Actitudes contra el “aburrimiento”

Actitudes contra el “aburrimiento”

12Dic21 1 Por María Victoria Valdés Rodda

En Cuba la inflación real ha sobrepasado la diseñada, haciendo poco nuestros aumentos de salarios, pensiones de jubilación y prestaciones monetarias de la asistencia social. Pero existe voluntad política al reconocer las desviaciones de la mayor reforma económica en los últimos 30 años. Seguimos siendo proactivos.

Cuando uno no cabe en sí y se siente en casa como “león enjaulado” pues sale, se despeja o busca otras variantes para aliviar esa tensión que parece lo va a aplastar, pero ¿qué se puede hacer si uno llega al mercado y la fruta está cada vez más cara a contrapelo de reportes televisivos o radiales que anuncian aumento de cosecha en tal o más cual lugar? ¿Dónde se ha quedado, todo se exportó? ¿Quién me vende barato?

Si usted no es cubano puede que se asombre del modo de decir tan nuestro y luego se aburra exclamando, ¡¿cómo allá también están en ese quilombo?! Sí amiga y amigo lector, en Cuba igualmente padecemos los mismos problemas universales de que el salario es casi como el agua trasmutada en billete que se escurre desde las manos propias a las del vendedor.

Además, el diario GRANMA, órgano oficial del Partido Comunista, se ha hecho eco de los informes oficiales los cuales hablan de un mercado informal con una inflación del 6 900 por ciento y el crecimiento de los precios de las entidades estatales en un 222 por ciento. Y también se dirá ¿cómo pasa eso, si allí todo es Estatal? Matriz de opinión a cambiar: ya aquí, en esta Isla caribeña sui generis conviven diferentes tipos de gestión económica, sin embargo, todas están atravesadas por iguales contextos que los latinoamericanos, europeos o africanos, con el maldito agravante del bloqueo estadounidense.

¡Eh!, alto aquí, detenga ese bostezo porque a fuer de parecer (y ser) insistentes, el cerco económico, financiero y comercial del mayor imperio de los últimos siglos, Cuba debe vivir su inflación con cierto pudor pues todo no es culpa nuestra: “a precios corrientes, los daños acumulados en casi seis décadas de aplicación de esta política ascienden a 147 mil 853,3 millones de dólares. Tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 1 billón 377 millones 998 mil dólares. Solo entre abril y diciembre de 2020, esta política causó pérdidas a Cuba en el orden de los 3 mil 586,9 millones de dólares, lo que asciende a un total de 9 mil 157,2 millones de dólares si se considera el período de abril de 2019 a diciembre de 2020”, información recogida del alegato defensivo de la nación cubana en la ONU por nuestro Canciller, Bruno Rodríguez.

Acomódese en su asiento, le recomiendo. Este relato no será breve ni fácil, tampoco nada “ortodoxo”.

Proyecciones y desviaciones

Nuestra economía empezó 2021 con pie izquierdo ya que en los meses por venir se veían posibilidades de recuperación a partir de medidas que incluyeron el ordenamiento monetario y transformaciones junto con condiciones más favorables para el desarrollo del sector productivo. Mas del dicho al hecho hay un largo trecho y la Reforma económica proyectada bajo el rótulo de Tarea Ordenamiento, asimismo abrió espacios a actitudes negativas que han resentido la diversidad y calidad en la mesa de todos nosotros.

Aunque ojo, seguimos siendo el país latinoamericano con menor desnutrición crónica infantil, ya que la otra hizo sus maletas sin retorno a partir del 1º de enero de 1959. Y tenemos los más altos niveles de alimentación como país con respecto a naciones sumamente empobrecidas o también las medianas porque aquí todas las personas se acuestan habiendo comido. Acá no se sabe de ese dolor agudo en la boca del estómago por hambre.

En una de las tantísimas sesiones de la Asamblea Nacional el viceprimer ministro de la Isla y titular de Economía y Planificación Alejandro Gil, indicó que el avance económico será posible con la eliminación de trabas internas donde todos los actores de la economía, ya sean estatales o privados, “trabajarán en igual entorno monetario con la eliminación del peso cubano convertible (CUC), y todos utilizarán el peso cubano (CUP) a una tasa de cambio de 24 por un dólar”.

