Venezuela: No hay recuperación económica si se sacrifica el poder adquisitivo

Venezuela: No hay recuperación económica si se sacrifica el poder adquisitivo

17Ene22 0 Por Tramas

Entrevista a Juan Carlos Valdez

Juan Carlos Pérez Durán . CCS.




En los últimos años Venezuela ha estado sometida a un tenaz y criminal bloqueo que ha colocado a toda la nación contra la pared; sin embargo, sus habitantes y el gobierno se han mantenido firmes ante esta situación y con pasos cortos, pero seguros, se va saliendo de una crisis en medio de una guerra económica brutal e inhumana, que pretende no solo descuartizar y defenestrar a la Revolución Bolivariana, sino colocar al pueblo venezolano de rodillas ante el imperio más asesino, perverso e inmoral que ha existido en la historia de la humanidad.

Y contra todo pronóstico, el país muestra visos de recuperación económica, y para muestra lo suscitado a finales del año pasado; especialmente en el último trimestre, cuando las y los venezolanos con cierta capacidad adquisitiva colmaron las calles de las principales ciudades del país, no para pasear y bañarse de los rayos del sol y/o tomar un poco de aire fresco, sino para hacer todas las compras necesarias de la temporada decembrina. Por ello, en Ciudad Caracas, comprometidos con reflejar la realidad de esta “Tierra de Gracia” y con nuestras y nuestros lectores, acudimos a una de las voces críticas de la política económica del gobierno, para saber qué tan real es la recuperación económica que se refleja en las estadísticas e índices macroeconómicos.
Se reflejó en los últimos tres meses del año pasado una leve recuperación de la economía venezolana, y lo que está a la vista no necesita anteojos, ya que a finales del 2021 se pudo observar ríos de gente en las principales ciudades del país comprando todo lo necesario para la temporada decembrina. Entonces, ¿Hay de verdad una recuperación económica? ¿El país se está recuperando económicamente?
— Lo primero es definir qué entendemos por recuperación económica. Si entendemos como recuperación económica todos aquellos avances que conducen al fortalecimiento de la economía, a salir de la actual crisis, bueno, es relativo. ¿Por qué? Porque la mejoría de la economía que vimos en el último trimestre del año pasado obedece a dos factores fundamentales. El primero, es la subida los precios internacionales del petróleo y, por consiguiente, de la cesta petrolera venezolana; y el otro es el incremento de la producción petrolera venezolana, que pasó de 500 mil barriles diarios en octubre a un millón a finales de año, duplicando la producción; eso evidentemente supone unos ingresos importantes.

El abogado y especialista en Economía Política, Juan Carlos Váldez, acota que el crudo venezolano es vendido a un módico precio, además de ofrecerse con descuento para poder venderlo y soslayar el tema del bloqueo y las agresiones que Estados Unidos (EEUU) tiene contra Venezuela y todo aquel que le compre hidrocarburo al Estado venezolano.

Intervención justa y necesaria
Por otra parte, Valdez manifiesta que aunado a esto se encuentra el hecho de la intervención del Banco Central de Venezuela (BCV) en el mercado cambiario. “El Banco Central, para frenar un poco el elemento inflacionario, a través del principal factor que influye en la inflación en Venezuela, que es la distorsión del tipo de cambio; empezó a quemar reservas. Eso lo hacen todos los bancos centrales en el mundo, lo que pasa es que las reservas nuestras son las más pequeñas, históricamente”.

Precisa que desde el instante que el Banco Central de Venezuela comenzó a intervenir todos los días en el mercado, la especulación cambiaria se ha desacelerado. “Te estoy hablando de un promedio diario de 50 millones de dólares, con unas reservas que no superan los 6 mil millones de dólares, y eso ha contribuido a frenar la especulación cambiaria, que a su vez es el principal motor de la hiperinflación”.

Valdez afirma que frenando un poco la velocidad de la inflación y existiendo mayores ingresos, se pueden cubrir las importaciones necesarias y cumplir con las obligaciones y compromisos internacionales que tiene el Estado venezolano; y explica que es un error creer que los ingresos por venta de petróleo son para pagar salarios, ya que la gente no cobra en dólares sino en bolívares y éstos los hace el Estado, que no necesita de la venta de crudo para pagar en bolívares.

