Las narrativas del poder en tensión con el magisterio colombiano

Las narrativas del poder en tensión con el magisterio colombiano

5Ene22 0 Por Edwin Tovar Briñez

No pretendo escribir un artículo de investigación o una reseña académica sobre el tema de los imaginarios colectivos y las narrativas del poder convirtiendo este texto en una cadena de referencias a Castoriadis, Randazzo o Morin, mi intención es mostrar de manera sencilla  clara y directa , alejado del exasperante argot académico:  como existe un discurso colectivo en contra de los maestros colombianos dirigido por exponentes de cierto partido político de derecha, que desde sus narrativas impulsan la creación de un peligroso imaginario sobre los educadores y sus presuntos privilegios y opulentos derechos.

Ahora bien, más allá de hacer una relación descriptiva a ciertos políticos, todos ellos de un mismo partido, la cuestión es preguntarnos cuánta ganancia electoral pueden captar convirtiendo a los educadores desde sus narrativas en sujetos  peligrosos para la sociedad y cómo dichos relatos entran a impactar de manera central en la mirada y percepción que tiene el ciudadano sobre el magisterio, escuchar frases de la representante a la cámara por el centro democrático Margarita Cabellos que sin rubor alguno expresa : “o acabamos con Fecode, o Fecode acaba con la educación en Colombia” https://www.rcnradio.com/colombia/puso-una-lapida-docentes-sindicalizados-fecode-ante-trino-de-congresista-uribista, de igual manera lo expresado  por el también político del centro democrático Juan Carlos Echeverry afirmando que  Fecode toma el derecho a adoctrinar políticamente a los estudiantes https://www.semana.com/confidenciales/articulo/fecode-adoctrina-politicamente-a-los-estudiantes-juan-carlos-echeverry/202148/ incluso desde este mismo partido personas como Alirio Barrera exgobernador de Casanare y actualmente aspirante al congreso de la república el cual en un foro realizado en la ciudad de Santa Marta expresa de manera directa y puntual:  Fecode está “para destruir al país […] Una entidad que el país la conoce, porque la primera corrupción está ahí, personas que tienen entre tres y cuatro pensiones, ganan más que el Presidente de la República, ganan más de 25 millones al mes”https://periodicoeldiario.com/no-buscamos-ser-violentos-ni-derrocar-ningun-gobierno , y cuando uno cree que estas y muchas locuciones y comentarios se le pueden achacar a la “experticia” de políticos ancestrales anclados en el poder, emerge una perla final , un joven político Sergio Rodríguez expresa de manera pública que a los profesores hay que acabarlos que con Fecode no se negocia   (https://twitter.com/SdrodriguezT?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor, aclarando que este joven que a lo máximo tendrá 27 años también es candidato a las elecciones legislativas por el centro democrático, cuando uno cree que los jóvenes son la fuerza motriz del cambio social, ejemplos como los de Sergio te dejan en silencioso estupor.    

Ahora bien, entremos a analizar este problema en cuestión: quiero pensar en dos (2) posibles rutas para poder comprender este discurso emergente, más aun en plena campaña electoral colombiana, por un lado está el lograr conseguir votos entre los sectores más vulnerables de nuestra sociedad mostrando a los profesores como unos jerarcas llenos de privilegios y que viven cual vampiros de la sangre y sudor del pueblo, afirmar como lo expresó Alirio Barrera que por la labor docente se gana mas dinero que el mismo presidente de la república, solo pretende azuzar a los sectores más vulnerables contra los profesores, pero también crea el imaginario colectivo del privilegio, quieren mostrar a los educadores como una clase déspota que solo piensa en su beneficio y no en el bienestar de la sociedad, un gremio que en su egoísmo poco le importan los niños y piensan solo en sus derechos, creo que no hay narrativa mas peligrosa que convertir a los maestros en los malos del paseo sobre todo en un país donde el asesinato y la muerte a líderes sociales, magisteriales  y sindicales está a la orden del día.

