La sequía y otra mala noticia para el gobierno

La sequía y otra mala noticia para el gobierno

16Ene22 0 Por Tramas


Se han dado a conocer las primeras estimaciones de las pérdidas ocasionadas por la sequía en las cosechas de soja y maíz. Se calcula que el gobierno dejará de percibir en impuestos como mínimo 1400 millones de dólares.


Para el gobierno de Alberto Fernández el comienzo del año 2022, se ha convertido en una tormenta perfecta.
A las dificultades de las negociaciones con el FMI, se suma la ola de calor agobiante y los cortes de electricidad, el crecimiento de los incendios en distintas zonas del país y la resistencia al avance de la explotación petrolera en el mar, que agudizan el mal humor social. A la suba exponencial de contagios por la variante Ómicrom de Covid, se agregan los últimos datos sobre la evaluación de las pérdidas de la cosecha gruesa por causa de la sequía. Estos últimos datos son contundentes e irreversibles, sólo podrán empeorar si persiste la sequía.


En el caso del maíz y de acuerdo a la superficie sembrada, se esperaba una cosecha de 56 millones de toneladas. Una primera estimación de las pérdidas la reducen a 48 millones de tn. En el caso de la soja se esperaban 45 millones de tn, ahora hay un recorte a sólo 40. Pero las pérdidas evaluadas se hacen sobre la base de la suposición que se cortará la sequía y un nuevo ciclo de lluvias podría recuperar algunas siembras tardías. Los pronósticos metereológicos no son tan optimistas, en particular para la provincia de Entre Ríos y todas las provincias del litoral, se anuncia que para todo el trimestre de verano habrá lluvias por debajo de lo normal. En el caso de la soja, todavía hay 300.000 hectáreas sin sembrar, que dependerán de que se produzcan de inmediato precipitaciones abundantes.
Este impacto de la sequía en la economía del país es de 4.800 millones de dólares, lo que significa un 1% por ciento de su PBI potencial. La pérdida de exportaciones entre soja y maíz será de 13 millones de toneladas y por el cobro de impuestos no ingresarán a las arcas del Estado 1.400 millones de dólares. La cifra es importante, teniendo en cuenta que el gobierno recaudó 2.380 millones de dólares en el año 2020 con el Fondo Solidario o Impuesto a la Riqueza.
El Ministro Domínguez advertido de los problemas que el impacto de la sequía causará también a los productores, se reunió presurosamente con el Jefe de Gabinete Juán Pablo Manzur para ampliar y poner operativo el Fondo de Emergencia Nacional. Las preocupaciones de Domínguez no son infundadas. Una mala cosecha representa daños catastróficos en lo económico para los productores porque trabajando con el modelo agroindustrial incorporan insumos (semillas herbicidas , fertilizantes, etc) de alto costo. Con ese modelo, los rindes de indeferencia, es decir los kilogramos por Ha que necesitan cosechar para pagar esos los insumos, son muy altos. Por ejemplo, un productor, que por culpa de la seca no puede cosechar, porque pagar esa tarea le saldría más caro que lo que obtendría en granos, no sale empatado en lo económico. Adeuda lo equivalente a 4 o 5 mil kg de maiz o a 1.500 kg de soja para afrontar el pago de los insumos.


La sequía se suma a las catástrofes ambientales y epidemiológicas de los últimos dos años en la Argentina y debería obligar al gobierno a repensar estrategias para gobernar los dos años que le quedan y tener alguna chance en 2023.

tramas

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