—Esa desaceleración de la inflación, que es bastante significativa, ¿podrá mantenerse con el paso del tiempo?
—Esa desaceleración de la inflación, como ya te dije, obedece a la intervención del Banco Central en el mercado cambiario, eso lo ha mantenido frenado. Pero ese mercado cambiario no deja de ser especulativo y político, y dice la gente: “viste que sí es cierto que el valor que emite la página paralela es el valor real, porque el BCV al intervenir lo refiere”. ¡No señores, no es así! Qué está ocurriendo en términos reales. Si yo soy el especulador, el que pongo el numerito en cualquiera de esas páginas y el BCV comienza a vender dólares baratos, a quién voy a convencer yo, de que mis números son ciertos, si yo subo el precio del dólar, ¡a nadie!! Entonces se caen las caretas.

Valdez recalca que si bien es cierto que las reservas internacionales no son infinitas, y eso lo saben muy bien quienes manejan las páginas que especulan con el precio del dólar, y por ello dirán al BCV: “sigue vendiendo dólares baratos a ver hasta cuándo aguantas”. Hay dos elementos que favorecen al país y son el incremento de la producción petrolera y el aumento del precio del crudo.

“Eso significa que estamos obteniendo ingresos para reponer un poco lo que se está gastando, y hay que hacerlo, yo no crítico eso; hay quienes sí lo critican: ‘¡el Banco Central está quemando las reservas!’, pues, ¡que las quemen! Porque necesitamos estabilizar, lo más que podamos, el tema de los precios internos para estimular la producción”.

Política errada
Valdez asegura que a pesar de todas estas buenas perspectivas económicas que se reflejan y se vislumbran a futuro, el Gobierno venezolano, desde su punto de vista, está aplicando una política errada al congelar salarios y reducir liquidez en bolívares. “Esa es una política definitivamente errada, desde todo punto de vista. ¿Por qué? Caray, porque la gente gasta en bolívares. La mayoría. Aunque todos los precios están referenciados en dólares, un 35 % de la población se rebusca en dólares y sólo un 15 % de la población es la que tiene la fuerza para aguantar esta pela; pero más de un 50 % de la población gana en bolívares, y ese sector está reembromado, porque ese 50 % cada vez gasta menos, bueno, cada vez compra menos, porque gasta lo que tiene”.

—¿Se puede hablar de recuperación económica cuando se está sacrificando el poder adquisitivo de las y los trabajadores?
— No, ¡definitivamente no! Fíjate, en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP), con el paquete de Miguel “Paquetico” Rodríguez, Venezuela tuvo los mejores índices macroeconómicos del continente, y CAP, en su segundo período, fue el único presidente de Venezuela, elegido democráticamente, que no ha cumplido el período, que no lo pudo cumplir, lo tumbaron; con los mejores índices macroeconómicos del continente. El paquete fue brutal, y todos nos acordamos de ello. La economía no es un fin en sí mismo, ¡vale! La economía si no le sirve al ser humano, no sirve; la política económica que se aplique debe estar en función del ser humano de la satisfacción de las necesidades humanas.

Yo no quiero que alguien se atreva a decir que soy contrarrevolucionario, que estoy girando a la derecha, el que diga eso, en el mejor de los casos está loco; pero tú tienes que, definitivamente, por protección de la Revolución, para proteger la Revolución, revisar las cosas que estamos haciendo. No es posible que nosotros, cada día, ganemos más elecciones con menos votos. Eso tiene que llamarnos a la reflexión. Si la oposición se hubiese unido en todo el país, según los datos que tiene el Consejo Nacional Electoral (CNE), nosotros ganamos como 3 o 4 gobernaciones nada más, caray eso no puede ser, nosotros estamos poniendo en riesgo la Revolución.

Valdez afirma que el factor que más influye en el ánimo electoral de la gente es la caída del poder adquisitivo; entonces, la recuperación económica, bienvenida sea, desde la perspectiva del incremento de los precios del petróleo y del aumento de la producción de crudo, “pero tenemos que llevar que eso se permee hacia la gente, sobre todo a la administración pública”.

