Las pruebas Aprender y Aprender con el Banco Mundial

Las pruebas Aprender y Aprender con el Banco Mundial

30Nov21 0 Por Darío Balvidares

Reproducimos el artículo publicado originalmente por el autor en el portal Contrahegemonía Web

Por supuesto que en nada extraña que no haya debate sobre la educación, porque de hecho el debate está saldado por la política adoptada por el Estado argentino, que no sólo no cuestiona el rumbo, sino que ha confirmado su decisión colonial de ser pensado en los organismos colonizadores.

El 1° de diciembre se tomará la prueba Aprender en todos los 6° grados de la primaria en todo el país. En esta ocasión y como “recomienda” el Banco Mundial, será en Lengua y Matemática.

Ahora bien, qué miden estos instrumentos estandarizados, creados a imagen y semejanza de las pruebas PISA, que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a través de la mayor editora de libros del mundo, Pearson PLC, que realiza el mejor de los negocios del mundo, puesto que confecciona las pruebas que serán vendidas a los países participantes en millones de dólares; miden la “calidad” de acuerdo con la “evidencia” del conocimiento impartido en las escuelas. Seguramente podría ser la respuesta oficial, nacional o internacional.

Pues, no. En principio y para ir de mayor a menor, las pruebas PISA no miden conocimientos, en primer término porque no le interesa a la OCDE la educación en saberes, ni en conocimientos específicos; en segundo lugar,  porque son los creadores del paradigma que tiene como fundamento que los saberes y conocimientos específicos no son necesarios para el “siglo XXI”, sino el aprendizaje de “habilidades y destrezas”.

El tema que debe ocupar tanto a docentes organizados como a pedagogos críticos es por qué se continúa con la alineación que provocan las políticas globales sobre el “aprendizaje”,  que ha llevado a los sistemas educativos a crisis sin precedentes.

La OCDE y el Banco Mundial entre otros han creado el paradigma de la “mensura” de los “aprendizajes”, tomando los instrumentos y dispositivos que aplican en el mundo empresarial-corporativo y adaptándolos a los sistemas educativos, al mismo tiempo que se realiza la creación de un nuevo e interesante mercado con la apertura de la endoprivatización  sistémica, que orbita, parasitariamente, en los sistemas públicos de educación. Sin ir más lejos, las propias pruebas PISA, son el ejemplo perfecto de un negocio multimillonario, como hemos dicho, de Pearson PLC.

Aunque el fenómeno es más abarcativo que el negocio, porque de lo que se trata es de que a través de mecanismos de alienación, como la repetición de una constante discursiva:  “la escuela en crisis” (que ellos mismos diseñaron desde sus grupos de tareas y sus informes con “recomendaciones”) o “los docentes no están capacitados” o “no se alcanzan los estándares de calidad”, lo que va constituyendo un campo semántico asumido, incluso, por algunos sindicatos docentes cuyos dirigentes hablan de la “calidad” educativa, repitiendo un discurso que parece correcto pero es producto de la alienación que producen las políticas de la colonialidad del poder.

¿De qué “calidad” hablan? De la “calidad” de los “resultados”, de lo que “inventaron” que se puede “medir”; de sistemas educativos mensurables y estandarizados, como si estuvieran midiendo la calidad de la producción de una línea de montaje de latas de conservas o de producción en serie de automóviles.

Los parnasos internacionales nos fijan sus políticas a través del endeudamiento (solo que asesinaron a las musas) como el caso que nos ocupa aquí del Banco Mundial, que es mucho más que una entidad de crédito, es el brazo económico/colonialista de la OCDE, organismos que imponen su ideología.

Hecha esta breve, pero necesaria descripción del contexto, volvamos a que el 1° de diciembre se realiza una nueva edición de las pruebas Aprender en los 6° grados de las escuelas primarias de todo el país.

¿Qué se pretende relevar con las pruebas Aprender?

Los aprendizajes, entendidos como los logros o resultados esperados de la situación educativa, en la medida en la que identifica el grado de dominio que los y las estudiantes de 6° grado de nivel primario tienen sobre un recorte específico de contenidos y de capacidades cognitivas en las áreas de Lengua y de Matemática” pág. 8.

¿En serio?

¿Esos “aprendizajes”, “resultados” y “capacidades cognitivas”, medidos con una prueba por opciones, acaso son una marca que indica apropiación de conocimiento?