Lo cual se suponía iba a destrabar “la cosa” y que debía resolver otra de las distorsiones del escenario cubano que es la preferencia por las importaciones, las cuales resultaban más baratas antes del 2021 e impedían un encadenamiento productivo adecuado con la industria local. Ah, pero allí se advirtió: entre los riesgos están la inflación y una limitada oferta de empleo. Y con ese optimismo visceral cubano se enfatizó: ambos son manejables. Nos equivocamos en lo primero, al menos de momento.

Una libra de tomate se ha vuelto un lujo, y comprar carne de puerco para consumir cuestan un “potosí”, traducido al buen cubano: un ojo de la cara. Yo, por ejemplo, tengo guardado para el 31 de diciembre un par de muslos (piezas) de pollo para sentir que mi mesa esta sobrada ya que verdaderamente no podré tener a ese “macho” (chancho) en casa antes de que finalice 2021.

Jaranas aparte era imperativo tomar esas medidas para mejorar la ejecución del presupuesto estatal, cuyo déficit fiscal se estimó en más de 86 mil millones de pesos. En esa sesión plenaria también se sabía que los resultados del ordenamiento NO serían “palpables” este año, y así se dijo. Se ha previsto que haya resultados a mediano y a largo plazo, cuando un incremento sostenido de la productividad pueda ser capaz de aumentar el consumo real y el nivel de vida de la población. Una aclaración: nuestras sesiones de la Asamblea Nacional se transmiten por la televisión nacional.

Los invito amiga y amigo lector de tramas.ar a que me acompañe a leer reflexiones de mi compañera de labores, Delia Reyes García más dada a los temas económicos, porque yo, lo que se dice yo únicamente soy una cubana atrevida por incursionar en este campo del cual no soy ni de lejos experta. Soy solo una que se “aburre” de vestirse y andar el trillo de casa al mercado, conocedora de lo que va a encontrar.

Mi colega señala que “el aumento descomunal e incesante de los precios de bienes y servicios en Cuba, es decir, la inflación, parece estar en el ojo de un huracán. Una tranquilidad inquietante en el centro, y a sus alrededores vuelan hechos añicos ingresos, predicciones, diseños… Marejadas por el Norte y el coronavirus silencioso inducen demoledoras ráfagas. No es casual entonces que Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro, y titular de Economía y Planificación (MEP), reconociera el enfrentamiento a la inflación como primera prioridad en la nueva fase gradual de recuperación económica. A su juicio, “el incremento de la oferta es clave y base para poder diseñar otras medidas de corte monetario y tributario”. Sin mayores volúmenes productivos y de servicios no podemos aspirar a un control efectivo de ese flagelo (…)” Aquí lo dejo he invito a buscar en Bohemia.cu su artículo titulado “Inflación: en el ojo del huracán” publicado el 21 de octubre de 2021.

¡Oh bendito bocado barato!

Los precios de los alimentos en el mundo que come -recuérdese que hay una buena parte, la mayoría que casi ni prueba bocado- son desorbitantes tanto que no se esfuerce más: ningún sedante hará más llevadera a nadie esta situación y de momento usted frente al mostrador exclamará: “No puedo más, esto es una burla”.

Ya se sabe que los precios mundiales de los alimentos se dispararon casi un 33 por ciento en septiembre de 2021 en comparación con el mismo período del año anterior, de acuerdo al índice de precios de alimentos mensual de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, que también encontró que los precios globales han subido más de tres por ciento desde julio, alcanzando niveles no vistos desde 2011.

Así que no queda de otra. Le ruego tome aire, -yo lo hago-, y siga de largo y cuente la calderilla que le pueda aportar algún nutriente en algún puesto más solidario con nosotros, los tan rimbombantemente nombrados consumidores. Claro, a eso nos tiene destinado el capitalismo a consumir: autos, televisores plasmas, móviles ultra rápidos, jeans del último grito de la moda, ese que ahora damos en Cuba cuando cuatro frutas de guayaba, sobre lo mediano, o sea una libra cuestan 45 pesos (cup) y además de eso debe desembolsar en proteína, luz, sindicato, y mi tan mentado (y ya conocido por ustedes) un largo etcétera.

