Oldelval  y el empetrolamiento ambiental

Oldelval y el empetrolamiento ambiental

13Dic21 0 Por Darío Balvidares

El pasado fin de semana un nuevo siniestro ambiental se desataba en la provincia de Río Negro cuyo responsable, la empresa Oleoductos del Valle SA, no se hizo cargo del desastre provocado.

El viernes pasado se reportó un derrame de petróleo en la estación de bombeo Medanito, en la extensión del ducto que cubre hasta Rincón de los Sauces. De acuerdo con los operarios y técnicos, no sucedía algo de tamaña magnitud desde hace, por lo menos, 10 años.

Según informaciones obtenidas, más de 20 equipos estaban operando en la succión del petróleo derramado sobre los campos que inundaba y corría como un río abriéndose paso en los desniveles del terreno, como lo demuestran la contundencia de las imágenes.

Uno de los graves problemas consiste en que Oldelval es la red de oleoductos más extensa del país, por lo que las válvulas de corte se encuentran a muchos kilómetros de distancia una de otra, siendo que el tramo afectado está entre las estaciones de bombeo Medianito y Crucero Catriel.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que: “La avería se verificó el sábado en Medanito, en el oleoducto que une a la Cuenca Neuquina, la principal región productora de petróleo del país, con Puerto Rosales, en el sur de la provincia de Buenos Aires y desde allí con las más grandes refinerías argentinas.
Medanito es la principal zona productiva de Río Negro, pero además el incidente ocurrió en un sector en donde el sistema ya cuenta con el petróleo que se inyecta desde los yacimientos neuquinos, incluyendo los de Vaca Muerta
”.

Lo contundente es que la empresa Oldelval SA,  justamente este año,  está presidida por YPF, accionista principal de la red aunque también tienen participación Pluspetrol, Chevron, Exxon, Pampa Energía, PAE y Tecpetrol.

Prima multimedios Neuquén

La mayor red troncal del país, luego de haber nombrado al nuevo directorio, desde hace meses que no se ponen de acuerdo para designar al gerente general, lo que indica que la empresa no tiene una conducción específica, además de que está “atravesando un momento delicado porque está operando sus instalaciones al máximo de su capacidad para atender el incremento de la producción de petróleo en Vaca Muerta, que en octubre superó los 190.000 barriles diarios de crudo”.

Las cosas no parecen estar nada bien para la entidad que se vende a sí misma diciendo que: “Realizamos una gestión transparente, brindando credibilidad e integridad, adhiriendo a la ética en todas nuestras acciones”, según su propia página web.  Aunque no aparece la transparencia, porque no se hacen cargo de lo ocurrido, ni siquiera, hasta ahora se conocen las causas que produjeron el siniestro.

Consignas como: “Nos adaptamos a un mundo en constante evolución, con el objetivo de generar valor agregado en nuestro trabajo, repercutiendo positivamente en las comunidades en las que operamos” o “Alentamos la búsqueda creativa de nuevas formas de hacer las cosas, para atender las necesidades de nuestros colaboradores y nuestros clientes, impulsando el aprendizaje, crecimiento y las mejores prácticas”.

No parece una “repercusión positiva” para las comunidades en las que operan, con total falta de transparencia y tampoco parecen ser las “mejores prácticas”.

Plan B Noticias

Lo cierto es que el desastre ambiental está hecho y luego aparecerán las “disculpas” del caso y seguramente el deslinde de las responsabilidades que les caben a los accionistas y directores.

Por supuesto que ahora se motoriza el aparato estatal desde el  Ministerio de Medioambiente y Desarrollo Sostenible, con su Brigada Ambiental, qué a través de un comunicado de su cartera informó que: “se le exigió a la empresa responsable, Oleoductos Del Valle, la presentación del seguro de caución ambiental”.

Así como el secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la Nación, Sergio Federovisky que a través de las declaraciones a la prensa, afirmó: “Intimamos a la empresa el día sábado para que presentara en 48 horas ese seguro ambiental, pero hasta el momento no lo ha hecho“, precisó el funcionario y adelantó que si no lo hace “iniciaremos las acciones legales correspondientes”.

No es ni el primer incidente de este tipo, ni será el último; no se trata de que los funcionarios tengan posturas mediáticas que después no se sostienen porque estas empresas continúan operando con total impunidad, de hecho la prueba es que no aparece el “seguro ambiental”; pero aunque apareciera, ese seguro ¿remeda el desastre? La respuesta es No.

Porque lo que está agotado es el modelo productivo, otra prueba es la continuidad de movimientos sísmicos con las técnicas aplicadas en Vaca Muerta para la extracción de “enriquecidos” como el shale oil, también transportado el 100%  por Oldelval.

No tiene seriedad, que a un ministerio se lo llame, por marketing o por moda “Medioambiente y Desarrollo Sostenible”; porque sencillamente las prácticas extractivas que las políticas habilitan, no hacen sostenible, ni sustentable el ambiente dónde operan, la única “sostenibilidad” es la de las ganancias multimillonarias de las empresas, porque ni siquiera el conjunto de la población se ve beneficiada con esas actividades que tanto aportan a la crisis climática y ambiental.

Darío Balvidares

Foto destacada: Agencia Tierra Viva

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