Campeonato nocturno de futbol siete en los campos de Acheral

Campeonato nocturno de futbol siete en los campos de Acheral

19Ene22 0 Por Héctor Zuñiga (Panini)

Alto Verde, Noventa y Nueve, Aranillas, Los Perros, Distribuidora, Un Millón Cien, Agua Blanca, El Centro, Escuela 236, La Comuna, Los Fuma, Arroyito, Los Tarritos, Los Trescientos, Fecha Libre y Real Alcohólicos, son los dieciséis equipos que se cuerean futbolísticamente hablando en las noches acheraleñas prácticamente por nada.

(aplausos para los organizadores)

Una iniciativa que merece la aprobación de todos los que gustan del deporte, el más popular y que se acercan en las noches a pispear, fumándose un cigarro o chupándose una cerveza. 

La canchita, entre las vías del ex-ferrocarril y la Avenida Belgrano, (en el mismísimo lugar donde cinco años atrás, el testarudo de Miguel Lazo -Ned Flanders- no quiso tirarle un pase largo a “pepe papa fritas” que le gritaba y le hacía señas de que estaba solo, solito y solo, en un torneo de veteranos), deja mucho que desear. Sino fíjense ustedes.

Pobre iluminación.

Millares de cepas de una mata, que según he sabido, se llama “cebollín” y que no aporta al buen pie de algunos changos, los diferentes al resto, como un zurdito del equipo de Noventa y Nueve, bajo en estatura, pero, habilidoso, de gran pegada, y “chillón” (Aranillas), que, en un desempeño superlativo, fue apilando rivales por uno de los laterales, hasta que lo tumbaron con una falta fortísima, antes de que enviara el centro.

Una amarilla: 

el jugador sale cinco minutos fuera del campo de juego, luego vuelve a ingresar.

Dos amarilla:

expulsión.

Faltas graves:

expulsión directa. 

Desde que comenzó el torneo ya fueron varios los pendejos quilomberos, (nunca faltan esos culiao) que los organizadores decidieron expulsarlos definitivamente.

Los arcos pelados, sin red, con la barra rival soplándole la nuca al arquero y hablándole boludeces todo el tiempo para desconcentrarlo.

El árbitro es de la bonita Ciudad de Monteros.

Sabia decisión para evitar rumores de favoritismo con un árbitro local.

Veinte minutos por tiempo, cuarenta por partido jugado e intercalando para dar lugar a que jueguen los seis u ocho equipos programado para la fecha.

Todo el campo de juego es un pedregal subyacente en el pasto.

(y pensar que acá también practican fútbol los chicos de la escuelita del Profe Luís Amado) …maaamita, qué poca importancia tiene para la Delegación Comunal éste reducto.

Los postes de la luz, con un solo reflector cada uno, no tienen la altura necesaria para una mejor iluminación. Al menos yo, que debo usar aumento en mis lentes no disfruto como debiera el espectáculo por los reflejos que me provocan. Ni siquiera con la cámara del celular puedo graficar como quisiera lo que estoy escribiendo, pues, no tiene buena resolución y otra, porque no encuentro un ángulo donde escapar de los reflejos de luz.

La cancha no está marcada. Dónde se ha visto, que un torneo de fútbol no tenga el campo marcado como es debido.

La tela olímpica rotosa por todos lados. La gente, digo yo, mal educada y dañina con las cosas pública. Sobre todo, los pendejos destrozones que viven rompiendo, no solo la tela de la cancha, sino también los bancos y los juegos. Hamacas, columpios y las mesas de la plaza Atahualpa Yupanqui son blanco de las sabandijas. Así estamos como sociedad… Desenfrenados.

jajajá me dió risa la otras noche, ver a Scooby-doo (uno de los tres chavones que supuestamente organizan el evento), discutir con la changada por los reclamos que le hacían cuando creían que la pelota no había salido.

“-No se vaaa Scooby, no se vaaa, chango” -le gritaban enojado. Scooby le retrucaba alzando la voz igual que ellos que dejen de hablar cagada, que la pelota ya se había ido y que él estaba ahí para ayudar al árbitro controlando eso. Que si la cancha no está marcada es porque no tienen guita para comprar la cal y que todos ellos, cómodos de mierdas, no eran capaz de dar una mano, pero que sin embargo para chillar eran buenos. 

Mientras ellos discutían, yo, sentado al lado del “chango piji”, (hermano del Reverendo y de Juan Grande) observaba el partido que jugaban a cara e’ perro precisamente Los Perros contra el poderoso equipo de Aranillas. 

Estos partidos son sumamente entretenidos. Un permanente ir y venir. Adrenalina pura. Lástima la pobre iluminación. 

Los resultados de la jornada fueron si no me aquivoco:

Real alcohólicos 0 – Los tarritos 1

Noventa y nueve 0 – un millón cien 1

Los perros 1 – Aranillas 2

Arroyito 1 – Centro 0

Dicen que para los cuartos de final cerrarán con lona y cobrarán entrada. Es algo que está por verse, por ahora son solo rumores. 

Cuando lo encaré a Scooby me batió que el premio era un asado para diez personas, un donativo, pero no me dijo de quién venía. Qué un día se les ocurrió la idea junto a dos changos más y la pusieron en práctica. Menos mal que todos aceptaron las condiciones y aquí estamos haciéndonos putear con todos. Vos ya lo has visto: Chillan, chillan y chillan. No hay manera de conformarlos. 

Me dije a mí mismo, Panini, no ahondes más sobre el asunto y confórmate con lo que ves. Disfruta del movimiento nocturno como lo hacen los demás. Y eso sí, conserva algo de fe sobre la canchita. Por ahí quién sabe la puedan mejorar algún día.

Panini

Acheral -Tucumán – Argentina

27 de diciembre 2021

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