El solipsismo político no sabe de grietas

El solipsismo político no sabe de grietas

2Abr22 3 Por Darío Balvidares

Hay momentos sociales, en que se resquebraja todo el andamiaje discursivo y gestualidades mediáticas de las ineficientes cumbres del poder político y queda visible el magma acaramelado que fluye y funde la grieta.

Concluyó  el Acampe Nacional de la Unidad Piquetera, con negativas del gobierno a sus reclamos y propuestas, que demandan por la vida.

La lente de la pedagogía colonial muestra en el discurso mediático hegemónico (gubernamental  y antigubernamental) el  “caos de tránsito”, con la ya remanida “libertad” de quienes se la adjudican de manera solipsista, periodistas, movileros, políticos y funcionarios del establishment, sumado un porcentaje de la población colonializada por los discursos de la “libertad” del sentido común caricaturesco e hipócrita.

El solipsismo “es una doctrina filosófica, según la cual, ‘mi yo solo’ o únicamente mi conciencia existe, y todo el mundo restante, incluidos los hombres, no existen de hecho, sino que son creados por mi conciencia, por mi imaginación”.

Salvando las distancias del debate filosófico,  el solipsismo político aparece como una de las características de las lógicas neoliberales actuales.

El Acampe muestra los extremos de una disputa que no es económica solamente, trasciende lo económico y des-cubre el movimiento constante de dos discursos en pugna, uno potente, institucionalizado y naturalizado política, social y mediáticamente, que se constituye en discurso público. En ese rango se establece la univocidad y gestualidad del oficialismo “nacional y popular” y la oposición de derecha(s) y sus reproducciones mediáticas.

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

El otro, emerge de la necesidad que expresan 17 millones de vulnerados, los padecimientos íntimos que se traducen en otra voz que irrumpe y descoloca  al solipsismo de los jugadores de la ridícula grieta, que más que separar los encuentra utilizando el desesperado discurso del orden y la solipsista libertad individual, como lugar de confort con la que construye al otro como potencial amenaza a su, también solipsista, ordenamiento público.

El sujeto social vulnerado (los empobrecidos) cambió el paisaje, lo altera, conmueve el eje de confort de la ideología burguesa. Cambió el paisaje territorial urbano e irrumpió con sus reclamos y propuestas desestabilizando a los que ordenan, disciplinan, construyen opinión y, por lo tanto, forman ideología, aunque algunxs lo nieguen como forma de gestionar su ideología y otrxs digan siempre que son y serán peronistas (Menem lo hizo), en definitiva todxs cubiertxs bajo el manto burgués del capitalismo.

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

El 2001 fue un fuerte cimbronazo, un hecho pedagógico  que mostró que podría emerger un sistema más solidario, otras formas de relacionarnos y de participar; los 24 de marzo siguen siendo un paréntesis en el que el reciente pasado también irrumpe en el presente de la evocación de que otro mundo es posible.

El velo de la ideología burguesa al que podemos adjudicarle  el enunciado totalizante: “únicamente mi conciencia existe”, está cada vez más delgado, aunque encerrado en su propio y desgarrado solipsismo político.

El Acampe de la unidad piquetera genera desorientación en el estatus de la mentalidad colonial del poder político y del poder real que apelan a su sentido común burgués en pos de restituir su orden naturalizado. Naturalizando el hambre, la falta de viviendas, la falta de trabajo, pero que cuando todo eso se muestra, rápidamente la represión real  y la represión simbólica son los fármacos con los que cuenta el sistema para sostener el modelo en el que 17 millones son la manifestación más palpable de la devastación social que produce y seguirá profundizando.

El piquete y el corte de calles son efectos;  417 mil millones de dólares fugados de la Argentina, es parte de las causas; para poner un ejemplo más cercano, solo recordar el robo que realizó la empresa Vicentín al Banco Nación por 300 millones de dólares, sin embargo no parece causar tanta indignación como el Acampe en la avenida  9 de Julio. Una digresión simbólica, los pobres acampan en la “independencia”, no en el posmoderno metrobus, pero eso le molesta al establishment y sus instituciones, porque han naturalizado, también, que son “suyas”, como parte de su propio imaginario solipsista.

Tramas – Periodismo en Movimiento estuvo desde el primer momento del Acampe con nuestro compañero Ricardo de Udaeta, quien realizó una cobertura excelente, mostrando el otro lado, escuchando, sosteniendo el micrófono y dirigiendo la cámara de su celular a la esencia de ese sujeto social que nos muestra el resquebramiento de un modelo insostenible cuyos defensores protegen las infames relaciones de producción (Vicentín es una de las pruebas) en que la grieta los une.

