EE.UU.  – OTAN vs Federación Rusa: Entre contradicciones antagónicas y no antagónicas (Segunda parte)

EE.UU. – OTAN vs Federación Rusa: Entre contradicciones antagónicas y no antagónicas (Segunda parte)

19Dic21 0 Por Jhosman Barbosa

Desde una perspectiva histórico-materialista, podemos aplicar a la actual tensión entre occidente y euro-Asia la fórmula de las contradicciones. Las antagónicas, solo se resuelven por vías de hecho, violentas y las no antagónicas, mediante acuerdos y vías de concertación. Está por verse qué tipo de acento contradictorio pueden tener las tensiones entre EE.UU. – OTAN vs Federación de Rusia.

El día 16 de diciembre pasado se hizo la primera entrega de esta reflexión https://tramas.ar/2021/12/16/ee-uu-otan-vs-federacion-de-rusia-entre-contradicciones-antagonicas-y-no-antagonicas-parte-1/ y ya se han sumado varias acciones en este conflicto. Por ejemplo, Ucrania y la OTAN desafían a Rusia en su lenguaje y agendan nueve ejercicios militares para el 2022 de gran escala, binacionales y multinacionales en su territorio.

Rusia acaba de hacer una propuesta con documento público ante la OTAN – EE.UU. para que se llegue a un acuerdo de paz y estabilidad respecto a movimientos hostiles en fronteras. EE.UU. dice estar listo para un diálogo abierto con Rusia.  El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, señaló que la propuesta del Kremlin no es un “menú de restaurante” para escoger esto y aquello, sino un documento con unidad estructural. Alexandr Grushko, responsable para las relaciones con Europa y la OTAN, señaló además que: Occidente, […] tiene ahora dos caminos: “tomarse en serio lo que hemos puesto sobre la mesa o afrontar una alternativa militar”. https://mundo.sputniknews.com/20211218/rusia-advierte-que-puede-endurecer-su-postura-ante-occidente-1119482382.html

La coyuntura en su acción dinámica reta a los análisis, máxime cuando no tenemos acceso sino a fuentes que están rezagadas ante información privilegiada. Pero la estructura acumula la suma de hechos álgidos y anecdóticos, lo que permite hacer inferencias con base en patrones de larga duración.

En esta segunda parte acabaremos de señalar el contexto de largo plazo, dejando para la tercera y última entrega el análisis sobre las contradicciones.

Contexto de largo plazo

En el año 1242, los germanos invadieron los territorios de la antigua Rusia, siendo derrotados por la población eslava que acompañó a Alexander Nevsky. En 1709, fueron los suecos quienes cayeron ante la Rusia de Pedro el Grande. En 1812 fue Napoleón quien debió retroceder ante el temple del invierno y del carácter ruso, hecho plasmado por León Tolstoi en la Guerra y la paz. Hacia 1914 fue el káiser Guillermo II quien se apresuró a declarar la guerra a la Rusia zarista en el contexto del inicio de la Primera Guerra Mundial.

Finalmente, la Alemania Nazi de Adolf Hitler, desde 1941 avanzó sobre Europa del Este y llegó a las inmediaciones de Moscú, Leningrado y Stalingrado. Pese a la tenacidad y vanguardismo de su ejército, sucumbió finalmente ante la Unión Soviética y los mismos Soviéticos tomaron Berlin en mayo de 1945. Era la segunda vez que los rusos llegaban al seno de Europa. La primera fue tras la derrota a Napoleón en París, en 1814, a manos de la llamada “Sexta coalición” que sumaba a Prusia y Austria a Rusia.

Esto no quiere decir que Rusia, un país de más de 17.075.400 km2 nunca haya intentado expansiones. Claramente no lo necesita hacia el oriente por ser un vasto territorio con recursos abundantes https://www.youtube.com/watch?v=CHj-zoKyS2I sino que al haberse concentrado su población, por eficiencia geográfica y climática, en el lado occidental, es hacia allí que tuvo ímpetu de expansión en época de reyes y de parentescos entre las casas reales medievales.

El expansionismo durante la era soviética correspondió a la competencia entre los sistemas capitalista y comunista y a la necesidad de un blindaje estratégico, que al día de hoy se expresa en la línea roja ucraniana, entre otras; https://actualidad.rt.com/actualidad/390012-kremlin-explicar-ser-lineas-rojas-moscu-relaciones pues desde la propia doctrina estadounidense que declaró enemigo a Rusia desde la presidencia de Donald Trump, ratificada por Joe Biden, https://elpais.com/internacional/2017/12/18/estados_unidos/1513617508_060136.html también la intromisión en la política rusa en tiempos electorales y el apoyo a agentes desestabilizadores, como iglesias neopentecostalistas, u organizaciones tipo Open Society, USAID o “youtubers” como Alexei Navalny son considerados por el Kremlin como otras líneas rojas.

Es notorio el interés y la obstinación de occidente por acceder a los recursos naturales de Rusia; hecho afirmado por cada uno de los que emprendió tal desventura. Y es hacia inicios del siglo XX que en la universidad de Múnich Karl Haushofer inicia el análisis de la dominación mediante la geopolítica como una teoría y metodología que aseguraba a partir del control militar del espacio y la organización de recursos materiales y mano de obra, el acceso al poder y la hegemonía. Halford John Mackinder desarrolló la teoría del Heartland “… o del corazón continental, venía a decir que, históricamente, quien controlaba la zona de Asia central-Rusia central-Siberia tenía bastantes probabilidades de controlar tanto el resto de Asia como el resto de Europa y obtener así una posición privilegiada de cara al dominio mundial.” https://elordenmundial.com/teoria-heartland-conquista-del-mundo/ Dicho enfoque mantiene vigencia y sirve como lente de observación del amplio escenario de Asia-Pacífico que incluye Oriente Medio.