La respuesta es no. En el mejor de los casos serían indicativos de un grado de comprensión, no del todo fehaciente, dado que quien se somete a la prueba, no produce, es un actor pasivo que se limita a elegir “opciones”.

Pero no es incumbencia en este artículo, debatir la didáctica de las pruebas estandarizadas, sino alertar sobre las profundas relaciones de dependencia de un paradigma que propone el “logro” de “estándares exitosos” como forma de disciplinamiento social.

¿Pero no hablamos de educación?

¡No! Parece que la “educación” fue sustituida por el “aprendizaje”, de ahí el otro eslogan de “aprender a aprender”, que viene de “Aprender a ser, la educación del futuro”   (Unesco 1972), publicado en 1973 y popularmente conocido como el “Informe Faure”, por quien presidiera la comisión investigadora, Edgar Faure. En el documento ya se precisa el “fracaso” de la educación en las clases populares, en verdad ahí se origina la maquinaria apropiadora de la educación pública para generar lo que se irá constituyendo como mercado de la educación.

En esa línea el Banco Mundial (BM), publica en 2018, “Aprender, para hacer realidad la promesa de la educación”, en el que la “educación” es suplantada por el “aprendizaje”, es decir que del eslogan de llamamiento inicial de los años 90 del siglo pasado: “educación para todos”; pasamos a “aprendizaje para todos”.

 ¿Acaso no se habla de lo mismo?  ¿Qué encierra ese pasaje?

Para la primera pregunta, otra vez la respuesta es no, “el interés ya no está en los sistemas educativos como los responsables de un proceso integral, sino en mecanismos de administración y evaluación del aprendizaje de habilidades y competencias (…)  Para el organismo financiero, las políticas educativas que quieran impulsarse- y financiarse- en los países pobres, deberán diseñarse con base en los resultados y las evidencias (p. 16). Por ello, al priorizar el nivel de aprendizaje, los procesos de evaluación adquieren un papel central”. 

El propio BM define con toda claridad los objetivos del nuevo paradigma:

  1. Aprender más sobre el nivel de aprendizaje para que su mejora sea un objetivo formal y medible.
  2. Basar el diseño de políticas en la evidencia para lograr que las escuelas estén al servicio del aprendizaje de los estudiantes.
  3. Construir coaliciones y alinear a los actores para que todo el sistema favorezca el aprendizaje.

Y refuerza, como para que no queden dudas de la orientación del paradigma, con la más lisa y puntual instrucción, que el Banco llama aprendizaje: “La educación debe equipar a los estudiantes con las competencias que necesitan para llevar una vida saludable, productiva y significativa (…)Tienen que saber hacer cuentas, de modo de poder comprar y vender productos en los mercados, elaborar presupuestos familiares, interpretar convenios de préstamo o escribir códigos de ingeniería de software (…) Y necesitan las competencias socioemocionales (como la perseverancia y la capacidad para el trabajo en equipo).

 …el aprendizaje que se supone debería garantizar la escuela (ya sea que esas expectativas se basen en los programas académicos formales, en las necesidades de los empleadores o simplemente en el sentido común) a menudo no ocurre” pág. 16.

No se necesita ser un experto para verificar el sentido y el destino que le otorga el BM a quienes transiten por las políticas de administración de aprendizajes medibles y de acuerdo con sus objetivos, solo es necesario capacitar en el desarrollo de competencias en comprensión lectora y matemática básica para “interpretar convenios” o “hacer cuentas”, respectivamente.

Esto deja como saldo, que el tránsito por la escuela es para la construcción de miles de millones de alienados que sólo serán fusibles de un sistema que los “adiestra” para su propia reproducción capitalista.

El otro punto de interés de la entidad crediticia es construir coaliciones y alinear a los actores para que todo el sistema favorezca el aprendizaje, interesante eufemismo para instar a la formación de coaliciones de padres, organizaciones de la sociedad civil (fundaciones y ong) y empresas en un enfrentamiento con los sindicatos y docentes que entren en conflicto con los objetivos de “aprendizaje” propuesto (impuesto).

Nuevamente, este abordaje que hace el informe APRENDER, permite prever que el Banco Mundial apoyaría proyectos y reformas orientadas a generar mayor participación de madres y padres y sectores empresariales en la toma de decisiones, e incluso, promover la sustitución de los sindicatos por parte de estos grupos”.

