Espionaje macrista en su salsa

Espionaje macrista en su salsa

1Feb22 0 Por Darío Balvidares

El juez de Dolores, Martín Bava, remitió la causa sobre el espionaje ilegal a familiares de los 44 tripulantes fallecidos en el hundimiento del submarino  ARA San Juan, por la que procesó al ex presidente, Mauricio Macri, a los tribunales de Comodoro Py.

El argumento es que son causas conexas al caso, Marcelo D’Alessio, entonces espía y falso abogado, condenado y preso luego que el empresario Pedro Etchebest denunciara en el Juzgado Federal de Dolores que había intentado extorsionarlo junto con el, todavía, fiscal federal, Carlos Stornelli, también procesado,  para no involucrarlo en la causa de los cuadernos.

Esa causa fue remitida a los tribunales porteños por el juez de Dolores, antes de la feria judicial de enero, de acuerdo con el fallo de la Cámara de Casación Penal.

Sin embargo, el magistrado, retenía otros dos expedientes, el llamado caso AMBA en el que la investigación se orienta en el accionar de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en la provincia de Buenos Aires y el otro, es el que mantiene procesado a Mauricio Macri por el espionaje ilegal sobre los familiares de las víctimas del submarino; ambos expedientes pasarán a manos del juez federal Julián Ercolini, que fue quien se quedó con el caso D´Alessio por decisión de la Cámara Federal porteña y luego de que sus colegas María Eugenia Capuchetti y Ariel Lijo se excusaran de intervenir.

En el dictamen, el juez Bava resuelve: la necesidad de que todos estos procesos tramiten en forma conjunta, lo cual lo sostuve en diferentes oportunidades, y habiendo sido definido el Juzgado que deberá intervenir en las actuaciones conexas a la presente, entiendo que corresponde remitir las presentes actuaciones (en formato digital) a aquél Juzgado (el federal N° 10 de Comodoro Py) para que continúe entendiendo en la presente investigación“.

La querella de familiares de tripulantes del submarino San Juan, que encabeza la abogada Valeria Carreras, informó que apelará la medida para que la causa en la que se investiga el espionaje ilegal no tramite en Comodoro Py sino en Caleta Olivia, donde se investiga el hundimiento del submarino, ocurrido en noviembre 2017.

Recordemos que en relación al hundimiento la primera causa es la que efectúa la Armada Argentina cuando denuncia el 17 de noviembre de 2017 ante el Juzgado Federal de Caleta Olivia a cargo de Marta Yánez  en  provincia de Santa Cruz, la desaparición del ARA San Juan con sus 44 tripulantes luego de haber perdido el contacto con la nave. La jueza quiso cerrar la investigación y enviar la causa a juicio, pero la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia (su instancia superior) estableció que la investigación debe continuar.

Allí se abre un panorama más amplio porque las querellas solicitaron que se investigue al expresidente, Mauricio Macri, al exministro de Defensa Oscar Aguad y al exjefe de la Armada almirante Marcelo Srur por encubrimiento.

El encubrimiento se argumenta en función de que se falseó la fecha en que se detectaron los restos del submarino. Causa que reside en el Juzgado Federal 12 a cargo del juez  Sebastián Casanello, quien delegó la investigación en el fiscal Guillermo Marijuan; al mismo tiempo que el fiscal Federico Delgado y la jueza María Eugenia Capuchetti investigan la causa  de posibles negociados vinculados al intento de contratación  de la empresa Igeotest Geosciences SL, especialista en prospecciones del lecho marino y plataformas de hidrocarburos, tal como habíamos adelantado en “Macri, el imputado: el miércoles voy a ir”.

Sería más que importante que también se establezcan las conexidades en la complejidad de la propia causa que involucra distintas aristas del episodio que conmocionó al país, en el que se repiten los mismos nombres propios de los responsables de hechos tan repudiables como aberrantes, tal como lo manifiestan las pruebas aportadas en los expedientes.

Esperemos no tener que titular “Comodoro Py, crónica de la impunidad anunciada”, porque el aparato judicial tapa con el dedo abyecto de su (in)justicia, las profundidades viles de la perversión del dispositivo delictivo en el Estado.

Darío Balvidares

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