Emanuel, otra muerte joven en Rosario

Emanuel, otra muerte joven en Rosario

25Ene22 0 Por Juan Pablo Casiello

El pasado lunes murió Emanuel en el Hospital Provincial de Rosario. Tenía apenas 16 años. El sábado a las 10 de la noche lo fusilaron con cinco balazos en la puerta de su casa de barrio Tablada cuando salía a comprar cigarrillos


 Iba a ser papá. Luján, su novia desde hace cuatro años, transita ya el quinto mes de embarazo. Pero no hay indignación. Nadie llama a la radio diciendo que en esta ciudad ya no se puede vivir. No están los móviles de la tele mostrando el enojo de los vecinos. No explotan las redes reclamando justicia. Nadie clama diciendo que tenía toda la vida por delante y que este nuevo crimen deja a una futura madre sola y a un niño inocente sin padre. Nadie piensa en Gerónima, la madre de Emanuel, que pierde a un hijo de apenas 16 años. Es que Emanuel vivía en un pasillo de Tablada; y no en una casa con patio en Alberdi, Echesortu o Fisherton. Es que le decían el “Paraguayo”, porque del país vecino vino Emilio, su padre, buscando mejores horizontes cuando Emanuel era apenas un bebé. Y sí, es que era “soldadito”, vendía droga para un narco del barrio. Había estado dos veces detenido en el IRAR y otra vez en otro instituto. La situación en el barrio es muy dura: en los últimos tiempos ya mataron a seis pibes. Pero no es solo Tablada; según datos oficiales son 166 los menores asesinados desde 2014. El asesinato de Emanuel pone al descubierto las marcas más oscuras de esta sociedad decadente en la que vivimos: La de las bandas narcos asociadas con la policía que se han hecho dueñas de la vida y la muerte en los barrios más postergados de la ciudad. Con la valiosa complicidad de los poderes político y judicial de nuestra provincia. La de un Estado cómplice o impotente que nada hace para detener esta orgía de violencia que se está llevando la vida de tantxs pibxs. La de un sistema capitalista cada vez más injusto que engrosa las cuentas bancarias de unos pocos mientras millones viven en la peor miseria mirando por TV y por las redes la más repugnante opulencia de los que tienen todo. La de amplios sectores medios y aún empobrecidos que se conmueven más con las crisis amorosas de los ricos y famosos que con la muerte de nuestros adolescentes.

Emanuel fue alumno de la escuela 114, ahí, en el corazón de Tablada. Hace unos años, junto a la escuela, por iniciativa de Rubén Naranjo, se le puso el nombre Janusz Korczak a una calle. La decisión no fue azarosa. Korczak fue un inmenso pedagogo polaco que dedicó su vida a formar centros educativos para alojar a los niños de la calle de Varsovia y ganarle la disputa a la delincuencia. Murió asesinado por los nazis en Treblinka junto a lxs docentes y los doscientos niños del Asilo de Huérfanos Judíos de Varsovia. Hoy la barbarie continúa con otras formas. En Rosario la situación es dramática. Necesitamos decenas, cientos, de Korczak, de Naranjos. Necesitamos miles de militantes para detener este desastre en que vivimos y cambiar esta sociedad. Por Emanuel. Por nuestrxs pibxs. Por la vida. Por otro futuro.

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