Marcos Hugo Grassi, fotógrafo y militante, recordatorio y nota al pie

Marcos Hugo Grassi, fotógrafo y militante, recordatorio y nota al pie

8Mar22 0 Por Tramas

Marcos Hugo Grassi, será recordado como un artista excepcional. La hermosa nota de Francisco Giovanoni, publicada por 0223, que hoy repicamos en Tramas, lo pinta de cuerpo entero. Queremos agregar en su homenaje, una breve nota al pie, relativa a su militancia política, seguramente poco conocida, pero no menos valiosa

Dolor por la muerte de Marcos Hugo Grassi, el queridísimo fotógrafo del rock marplatense.

Francisco Giovanoni

Mar del Plata, sus paisajes, su cultura, el rock y la fotografía, perdió anoche a uno de sus más grandes exponentes: el fotógrafo Marcos Hugo Grassi. A los 69 años, con mucho para dar pero también dejando una vida que fue hermosa, dejó de existir luego de luchar con total entereza durante un año y medio contra una enfermedad a la que estaba venciendo, hasta que contrajo Covid. La cultura marplatense llora por estas horas la pérdida de un difusor y un defensor de la música de la ciudad, en especial el rock, su gran pasión que “mamó” con el pelo largo desde 1969 de la mano de Jimi Hendrix. Grassi fue un testigo directo de los inicios del rock argentino con Mar del Plata como plataforma de lanzamiento a la masividad. Hace dos meses fue uno de los invitados especiales del programa del músico Nito Mestre“Rock and Road”, por el canal Garage TV (ver aquí) donde con una memoria envidiable relató sus vivencias en diversos conciertos. Su gran quiebre fue haber visto al grupo Almendra, comandado por el Flaco Luis Alberto Spinetta, el 15 de enero de 1970 en dos funciones consecutivas en el desaparecido Teatro Alberdi. Su madre Ana -hoy de 93 años- lo había acompañado a comprar las entradas. Siempre evocó con emoción aquella noche. Luego Vox Dei, Aquelarre, Pedro y Pablo, los inicios de Sui Generis…

“Huguito” iluminó las vidas de los que lo conocieron. Militante de las causas nobles, sin dudar. Comprometido éticamente hasta los huesos de una lucha que conoció. No hacía falta tener que conocerlo profundamente ni verlo todos los días. Grassi llegaba a tu vida y ya era un amigo más. Poseedor de una profunda generosidad para dar consejos de fotografía a estudiantes, como para eternizar a incipientes bandas en tapas de discos y conciertos. Solo observar la mirada de Hugo, de hombre bueno, noble, apasionado, generoso, de artista fotográfico, alcanzan para dimensionarlo. Hugo Grassi encontró en la fotografía el cable conductor a la música que siempre amó. Él tomó como inicio oficial en la profesión el 4 de marzo de 1981, cuando Queen brindó un concierto histórico en el estadio Mundialista. Así lo recordó el año pasado, al cumplirse 40 años del show: “…esa noche con mi nueva Yashica FX3 / Lente 200 4.0 y un rollito Sakura desde la popular sur solo capté unos palitos iluminados que se movían muy rápido para lo que a través de una revista española había podido adquirir en conocimientos en conocimientos Gracias Queen por siempre!”, relató en la red social Facebook donde leerlo y observar sus fotografías fue un verdadero placer.

Desde entonces se convirtió en un fotógrafo increíble. Autodidacta, siempre con la humildad de seguir aprendiendo y perfeccionándose, alcanzando un bagaje y un estilo bien propio. Infinidad de músicos que retrató con pasión igualitaria: desde su adorado Spinetta, Nebbia (quien lo admiraba), Charly, Gieco, Mollo o La Mississippi (fue su fotógrafo oficial) a toda banda o músico/a marplatense que comenzaba a dar sus primeros pasos. Desde su obturador, Marcos Hugo Grassi eternizaba y convertía cada show en una obra de arte para lucir en el living. Lograba capturar el alma de cada artista en escena. Ese instante, ese transe indescriptible en un punteo, un grito, el feroz golpe a un platillo, la concentración al acariciar una tecla o un contrabajo. Jugando con las luces, en sintonía y complicidad con el iluminador de turno, moviéndose de un lado a otro, escondido como un sabio duende entre Marshalls, fierros y Stratocasters. En cada foto ponía el cuerpo y defendía a capa y espada a la música, los músicos, de la ciudad. 