Algo que viene ocurriendo desde hace muchos años y ahora se profundiza, más allá del signo político que tengan los sucesivos gobiernos del establishment.

El proceso de desposesión de la educación pública se acentúa, puesto que cada vez más se atomiza y fragmenta el sistema. La escuela a la que se le asigna autonomía (relativa) es la responsable endógena de sus resultados mensurables que la llevarán a tomar decisiones.

Al mismo tiempo, el documento, separa las condiciones socioculturales y el contexto económico de los resultados del aprendizaje; aunque, cínicamente, emparenta la crisis económica con la responsabilidad de la escuela.

La pregunta es: ¿Por qué Argentina continúa tomando préstamos del BM? 

Un sistema fragmentado y cada vez más atomizado en el que tienen más relevancia las palabras de los empresarios y de las fundaciones corporativas que de los docentes, que lejos de ser consultados son objeto de manipulación continua de estas políticas con salarios que ni siquiera igualan la canasta familiar.

Las pruebas estandarizadas son dispositivos de la macropolítica educativa que impone el adoctrinamiento y la obediencia, como lo reflejan nuestros sucesivos gobiernos.

Y, justamente, lo reflejan, porque no gobiernan, lo que parece un interesante oxímoron, no lo es, porque gestionan. Las políticas se piensan en organismos como en el caso que nos ocupa, el BM y los gobiernos solamente gestionan; para eso, nuestros funcionarios solo necesitan “comprensión de textos” y “hacer algunas cuentas básicas”.

Cuando se gestiona y no se gobierna los resultados son la obediencia, la dependencia y la colonialidad que se derrama en todas las áreas y en todos los gobiernos que hemos tenido hasta el presente.

Para muestra, lo que dijo, en el marco de la reunión con el Consejo Económico y Social (CES) el 4 y 5 de agosto pasado, el secretario de asuntos estratégicos, Gustavo Béliz, respecto del documento presentado con el borrador de los proyectos, cuando afirmó que: “Los aportes del Consejo Económico y Social van a ser muy ricos porque han atravesado elementos que son muy importantes y que tienen que ver con la convocatoria a Proyectos Innovadores de Educación y Trabajo que estamos lanzando y con lo que estamos trabajando en conjunto en el marco del proyecto del Banco Mundial”.

También el secretario de asuntos estratégicos, en el contexto de los proyectos con el BM, había firmado  el “Proyecto de Mejoramiento de la Inclusión en la Educación Secundaria y Superior para Argentina”, que se aprobó el 28 de junio de 2019  cuyos objetivos son, según el propio resumen del  BM : ”(i) reducir las tasas de deserción en la educación básica y superior entre los más vulnerables; y (ii) fortalecer los sistemas de evaluación educativa del Prestatario”. El costo de ese préstamo es de 341.000.000 US$.

Deja otra vez en claro el Banco, la importancia que tienen “los sistemas de evaluación educativa” para sus coloniales objetivos.

Lo que muestra la historia de todos estos préstamos es que continuamos pagando deudas por programas que lejos están de solucionar los problemas y que incluso esos dineros pasan a manos de fundaciones a las que el ministerio de educación les terceriza la tarea.

Vale recordar que Gustavo Béliz era funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el cual tenemos tomados miles de millones de dólares en préstamos para educación y otras áreas.

El mundo alucinante del endeudamiento, incluye tomar créditos para instalar los dispositivos que el propio BM nos obliga a tener con su pedagogía instrumental para la formación de lo que el propio Banco llama “capital humano” y que aquí traducimos por mano de obra precaria, cuyo trabajo es directamente proporcional a la concentración de la riqueza.

Desde el plano filosófico, Angelique del Rey, la filósofa franco-argentina, llamó, Un “hombre sin atributos”, al producto de este paradigma de aprendizaje basado en competencias y en pruebas estandarizadas.

La paradoja es tal que solo sería equiparable a que el condenado a muerte tome un crédito para pagar la silla eléctrica con que lo van a ejecutar y lo obliguen a pagarlo.

La educación es muy importante para estar en manos de los banqueros, los empresarios y las fundaciones.

¡Instalemos el debate, antes de entrar, completamente, en la era del pospensamiento!

Darío Balvidares

Fuente: https://contrahegemoniaweb.com.ar/2021/11/29/las-pruebas-aprender-y-aprender-con-el-banco-mundial/

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