Las izquierdas tan temidas

Las izquierdas tan temidas

14Dic21 0 Por Alfredo Grande

“El pueblo delibera y gobierna a pesar de sus representantes” (aforismo implicado).

La promocionada grieta no es más que un distractivo, un negocio al decir de Berni, para no profundizar en dos definiciones que hacen a dos modos de pensar a la república: Honrar la Deuda (De la Rúa) Repudiar la Estafa (Nora Cortiñas) El primero de tanto honrar, fue renunciado y salió volando, tanto literal como simbólicamente, y la segunda de tanto luchar es símbolo de la lucha colectiva y revolucionaria. Sabemos que las personas son instituciones, y que las instituciones son lógicas que dan sustento y sentido a las organizaciones. Aceptar una deuda que no es tal, y además honrarla, es como decirle “papá” al violador de tu madre. De eso se trata. De la complaciente, permanente, acostumbrada y anestesiada violación de la soberanía. Tanto que se cacarea con la propiedad privada y su irrestricta defensa, que desde los poderes del Estado se acepta y nuestros representantes convalida que el pueblo no tenga la propiedad sobre la nación que habitan. Para decirlo en términos del retroprogresismo: solo podemos ejercer poder, es decir, soberanía, sobre aquello que es propio. Por eso las políticas permanentes de anexiones de los Imperios, que convierten por arte de magia y por arte de guerra, lo ajeno en propio. En la Argentina, legiones de magos vendidos al lado oscuro de la fuerza, han convertido lo propio en ajeno. Y no solo el lago Escondido, aunque también. 

El pago de la Estafa Externa e Interna es un analizador privilegiado de esta paradoja siniestra. Si en política quien puede lo mas puede lo menos, en una política revolucionaria quien puede lo menos puede lo más. Eso sí: tiene que desearlo apasionadamente. A mi criterio lo más es: plebiscito vinculante. La ley 25432 habilita la consulta popular vinculante. Es atribución del Congreso Nacional obviamente cumpliendo todos los requerimientos restrictivos habituales. Lo más también es la reforma constitucional. Para reformar la Constitución es necesario: – Una ley del Congreso dictada por una mayoría especial que declara que es necesario reformar la Constitución y qué partes se van a modificar. – Una Convención Constituyente convocada para hacer la reforma. Los integrantes de la Convención Constituyente son elegidos por el pueblo. Y volvemos al punto de partido donde según preámbulo los representantes son del pueblo y no de las corporaciones nacionales, aunque su identidad autopercibida sea “burguesía nacional”, y de los imperios financieros de occidente y oriente. La Auto Convocatoria por el no pago a la (deuda) estafa externa fue contundente en sus afirmaciones, que no se agotan en un reclamo de coyuntura: “Las organizaciones de trabajadores, populares, piqueteras, políticas, ambientalistas, de mujeres y diversidades y de derechos humanos, nos damos cita hoy en Plaza de Mayo para decir: No al pacto con el FMI. No, al pago de la deuda, odiosa e ilegítima, usuraria y fraudulenta. Abajo el plan plurianual y el ajuste. No, a la reforma laboral. Por un plan de lucha nacional contra el acuerdo con el Fondo Monetario y por todos los reclamos del pueblo trabajador. Abajo la mega minería y todo el extractivismo saqueador y contaminante, que además se promociona para poder pagar una estafa. Basta de persecución a las y los luchadores, absolución de César Arakaki y Daniel Ruiz, libertad a Sebastián Romero, por la libertad y contra la extradición de Facundo Molares” 

 Éramos pocos y el 22 de diciembre de 2001 parió el abuelo. El “Adolfo” (Rodríguez Sáa) anunció que el Estado Argentino suspende los pagos de la deuda externa al comienzo de su efímero reinado de 10 dias.  El defól tan temido. Fue ovacionado de pie al grito de “Argentina, Argentina”. Algunos dicen que hasta gritaron “gooollll”. Pero como es habitual en ciertos espacios de la hegemonía gobernante, se puede servir a dos amos porque los caminos del paraíso están sembrados de malas intenciones. Llegó Eduardo Duhalde, el que perdió con el que dijo “honrar la deuda”, y con algo parecido a la suma del poder público, derogó el no pago de la deuda externa. Y el Congreso aplaudió de pie. Es un país generoso de aplaudidores seriales. En la actualidad de la cultura represora y en el mito del eterno pago, el Frente de Todos, sección “Soberanxs”, logra que la historia vuelve a repetirse. El negociador oficial presidencial negocia acuerdo, y dentro del mismo espacio gobernante aparece la opción: investigar todo primero. En realidad, ya ha sido investigado y Alejandro Olmos Gaona continúa el impresionante trabajo de Olmos que tuve sentencia favorable del juez Ballesteros. Las izquierdas tan temidas y tan deseadas serán las que convocando a un pueblo en llamas le exijan a un Congreso que alguna vez represente al pueblo. Y vayamos pensando en modificar una de las partes malditas de nuestra Constitución, su artículo 22. Su reemplazo es: “el pueblo delibera y gobierna a pesar de sus representantes”

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