Juan Carlos Valdez explica que de los 15 millones de habitantes, económicamente activos, solo cerca de 3 millones laboran en la administración central, estadal y municipal, mientras que los pensionados y jubilados son unos 8 millones; ambos sectores tienen ingresos precarios, por lo cual cada día consumen menos y por consiguiente poco impulsan el estímulo de la producción nacional. “Los invito a que vean las declaraciones de los presidentes y voceros de las cámaras de comerciantes y productores, vean las declaraciones de ellos a diario, viven llorando porque no les compran”, asevera.

—¿Por qué el gobierno no aplica la indexación económica? ¿Tiene miedo?
—No, tiene una visión distinta de la economía. Primero, que tienen una percepción el BCV y algunos economistas, de que la inflación en Venezuela es de demanda y no de costo. Qué significa demanda, que todo el mundo tiene plata para lanzar al techo y compra mucho, y al haber una gran cantidad de dinero tan grande en la calle, la gente tiene mucho dinero y compra demasiado, impulsando los precios al alza.
Ellos no creen que la inflación sea de costo. ¿Qué es inflación de costo? Que si me especulas con el dólar, en un país que es básicamente importador y que el dólar es cada día más caro, los productos que yo voy a importar son más caros, entonces eso impulsa la inflación.
Valdez explica que hay dos elementos muy emblemáticos del pensamiento de la dirigencia económica del gobierno. Uno es congelar los salarios para impedir que exista una mayor liquidez monetaria, porque subir los salarios, en especial a la administración pública, implicaría que habrá mucho dinero en la calle y por consiguiente eso llevaría a un incremento de la inflación; y el otro es la subida del encaje legal, que permite al BCV restringir el dinero circulante para evitar un aumento de los precios.

Valdez finaliza afirmando que la indexación económica no está reñida con la producción, y si bien no resuelve el problema de la inflación, resuelve la pérdida del poder adquisitivo, eso sí lo resuelve; “es decir, si tu ganas ahorita 50 bolívares, dentro de un mes no vas a poder comprar la misma cantidad de cosas que compras hoy, pero si te indexan hoy ese salario, dentro de un mes vas a poder comprar lo mismo, no vas a poder comprar más. Porque qué pasa, si la inflación sube 50 % y tu salario sube 50 %, vas a seguir comprando lo mismo, pero no menos”, precisa Valdez y agrega que además de la indexación debe haber un incremento real del salario, que sea protegido el salario de la clase trabajadora en medio de esta guerra económica.


ZEE deben captar tecnología
Para Juan Carlos Valdez las Zonas Económicas Especiales, no solo sirven para atraer la inversión privada extranjera y nacional, fortaleciendo está última, así como generar empleo, sino que han de permitir la captación y atracción de tecnología, “que nos sirva a nosotros, más adelante, en lo interno, fortalecer nuestras capacidades de producción, eso es fundamental”, acota el abogado y especialista en Economía Política.

“Todas las Zonas Económicas Especiales (ZEE), son áreas geográficas determinadas, no cualquier área, pues tienen particulares características, que van a tener algunas regulaciones legales distintas al resto del país, que permita a los inversionistas extranjeros y nacionales condiciones para ellos invertir”, manifiesta Valdez y precisa que si las condiciones son buenas, vendrán los inversionistas. Aunque, acota, que aquí no ha ocurrido la lluvia de inversionistas privados por el bloqueo económico y las amenazas de EEUU a quienes tengan intenciones de invertir en nuestro país.

En lo que respecta a la creación de maquilas con las ZEE, el también docente universitario afirma que las maquilas no son malas per se, y que si bien es cierto que las ZEE se aprovechan de la mano de obra barata, “yo le pregunto a cualquiera, ¿es qué la mano de obra en Venezuela no es barata, que viene una empresa a pagarte menos? Nadie se va a ir a trabajar para allá”, resalta Valdez, y le pide a muchos especialistas no jugar posición adelantada cuando aseveran que se va a relajar la legislación laboral con las ZEE.

*BiografíaMínima
Juan Carlos Valdez es abogado y especialista en derecho tributario, financiero y administrativo, además de experto en Economía Política. También es magistrado suplente de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y profesor de Economía Política en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), a través del convenio TSJ-UBV.

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