Espionaje y vigilancia masiva en CABA

Espionaje y vigilancia masiva en CABA

15Abr22 0 Por Tramas


El Juez Gallardo ha hecho lugar a la denuncia del Observatorio de Derecho Informático Argentina (ODIA), por la búsqueda de información biométrica de personas realizada por el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. La recolección ilegal de datos sobre personas, es una actividad de espionaje masivo, que parece articulada con futuras acciones represivas.

Según una denuncia del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) “En los últimos tres años, el Gobierno de la Ciudad buscó los datos biométricos de más de 7,5 millones de personas, algo que la ley no le permite. Esa operatoria se realizó en el marco de las tareas de búsqueda de personas solicitadas por la Justicia, a partir de un convenio con el Registro Nacional de las Personas (ReNaPer). El convenio le autoriza a cruzar la base de datos de ese organismo con el listado de personas con orden de captura judicial para localizarlas a través de cámaras de seguridad equipadas con software de reconocimiento facial. Pero ese universo de personas buscadas contiene un número mucho menor, apenas por encima de los 40.000 hombres y mujeres, lo que implica una extralimitación en esas tareas de identificación”. Agregan ademas que “Toda esta información surgió por la investigación judicial a partir de una denuncia del Observatorio de Derecho Informático Argentina (ODIA), de la que el CELS es parte. En 2020, ODIA inició una acción de amparo en la que puso en discusión la constitucionalidad y convencionalidad de las normas que implementaron el sistema de reconocimiento facial en la CABA”.
El juez Gallardo allanó el Centro de Monitoreo Urbano y la sede del Ministerio de Seguridad porteño en Barracas. Además, ordenó periciar los equipos que se utilizaron para procesar la información proveniente del ReNaPer. También solicitó al ReNaPeR la lista de personas, con nombre, apellido y DNI, cuyos datos biométricos hayan migrado desde ese Registro hacia el Gobierno de la Ciudad. En función de este último pedido, se constató que la Policía de la Ciudad hizo casi 10 millones de consultas sobre 7,5 millones de personas.
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) se ha hecho eco de esta situación y en un duro documento titulado “El espionaje no para en Ciudad de Buenos Aires” ha denunciado las prácticas de espionaje masivo, el tatuaje de niños con logos del Gobierno de la Ciudad y la represión por parte de la policía porteña a los manifestantes en la sede del Incaa.
El desarrollo de actividades de inteligencia en forma masiva por parte del Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires excede a los de su propia población que hoy es de 3 millones, quinientas mil personas. No se trata sólo de vigilar a las y los porteños, sino a quienes en alguna oportunidad transitan por la ciudad. Este tipo de actividades demuestran que lo del espionaje, que afecta la intimidad de las personas, es mucho más que una “obsesión de Macri”, sino un componente estratégico de un proyecto político que sólo puede ejecutarse con una fuerte represión estatal.

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