Pero no nos desviemos del curso central; decía que en todo el mundo la inflación es pandemia hermana gemela de la Covid 19 y no hay que ser genio en economía para saber por qué. Ni tampoco para asimilar por qué a nivel internacional cada trabajadora y trabajador gana un sueldo que al final servirá para bien poco: todavía los grandes contenedores con mercancías duermen el sueño eterno de la desidia capitalista y las indiferencias con que los millonarios pueden llenarse la panza antes que buscar una solución de empleo y de negociación razonable para que el comercio mundial vuelva por sus fueros.

Diferentes centros

El tan mentado por mi sitio de CUBADEBATE reprodujo una nota de la Agencia noticiosa española EFE la cual indica que la tasa interanual de inflación en los Estados Unidos subió en noviembre, o sea el mes pasado, hasta el 6.8 por ciento, el registro más alto en casi 40 años, lo que aumenta la presión sobre la Reserva Federal (FED) para que tome medidas de contención. Además de la política monetaria norteamericana, la FED como doble mandato debe fomentar el empleo y estabilizar los precios. Pobre pueblo estadounidense.

Como decimos aquí “la culpa no la tiene el totí” (ave campestre), es universal y todos estamos interconectados. Y de vuelta se me va a aburrir si le repito como un mantra que el principal obstáculo de Cuba al desarrollo sigue siendo el bloqueo porque con él y a pesar del hacemos y soñamos maravillas, sabiendo que los milagros son los que salen de nuestra inventiva y perseverancia.

Al inicio de este comentario hablaba sobre la actitud frente al hastío y lo utilizaba de leit motiv para hablar sobre la inflación cubana. En el capitalismo el centro es la ganancia, la inflación mundial y las cadenas asociadas a la pandemia han quebrado al comerciante pobre, las grandes cadenas también han sentido lo suyo, pero a la larga se mueven en danza con sus millones en jet desde Bruselas hasta Japón.

En el Socialismo el centro es el hombre. Y como las verdades periodísticas no deben decirse a medias, disparo: Sí, en Cuba hay inflación, pero a inicios de 2021 el Estado y Gobierno cubanos junto con el aumento de las cuentas domésticas de luz, gas, agua, teléfono, transporte y bienes de los productos normados (canasta básica), aumentó salarios y pensiones de todo tipo, sin embargo, la producción no ha despegado como se quería, y hay vivos que son más vivos que otros (responsables de lo que los expertos de la Isla clasifican como inflación minorista). Factores que unidos a otros externos como el bloqueo yanqui (perdón: ¿percibí un bostezo de su parte?) y las consecuencias de una Covid-19 prolongada a nivel internacional, incrementan las tensiones.

Reseñas medibles

Juguemos un poco con las estadísticas: en marzo la canasta alimenticia era de 2 347 pesos, en mayo 2 628 pesos, en junio 2 700 pesos y en agosto 2 821 pesos, valor este último 1,85 veces el costo de la canasta proyectada para calcular la pensión mínima, lo que significa que quienes tienen pensión y salario mínimo, hoy no están consumiendo lo previsto. Se diseñaron medidas para resolver este “horror”, todavía sin todos los efectos deseados.

No aburro más, una de las principales desviaciones de la Tarea Ordenamiento ha sido la inflación pues los costos de la canasta de bienes y servicios de referencia casi duplican los números diseñados, mientras la capacidad de compra que dio la reforma salarial se ha visto muy afectada, fundamentalmente en los sectores de menos ingresos.

Como desde pequeña la Revolución me enseñó a ser optimista, aunque no cegada en amor sino crecida en razonamiento y transparencia quiero terminar con ejemplos positivos. Y entre col y col, y aunque no aparezca la lechuga nos hostiga el bloqueo estadounidense, sin el cual esta Isla sería todavía más plena en lo social y menos cara para el cubano de a pie, amén de que debemos resolver nuestros propios entuertos.