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

Pero mientras esas impudicias ocurren, los piqueteros en unidad tuvieron que sortear un desmesurado cordón policial que había sido enviado para desalentar el Acampe y amedrentar a quienes decididamente lo realizaron.  Además un intento de detenciones arbitrarias que el accionar de la policía de la Ciudad quiso llevar a cabo durante la desconcentración: “La fuerza al mando del jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta había retenido un camión y detenido a varios manifestantes y militantes del Polo Obrero”.

¿Era nada más que la alteración del paisaje urbano lo que provocaba la “incomodidad” del solipsista indiferente, porque alteraba su imaginario?

La voz de los sin voz  iba a salir de las puertas del ministerio de (sub) desarrollo social, iba a adquirir visibilidad, aún con las trampas mediáticas de prácticas y discursos de rasgos claramente fascistoides de deslegitimación de los reclamos, hablando de “legalidad”, mejor dicho, de su “legalidad”. Pero salieron, esas voces salieron y esas presencias estuvieron en la 9 de Julio con sus carpas, sus fuerzas en la desigual lucha y sus inquebrantables esperanzas.

Sí, allí estuvieron y en todas las provincias con movilizaciones que reflejan lo inhóspito en que se transformó el país para las mayorías; no para generar el “caos”, sino para mostrar el “caos social” que generan las políticas que sostienen a los “Vicentín” o los que naturalizan la fuga de 417 mil millones de dólares.

Algunos de los textuales que consignó nuestro compañero Ricardo de Udaeta  en la cobertura periodística.

La comida debe llegar en tiempo y forma a los comedores populares y en la variedad y calidad que se necesita porque ahí comen pibes…

Exigimos trabajo genuino y que respeten nuestro plan de trabajo, que al menos lo lean y nos den una respuesta, porque queremos trabajar, que no nos den vuelta la cara…

La apertura del Potenciar Trabajo y que lleguen las herramientas para todos los compañeros y compañeras que tienen su changa, que tiene sus emprendimientos, porque si no seguimos con mentiras y falsos discursos. Lo que pasa en el barrio es una realidad diferente a lo que esos funcionarios quieren hacernos ver, la sociedad en su conjunto lo sabe y nosotros lo vivimos…

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

“…no venimos a molestar a nadie sino venimos a reclamar derechos (…) y para pedir por la libertad de compañeros presos, porque no corresponde que mientras haya hambre hayas compañeros presos por luchar…

“…la respuesta que obtuvimos (por parte del ministro Juan Zabaleta) ni siquiera fue mirar el plan de trabajo que le trajimos hace más de 7 meses, no llegan alimentos a los barrios desde enero, solamente llega polenta y necesitamos darle alimentos de calidad a nuestros pibes para que tengan un desarrollo cognitivo bueno y que sean el futuro, realmente del país (…) el Potenciar Trabajo es un plan de 16.500 pesos por mes por el que se trabaja construyendo veredas, limpiando arroyos y sosteniendo los merenderos y comedores para todas las barriadas…”.

Las jornadas del Acampe de decenas de organizaciones de movimientos sociales con el acompañamiento de los partidos de izquierda, transcurrieron entre charlas  y talleres de formación, radio abierta, exposiciones de las actividades  productivas y cooperativas, educación sexual, prevención de la salud, en definitiva un mundo cultural, también invisibilizado por los propios medios que supuestamente iban a cubrir el Acampe, según nos manifiesta nuestro compañero que estaba allí.

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

Al mismo tiempo que se les niega la reapertura del plan Potenciar Trabajo (que es trabajo precarizado), se reconoce la estafa de la fuga de 40 mil millones de dólares que el FMI pergeñó con el gobierno de Mauricio Macri y el oficialismo actual no solo la reconoce como deuda, sino que vuelve a endeudar al conjunto de la población para pagar el desfalco y lavarle las manos a su opositor.    

¿Con el 50% de los niñxs y adolescentes pobres se puede seguir pagando pautas publicitarias que tengan el eslogan que dice “la educación, nuestra bandera” / “Argentina presidencia” y negar la comida en los merenderos y comedores?

Foto Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

¡La elusión no es solo fiscal, es una propiedad del pensamiento burgués y de las características solipsistas ilustradas por el continuismo de la lógica neoliberal  de los partidos capitalistas con sus dispositivos represivos!

Darío Balvidares

Imagen destacada: Ricardo de Udaeta / Tramas – Periodismo en Movimiento

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