El otro sendero es la categoría repetitiva de “adoctrinar”, si en algo se destaca el centro democrático es en manifestar que los educadores enajenan esas mentes jóvenes y que son un peligro en las aulas, en este caso hablaré desde el yo:  soy profesor en Ciencias Sociales egresado de la UPTC y tengo esta cátedra en el colegio donde laboro, es inverosímil que no desarrolle temas, competencias, apuntes o como lo quieran llamar sobre aspectos claves de la historia de Colombia, por ejemplo:  la masacre de las bananeras, el bogotazo, el frente nacional, la lucha bipartidista, el problema del latifundio, los indicadores de pobreza, etc… , estos temas están consignados en los mismos Derechos Básicos de Aprendizaje (DBA)  que el Ministerio de Educación plantea, nada tiene que ver Fecode en ese aspecto, es el estado el que brinda orientaciones sobre lo que se debe y puede desarrollar en mi área, me pregunto entonces ¿cómo el centro democrático puede afirmar que nosotros adoctrinamos cuando es el ministerio el que expone los elementos a enseñar? https://santillana.com.co/documentos-de-interes/    

Lo que no gusta a los políticos del centro democrático es que los profesores enseñemos a pensar de forma crítica ante el orden dominante, eso les genera tensión y malestar como bien lo afirma la reconocida educadora latinoamericana Estela Quintar que sabiamente muestra como la divergencia es aborrecida por aquellos que tienen y detentan el poder https://ipecal.edu.mx/001-estela-quintar-trabajadores-de-la-cultura-y-la-precarizacion-del-sentido/ , por eso es comprensible que exista un muro de resistencia ante los vientos de cambio que empiezan a soplar en Colombia, que tengan miedo de empezar a observar cómo avanzan nuevas propuestas que piden reformas estructurales a temas tan críticos como la corrupción el cual considero que es el cáncer más grande que padecemos en 200 años de vida republicana

Ahora bien por otro lado no quiero decir que los educadores sean la panacea del Olimpo, existen fallos en algunos procesos, la autocrítica es necesaria y en algunas ocasiones  no es bien acogida por algunos sectores sindicales, hay aspecto donde los docentes podemos llegar a fallar, no obstante lo incómodo de esta situación es que en un análisis profundo el problema se escapa muchas veces del mismo educador aunque se le quiera lanzar la culpa a él. Por ejemplo, aducen los políticos de partido que referencié en reglones anteriores que los resultados de las pruebas saber ( ICFES) son muy bajas en comparación al sector público y  esto es culpa del educador, sin embargo la razón estructural la cual no se ve a simple vista, es la poca inversión del estado en el sector educativo, colegios que se caen en pedazos, escuelas a las cuales no se les nombra un educador, poca posibilidad de que los educadores se cualifiquen por medio de becas estatales y bajos salarios, en esto último por ejemplo un PhD en el magisterio no gana más de 6 millones                                                                                                         https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=169087  lo cual en términos de tiempo, esfuerzo, e inversión es una retribución muy baja, más aún cuando en otras entidades del estado,  un abogado o administrador sin posgrado o con alguna especialización supera con creces el valor salarial del educador, si bien hay críticas válidas a algunos procesos de los educadores, estas no pueden convertirse en la única doctrina hegemónica que pretenda desconocer las luchas y esfuerzo de los docentes, siendo la prueba de ello la manera en que se respondió ante el Covid-19 donde casi el 100% de los profesionales de la educación diversificamos nuestras habilidades, metodologías y recursos para brindar educación virtual de calidad a nuestros estudiantes y mucha de esta sin ayuda directa del estado.

A manera de colofón los maestros estamos llamados a seguir generando procesos de pensamiento críticos, amplios, abiertos, democráticos y pluralistas con nuestro trabajo,  desde las aulas debemos desmontar esas narrativas e imaginarios que quieren vender miedo y que además, como lo expresé anteriormente, solo buscan debilitar la labor  magisterial y sindical de los educadores, las luchas de los profesores por un sistema educativo de avanzada científica debe seguir siendo nuestra bandera, la reivindicación de los derechos de nuestros niños, niñas y adolescentes nuestro sendero infranqueable, el llamado a los maestros es necesario ante la horda galopante que pretende arrancarnos lo que con más de 50 años nuestro sindicato con el sudor y la sangre de nuestros lideres y colegas  logro revindicar, que nuestra eterna consigan nunca se olvide: Maestros unidos jamás serán vencidos.

Edwin Tovar Briñez, Catedrático Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia

Las opiniones expresadas en este documento son de tipo personal y no comprometen las instituciones donde laboro

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