Sumando elementos a este contexto, es clave señalar que la ciencia y la técnica fueron el plus de la Alemania Nazi que puso a prueba al occidente aliado, incluida la Rusia comunista en formación, que actualizaba su ciencia y tecnología. La Rusia de hoy, de signo capitalista y neoliberal, –sui generis en el marco del control estatal de sectores estratégicos en seguridad y energía-  como se comentó en la primera parte, ostenta un sólido vanguardismo técnico militar, nuclear, energético, radioelectrónico, hípersónico, así como biotecnológico en su mayoría soportado en los desarrollos del periodo soviético.

EE.UU. cuenta con un fuerte desarrollo en inteligencia artificial (I.A.), súper computadoras, telecomunicaciones, moneda dominante, estilo de vida popularizado como American way of live, Big Data y varias esferas refinadas de ciencia y técnica. Ello es en parte fruto de su vocación como país receptor de migrantes talentosos. Incluidos los científicos de los programas misilísticos y nucleares de ORIGEN NAZI, que integraron a la NASA, en el marco de la carrera espacial con la Unión Soviética. De hecho, el 17 de diciembre pasado, Estados Unidos y Ucrania, votaron negativamente la resolución propuesta por Rusia en contra de la proliferación de las ideas y la glorificación a los nazis https://www.elpais.cr/2021/11/12/eeuu-y-ucrania-votan-en-contra-de-resolucion-de-la-onu-para-combatir-el-nazismo/

Si las dos grandes guerras mundiales del siglo XX aceleraron el desarrollo de la aviación y la fotografía aérea, a lo que finalmente se sumó el desarrollo nuclear y atómico, como algunos de los inventos que modificaron positivamente las ventajas en la batalla, en el siglo XXI vivimos el momento de inflexión de la cuarta revolución industrial –basada en I.A. + Big Data + Robótica + biotecnología + nuevos materiales- aplicada a la guerra en forma de armamento, tecnología de sigilo, exoesqueletos, hípervelocidad, drones, interferencia radioelectrónica, que solventan la guerra híbrida. https://www.geopolitica.ru/es/article/el-concepto-de-guerra-hibrida-origen-aplicacion-y-limitacion  El propio presidente Vladimir Putin, señaló en 2017 que el dominio de la I.A. asegurará el dominio del mundo https://hipertextual.com/2017/09/putin-inteligencia-artificial-elon-musk

Finalmente, puede el lector comprobar la simpatía estadounidense por Rusia y su pueblo en época soviética, evidenciada en documentales acerca de la Segunda Guerra Mundial, así como en caricaturas, hasta 1945. https://www.youtube.com/watch?v=bJx1anzHLds  Acabado el duelo entre imperialistas expansionistas liderado por la Alemania nazi, la U.R.S.S. y el comunismo como doctrina de esta potencia emergente, pasó a ocupar el lugar de enemigo externo e interno; cambiando todo el aparato comunicacional amable de la preguerra. Esto se aprecia en la obra de Jean Franco, https://es.scribd.com/document/396811406/Jean-Franco-1-Decadencia-y-caida-de-la-ciudad-letrada en la cual aborda desde la las caricaturas y la cultura hasta la literatura como escenario de la “guerra fría”.

Si bien este estigma no es deseable para la Federación Rusa, ni lo fue para la U.R.S.S., les resalta siempre como interlocutor ineludible del destino del mundo. Toda vez que también constituye esto un elemento cohesionador de la unidad interna de la nación rusa. Aunque los desfiles de cada 9 de mayo rememoran la Gran Guerra Patria como triunfo sobre el nazismo, la sociedad rusa actual no concurre de manera tan masiva a dicha ceremonia. La actual crisis interna estadounidense y la popularidad inferior al 50% de Biden, también exigen este enemigo externo como cohesionador o al menos distractor del caos interno norteamericano.

En resumen: Los rusos, a lo largo de una historia de al menos mil años, han vivido y viven el asedio de potencias que apreciaban de manera intuitiva –antes de las teorías geopolíticas- y luego con base en datos duros y doctrinas de dominación, expansión e imperialismo, la vastedad de sus recursos y su relevancia en el marco de lo que Immanuel Wallerstein llamó Sistema Mundo. Emergente luego de la integración de América en 1492 al circuito global que apalancó al capitalismo.

Las dos guerras mundiales del siglo XX por su parte, exhibieron saltos cualitativos significativos a nivel científico técnico que hoy, ya entrado el siglo XXI, se vuelven a apreciar como definitivos para la paz y para la guerra, en el marco de la cuarta revolución industrial. Los cambios de nomenclatura que hace occidente de Rusia, pasándola de amiga a enemiga, sea comunista o capitalista ante occidente, aunque sirven a ambos bandos de una u otra forma, configuran la punta de lanza comunicacional en la cual occidente tiene un megáfono más grande a nivel global. Crea así todo el terreno para legitimar acciones de tipo punitivo o coercitivo, como parte de la guerra híbrida.

En la próxima y última entrega dejaremos a consideración un abanico de posibilidades desde las contradicciones antagónicas y no antagónicas, herramientas de la economía política crítica.

IMAGEN LIBRE https://pixabay.com/es/photos/busto-bronce-escultura-persona-3537693/ 

Jhosman Barbosa Corresponsal en Colombia. Perfil en redes @gerliud7

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