Las dos carátulas de la impunidad

Las dos carátulas de la impunidad

30Dic21 0 Por Alfredo Grande

Dedicado a la Gremial de Abogados y Abogadas.

Lamento la extensión de texto, pero el tema lo amerita. Como dijo Yabrán, el Poder es la Impunidad. O la Impunidad es el poder. Seguramente ambas cosas. El mantra de: “para los amigos el poder, para los enemigos la justicia”, ilustra claramente las máscaras de la impunidad. Por eso conviene plantear estos temas por fuera de las lógicas de la justicia entendida por poder del Estado. Esa justicia tiene más que ver con el Estado, con el poder y no tiene nada que ver con lo justo. Aunque suene extraño, y de hecho lo es, en la cultura represora hay un antagonismo absoluto entre la justicia y lo justo. Son excluyentes. Conocido es el dicho que “es mejor un mal arreglo que un buen juicio”. O sea: los juicios buenos son peores que los malos arreglos. El tema es que condiciones tiene que tener un juicio para ser “bueno”. Todos los tecnicismos, todas las picardías, todos los carpetazos, sobres cerrados, etc. La impunidad no es una excepción. Una “rara avis”. Ni es avis ni es rara.  La impunidad forma parte integral del derecho, especialmente del derecho penal, donde debería ser una materia transversal a toda la carrera. 

Con las limitaciones del caso, o sea de mi caso, puede establecer dos tipos de impunidad: “no castigar al que comete delito y castigar al que no comete delito”. Cuenta Freud que en un pueblo un carpintero había cometido un asesinato. Pero castigaron a un herrero porque en el pueblo había dos herreros y un solo carpintero. La impunidad de castigar al que no cometió delito es la situación de Marcos Bazán. El TOC 7, que no es el toc toc, sino el Tribunal Oral Criminal que dictó una sentencia digna de Narciso Ibáñez Menta y sus Obras Maestras del Terror. En una tarea profesional y militante admirable, la Gremial de Abogados y Abogadas pudo anular esa sentencia más fallada que nunca. Transcribo algunos párrafos del comunicado:

“CAUSA MARCOS BAZAN POR FEMICIDIO DE ANAHI BENÍTEZ: SE ANULÓ EL JUICIO Y LA SENTENCIA A PRISIÓN PERPETUA: No es la primera vez que la Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina debe enfrentar una Causa Armada. Hemos llegado a juicio con decenas de causas armadas donde los fiscales pidieron perpetua y logramos absolución. Pero si hay algo que muestra de cuerpo entero las miserias humanas, la crueldad y la máxima aberración judicial es la causa por el femicidio de Anahí Benítez imputada a Marcos Bazán. Porque a diferencia de montones de otras causas, ésta NO fue armada por policías sino por la administración y corporación de gran parte de la Justicia Penal de Lomas de Zamora. No fueron policías sino jueces, fiscales, camaristas y hasta abogados ligados a estas estructuras y enquistados en Colegios de abogados los que se complotaron para endilgarle el atroz femicidio de Anahí Benítez a Marcos Bazán. Y no nos referimos a la querella que hizo su trabajo. La causa armada contra Marcos Bazán por el femicidio de Anahí fue estructurada por fiscales con la complicidad de gran parte del aparato y la corporación del Departamento Judicial de Lomas de Zamora en la Provincia de Buenos Aires de Argentina

Por eso, si bien la solidaridad y acompañamiento con que llegamos al juicio y a la Casación era imposible de creer por su magnitud, por su cantidad e importancia, también es cierto que muchas organizaciones feministas o progresistas o de DDHH se hicieron las boludas. No nos mataron, (lo cual es mucho decir tratándose de la violación y feroz femicidio de una adolescente), pero tampoco nos acompañaron. Como siempre decimos, el Derecho es una cosa simple y sencilla y quienes lo hacen inentendible son los abogados y jueces.

Por eso valoramos la sentencia del Tribunal de Casación, justamente porque quien la escribe (quizás horrorizado como lo demuestra de ver la miserabilidad de sus colegas inferiores) habrá pensado en miles que la leerán y por tanto quizás también sea una oportunidad para que muchas más organizaciones feministas puedan leer la sentencia que aquí pegamos y horrorizarse de igual forma, ya no con Marcos, sino con esos jueces y esos fiscales”.

Del importante comunicado, transcripto abreviado, quiero resaltar este párrafo: también es cierto que muchas organizaciones feministas o progresistas o de DDHH se hicieron las boludas. No nos mataron, (lo cual es mucho decir tratándose de la violación y feroz femicidio de una adolescente), pero tampoco nos acompañaron”. Pienso que esto es producto de otra forma larvada de una nueva forma de impunidad que podría resumirse en esta sentencia: “hoy la acusación es condena”. Entonces acusar al voleo es una estrategia interesante para que el victimario quede por fuera de toda investigación seria.

Escribiendo este trabajo, necesité volver a leer “La muerte de Antoñito el Camborio”, de Federico García Lorca. Asesinado por la envidia de sus primos. Necesitamos un Federico para que cuente el calvario de Marcos Bazán.

Alfredo Grande

Imagen destacada: ANRed

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