Y en eso andamos. De vuelta al periódico GRANMA este se apoya en los conocimientos de la máster en ciencias Amarilys de Jesús Pozo Contrera, quien considera que “es preciso ejercer mayor control de los precios y auditar a los actores económicos para ver cómo los están determinando, pues todo el mundo quiere tener utilidades, pero no siempre lo hace a partir de la producción de nuevos bienes o de la prestación de servicios de calidad”.

La vida está cara, un mazo de cebollas son 25 pesos. (Granma.cu)

Vivir la realidad

En la Cuba socialista se piensa con cabeza fría y se actúa con corazón justiciero. Fidel y Raúl no esperan menos de nosotros. Por ejemplo, el 27 de octubre de 2021, sesionó, la Asamblea Nacional del Poder Popular. Allí se debatieron y dieron a conocer diferentes informes.

Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y Precios, detalló que, con el cierre del primer semestre de 2020, fue necesario ejecutar un ajuste del plan de la economía y del Presupuesto del Estado aprobado para el año, que derivó en un incremento del déficit fiscal dispuesto inicialmente en la Ley del Presupuesto, todo a partir de las afectaciones en los ingresos. Mediante el Decreto-Ley No. 24 se aprobó en noviembre un segundo ajuste del déficit fiscal, para financiar los gastos asociados a la Reforma General de Salario y pensiones de diciembre, decretadas con el ordenamiento monetario y financiero. Promesa socialista de la Cuba del Siglo XXI largamente pospuesta.

Por favor, colóquese bien sus espejuelos (lentes) y resista un poco más en la lectura de este texto que peligra con cansar de tantos datos. Tenga actitud proactiva ante el cómo vivimos la realidad, miles de veces distorsionada con toda intención malévola.

Bolaños Weiss resaltó que, como expresión de la prioridad otorgada por la dirección del Estado y del Gobierno a las acciones de prevención y enfrentamiento a la Covid-19, se destinaron 1 676 millones de pesos a este objetivo, no previsto inicialmente. Asimismo, desde el Presupuesto estatal, incluyendo los locales, se respaldó financieramente el funcionamiento de 257 centros de aislamiento y 56 hospitales para pacientes del SarsCoV-2, en los que laboraron más de 446 mil trabajadores, en función de la recuperación de los más de 12 056 diagnosticados con la enfermedad al cierre del año.

A fin de atenuar los efectos de la Covid-19 se certificó para los actores económicos estatales y no estatales, un grupo de facilidades de pago de las obligaciones tributarias –como aplazamientos y suspensiones de pago–, así como incentivos para el empleo de los canales digitales para el cumplimiento tributario por las personas naturales. Fueron renegociados los créditos bancarios suscritos, y adecuados al escenario de la crisis sanitaria. Con pleno derecho aseguró: “fue otra muestra irrefutable del principio socialista de que, aun en las condiciones más difíciles, el ser humano sigue siendo el centro de atención, y nadie quedará desamparado”.

Tenemos metido hasta los tuétanos ese credo de tal modo que, Cuba pudo crear, -en tiempo récord-, cinco vacunas contra la Covid-19, y hoy por hoy el 83 por ciento de la población nacional está inmunizada. ¿Fortuito hallazgo? No, maravilla creativa de un mayoritario pueblo veterano y joven, crecido en estatura gracias a la marcha triunfal de los que cantan loas primero a los seres humanos. El propio 27 de octubre, Manuel Marrero Cruz, Primer ministro afirmó que “no vamos a renunciar a las conquistas de la Revolución de un sistema de educación y salud gratuito para la población que es referencia para el mundo”. Contrapeso de balanza a las desviaciones de precios.

Suficiente por hoy. Los dejo; me voy corriendo al agro mercado (acá es simplemente El agro) que una vecina me dio la seña de que en el de la cooperativa del EJT sacaron verduras a diez pesos la libra y no a 30, así que debo aprovechar semejante oportunidad comercial porque como toda construcción perfectible nos quedan “milagros maravillosos” por hacer. Ya sé, ¡esa es la actitud!

María Victoria Valdés Rodda

Foto destacada: Las exportaciones de actores de la empresa privada cooperativa benefician a la economía cubana. (bohemia.cu)

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