El derecho humano a la alimentación adecuada

El derecho humano a la alimentación adecuada

17Ene22 0 Por Damián Ravenna

En la Argentina estamos atravesando una situación de extrema vulneración de derechos humanos, con principal énfasis en los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Algo que ciertamente nos debe llamar, a quienes defendemos los derechos humanos, a levantar nuestra voz y  denunciar la miseria planificada explicando los derechos conculcados.

Por ello frente a la flagrante violación al derecho humano a alimentarse, en el presente texto abordaremos cómo se enuncia este derecho en el plexo normativo del derecho internacional de los derechos humanos.

El Comité del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) realiza Observaciones Generales que están numeradas, mediante ellas busca clarificar los derechos plasmados en este pacto internacional, de esta manera es que en su Observación General Número 12[i] buscó clarificar el artículo 11 de dicho pacto[ii], que es el que sustancia el derecho a la alimentación adecuada.

Este artículo 11 del PIDESC nos dice: “1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento. 2. Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las medidas, incluidos los programas concretos, que se necesitan para: a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales; b) Asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en relación con las necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que importan productos alimenticios como a los que los exportan.”

Es de esta manera que el PIDESC es el pacto internacional de derechos humanos que más abunda en el derecho a la alimentación adecuada, sumando a ello también, la Observación General específica sobre este artículo y derecho que realiza el Comité del Pacto aue ahonda en los requerimientos de este derecho.

El Comité entonces en la Observación General Número 12 nos dice: “El Comité afirma que el derecho a una alimentación adecuada está inseparablemente vinculado a la dignidad inherente de la persona humana y es indispensable para el disfrute de otros derechos humanos consagrados en la Carta Internacional de Derechos Humanos. Es también inseparable de la justicia social, pues requiere la adopción de políticas económicas, ambientales y sociales adecuadas, en los planos nacional e internacional, orientadas a la erradicación de la pobreza y al disfrute de todos los derechos humanos por todos.”

Al mismo tiempo está Observación General Número 12 clarifica que entre esos medios adecuados para cumplir este derecho, esta la generación de entornos favorables, que se deben crear entre otros medios mediante un sueldo que permita adquirir el alimento en el mercado o el acceso a tierras que permita el autocultivo.

Con ello asimismo el Comité plasma el ejercicio de este derecho de la siguiente manera: “El derecho a la alimentación adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea solo o en común con otros, tiene acceso físico y económico, en todo momento, a una alimentación adecuada o a medios para obtenerla”.

De esta manera es que nos debe llevar a pensar qué tipo de entornos favorables para la consolidación de este derecho puede generar el Estado liberal capitalista, pues sabemos que el Estado de derecho liberal se basa y sostiene en el uso y detentación de la propiedad privada, con ello el Estado incumple con el derecho al acceso a la tierra y a la vivienda adecuada, ambos también derechos humanos.

Hay que observar además que existe una relación entre el sistema de producción, el modelo económico y los mecanismos de opresión de las clases dominantes y su estructuración patriarcal. Con ello podemos asimismo también contemplar y diagnosticar que no hay diferencia entre la forma de producir alimentos entre neoliberales y posneoliberales o neokeynesianos, tampoco hay diferencia en cuanto el acceso a la alimentación adecuada porque requiere que el Estado propicie un entorno favorable mediante el reparto de tierras para cultivo y salarios adecuados.

El incumplimiento del derecho humano a la alimentación adecuada es además propiciado por un aspecto técnico de los derechos humanos mal ejecutado por los gobiernos, que es el de la progresividad. Los Estados capitalistas usan a la progresividad en consonancia con la teoría económica neoliberal basada en el “derrame de la copa” o a través de la teoría económica neokeynesiana con la distribución de la riqueza, aspectos que llevan a la espera para el cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales, debido como decíamos a su supuesta concreción mediante la progresividad, adlátere del desarrollo.

Nos encontramos de esta manera además con la disección de los derechos humanos, mediante el cumplimiento efectivo de derechos civiles y políticos, pero no así con los derechos económicos, sociales y culturales, en clara violación de la integralidad de los derechos humanos, consagrada palmariamente a través de la conferencia y programa de Viena que dice en su artículo 5[iii]: “Todos los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí. La comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el mismo peso. Debe tenerse en cuenta la importancia de las particularidades nacionales y regionales, así como de los diversos patrimonios históricos, culturales y religiosos, pero los Estados tienen el deber, sean cuales fueren sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.” 

La decisión política del actual gobierno de cumplir con algunos derechos civiles y políticos, por ejemplo reconociendo la identidad no binaria en los DNI o manteniendo las elecciones periódicas, pero de incumplir con el derecho a la alimentación, es una decisión política enteramente relacionada con su pertenencia a las clases dominantes y su intención de congraciarse con el gran capital internacional, lo que nos muestra que la violación a los derechos humanos está enteramente relacionada con la lucha de clases y el imperialismo.  

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires (APDH ZONA NORTE)


[i] https://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/BDL/2001/1450.pdf

[ii] https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/cescr.aspx

[iii] https://www.ohchr.org/documents/events/ohchr20/vdpa_booklet_spanish.pdf

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