las transformaciones aludidas se mantienen en el tiempo y espacio por más de seis décadas,
entonces puede hablarse no de una Revolución a secas, sino de una triunfante. Y esa
clasificación es con la que debe analizarse a la cubana.
A pesar de los cacareos maliciosos de la derecha mundial y muy especialmente en la asentada
en la Florida, Miami, de que el 15 de noviembre “esto se caía”, el proceso radical y sin vueltas
atrás -que inició el 1o de enero de 1959- sigue pujando parto inacabable en obras y cultura.
Solo aquel cegado por su propio odio puede obviar lo que se nota en las calles de toda Cuba.
Sin ir más lejos, si usted se aventura a visitar La Habana este 23 de noviembre vería como en
la capital “de todos los cubanos”, se trabaja, por ejemplo, en el reordenamiento de la red de
unidades de comercio, con prioridad en las bodegas. Y es este un concepto socio-etno-cultural,
heredado para bien de la Vieja metrópolis española, donde un gallego honesto, llegado a estas
tierras por ansias de progreso, asentó en el imaginario popular lo que todavía hoy sigue siendo
la célula fundamental de la red de venta de mercancías.
Nuestros enemigos dirán que así no tiene gracia, que en esos comercios no hay nada. Y es
cierto: hay poco, sin embargo, lo que existe se distribuye de manera equitativa por cada núcleo
familiar de modo que en Cuba nadie pasa hambre. Tal vez no todos los días uno se pueda dar
el lujo de alguna delicatessen de boutique (que también existen) aunque lo cierto es que por la
conocida “libreta” (cartilla de racionamiento) se ofrecen productos básicos como pan, arroz,
azúcar, aceite, café, jabones, y cada quincena huevos, pollo y algún que otro embutido. Ah, y
los niños, ancianos y dietas médicas tienen carne de res molida.
Es cierto que para complementar esta dieta es necesario acudir a otras redes del mercado
nacional en el cual las largas filas son agotadoras. ¿Insuficiencias nacionales? Sí, en alguna
medida, pero la causa esencial es la falta de financiamiento para comprar mercancías en el
mercado mundial, debido al bloqueo de los Estados Unidos, que ni en época de Joseph Biden
ha mermado. ¡Vaya hipocresía de derechos humanos!
Pero sigamos con los argumentos, la mejor coraza frente a las mentiras imperiales.

En este mes de noviembre, en La Habana, sus mil 900 bodegas, mil 340 carnicerías, 858
puntos de leche (para niños, adolescentes, ancianos y personas con dietas médicas) se han
visto beneficiadas por una remodelación, centrada fundamentalmente en su recuperación
constructiva. Y si esto no es un puñetazo al rostro del bloqueo ya no sé nada de revoluciones y
mucho menos lo que es ser consecuente por sacar a una nación entera de la pobreza.
Que me disculpe el lector por el apasionamiento. Es cierto que en estos casos la consabida
“imparcialidad” periodística resulta tonta o cuando menos ingenua. Y de esto último solo lo
pecamos en el amor de familia o de pareja porque en política, el pueblo cubano está
preparadísimo y por eso mira, observa y palpa a su alrededor que la Revolución no es
únicamente aquella definición de Fidel Castro, dicha en el año 2000.
Es, por el contrario, la materialización de todos los sueños, sacrificios y obras del Comandante
en Jefe, ahora, a cinco años de su partida hacia el perenne corazón de las mujeres y los
hombres honrados del mundo.
Así que amigo lector de Tramas permítanme este orgullo patrio: El proyecto, nombrado a secas
Bodega, está financiado en más del 70 por ciento con la contribución del uno por ciento de las
empresas de la localidad en que están asentadas además de la participación de entidades
estatales, cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia (trabajadores
privados).
Al barrio no lo para nadie
En los últimos cuatro meses de transformaciones en los barrios de La Habana más de 2 300
jóvenes se han incorporado al estudio y se ha otorgado una cifra similar de empleos; se han
atendido 1 249 madres con más de tres hijos, y se han dado 757 nuevas matrículas en círculos
infantiles (guarderías). Y ya suman más de 35 000 las acciones realizadas en 65 barrios.
En un día como hoy, este martes soleado en mi Habana hospitalaria, todavía subdesarrollada
pero siempre feliz, la alegría se esparce desde el oído al alma cuando una escucha a su
presidente, Miguel Díaz Canel decir que “el trabajo desplegado en las comunidades habaneras
hay que hacerlo sostenible”, con particular énfasis , en los 65 barrios vulnerables de la capital.
En una reunión matinal de chequeo y control, el mandatario recalcó que “no tiene sentido que
comencemos el trabajo en un lugar determinado y a la semana exista la sensación de que se
detuvo. Eso defrauda, desmoviliza; las personas se mantendrán apoyando en la misma medida
en que sigan avanzando las cosas. Todo lo que estamos haciendo en los barrios tiene que
potenciar también el buen funcionamiento de las instituciones estatales enclavadas allí. Para
hacer sostenible todo esto, una de las primeras condiciones es que las instituciones estatales
funcionen bien”.
Con total transparencia y autocrítica consideró que lo que se está enfrentando tiene mucho que
ver con problemas acumulados desatendidos inadecuadamente por un grupo de instituciones barriales, y a las cuales, en un primer momento, casi que se les ha compulsado a hacer lo que
debieron haber hecho antes.
De “muy importante para todo el avance y la sostenibilidad de lo que estamos haciendo en los
barrios, el perfeccionamiento del trabajo social”, calificó el esfuerzo estatal y popular.
Y discúlpenme nuevamente, soy repetitivamente orgullosa cubana en Revolución. Si esto no es
Vencer, yo no entiendo nada de la vida.


Fuentes: Tribuna de La Habana, ACN, Granma, Trabajadores, Sitio de la Presidencia de la
República de Cuba.
PIES DE FOTO:
Foto1: En el barrio habanero de La Timba, cercano a la Plaza de la Revolución, se construye
mejores viviendas populares (Nayaren Rodríguez Socarrás)
Foto2: El presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez conminó a los vecinos de La
Timba (barrio de La Habana) a seguir y no parar en todo lo que se está haciendo. (Estudios
Revolución)
FotoAlternativa1: En visita a un barrio marginal ahora en construcción. (SergitoFP)

MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA – Corresponsal en Cuba.

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