Filicidio social

Filicidio social

18Abr22 2 Por Alfredo Grande

Aunque el verdugo se vista de guardapolvo blanco, no puede tapar el espanto”

Hace décadas el psicoanalista Arnaldo Rascovsky acuñó el concepto “filicidio”. Decía que en la cultura occidental era muchísimo más frecuente la matanza de los niños que de los padres.

El horror por el parricidio no es comparable al horror por el filicidio. Para el derecho romano los hijos e hijas era propiedad del pater familias y no de la misma manera, pero tampoco tan distintas, las niñas y niños de hoy son propiedad de los Estados.

Pero con el agregado de que son apropiados y simultáneamente, abandonados y maltratados y asesinados. Es la marca de la cultura represora.

Soy médico y los colegas que abandonan y maltratan a los pacientes, con lo cual asesinan con o sin conciencia de eso, me repugnan. Es la continuación por otros medios del médico torturador Bergés.

En este caso, (ver Mocoretá: el desinterés por los más vulnerables) la figura del abandono de paciente sería benévola. No es abandono. Es sentencia de muerte. Y todas y todos los celestes que se horrorizaron y horrorizan frente a la ley del aborto, son indiferentes, y por lo tanto cómplices, de este filicidio social.

Que sean médicos los que lo concretan, es prueba suficiente que la cultura represora anida en aquellos que deberían combatirla. Conviene tenerlo siempre presente.

Alfredo Grande

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