En enero de 2016, Hugo sufrió un durísimo golpe tras ser asaltado violentamente en su estudio del macrocentro de la ciudad: lo golpearon y le robaron valiosos equipos fotográficos tanto desde lo económico como lo afectivo. La impotencia de quienes lo amaron derivó en un gran show a beneficio denominado “Dale Grassias” (un juego entre su apellido y el nombre de una canción de Spinetta Jade) realizado el 26 de mayo de ese año en Abbey Road Concert Bar, donde Grassi fue el fotógrafo oficial desde sus inicios en 2008. A lleno total, músicos y bandas como Sucio y Desprolijo, Jorge Armani, Exiliado, Mario Orbe, Leo Poletto, entre otros colaboraron con su talento y el fotógrafo recuperó una parte importante para poder continuar trabajando de su profesión. El restobar de la avenida Juan B. Justo despidió anoche a Grassi con un sentido posteo en las redes sociales. “Hoy ha volado hacia el infinito un integrante imprescindible de nuestro equipo desde nuestros comienzos (…). Todos, absolutamente TODOS, ya te estamos extrañando, porque personas como vos, se meten en los corazones de todos los que compartieron contigo días, tardes y noches. Que en músicas y fotos del cielo descanses AMIGO!!!
Tu obra y geniales fotos van a seguir vistiendo, empapelado y engalanando nuestras paredes y pasillos y camarines en homenajes y celebraciones por haber contado con tu incondicional amistad y gratitud de ser una persona genial e increíble para TODOS NOSOTROS!!!”.Como otro acto merecido para su estatura como fotógrafo y ser humano, en octubre de 2018 se realizó la muestra “Todos estos años de gente” en el Museo MAR en el marco del 3er Congreso Cultura Rock Mar del Plata”, donde el público pudo disfrutar de más de 40 fotografías recopiladas en selección realizada junto a su sobrina Silvana Grassi, también destacada fotógrafa local. 

Además de la fotografía del rock, las sociales y los paisajes, en los últimos años “Pila” o “el Gordo”, tal como lo apodaban, se había convertido desde su amada Playa Cardiel en un gran difusor del Kayaksurf local al punto de pasar a ser internacional: en septiembre de 2019 viajó al Mundial de este deporte en Huanchaco, Perú, para cubrir la participación del seleccionado argentino y se ganó la admiración y el respeto de los palistas europeos por la calidad de sus fotografías. Allí fue homenajeado por la Selección vasca. La Asociación Marplatense de Kayak lo despidió sentidamente anoche en las redes: “tuvo un rol fundamental en la difusión del kayaksurf local, nacional y también internacional. Sus sensacionales fotografías y su calidez humana perdurarán con nosotros largo tiempo. ¡Que en Paz descanses!”.. 

Pero su amor por la música también lo acercaron a la radio: desde 2012 formó parte estable como invitado especial de “Rockografía”, el clásico programa marplatense hoy en FM Vórterix, donde sus anécdotas y conocimientos sobre la historia del rock fueron un deleite para los oyentes. https://3c4a36cac2ca7368d8e5f7bd47ead843.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html?n=0

La ciudad extrañará sus retratos únicos. En especial la Venus y sus dos sirenas de la fuente de Plaza Rocha, espacio que amaba y acudía siempre desde sus inicios. “Es el lugar ideal para probar velocidades, diafragmas, hiperfocales, profundidad de campo, desenfoque, bookeh de la lente, filtros ND, etc. Sus figuras te permiten ver como influye la luz según vayas  a la mañana temprano, al mediodía, a la tarde cuando el sol pasa entre las hojas de los árboles…siempre te hace descubrir situaciones nuevas, a disfrutarla!”, aconsejó. 

Bostero pasional, de ley. Admirador del gran Mario Benedetti, Spinetta y Hendrix. Se ha ido un hombre bueno. Una pérdida física que duele. Con mucho para dar aún. Padre de Rocío y Lucía, abuelo feliz, amigo de amigos. Un maestro de la vida y su profesión que deja una huella inmensa, y un legado de fotos para seguir disfrutando y aprendiendo. Gracias, Hugo.  

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Nota al pie

Guillermo Cieza

En diciembre de 1975 se produjo en Mar del Plata, una cacería de militantes de las Fuerzas Armadas Peronistas y el Peronismo de Base. Decenas de militantes sindicales, barriales y estudiantiles fueron secuestrados, torturados y detenidos en distíntas cárceles. El operativo realizado en forma conjunta por la Marina y la policía, fue un ensayo de la gran cacería que comenzó el 24 de marzo de 1976.

Como resultado de este hecho un grupo de militantes de esas organizaciones se exiliaron en La Plata. Entre ellos, lo conocimos a Marcos Hugo Grassi, “el Chori”. No estaba clara su situación legal. Las fuerzas de seguridad, conocían su descripción física y su apodo, pero no se podía precisar si lo identificaban con nombre y apellido. Arriesgando, se insertó laboralmente como trabajador plástico en la Empresa CODESA, ubicada en ruta 2 , cercana a la localidad de Abasto. Desde allí siguió su militancia desde lo sindical. También fue parte del equipo de fútbol de los trabajadores de la empresa. El Chori, fue parte de los miles de trabajadores que siguieron resistiendo a la dictadura y cuyos nombres hoy no se conocen. Después regresó a Mar del Plata y nació el fotógrafo. El buen tipo, siguió siempre.

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