El modelo educativo y la educación en pedazos

El modelo educativo y la educación en pedazos

21Abr22 0 Por Darío Balvidares

Desde el  anuncio de 1 hora más de clase en la educación primaria y la reunión en Ushuaia del Consejo Federal  (CFE) donde surgieron los Lineamientos  Estratégicos 2022-2027, por una Educación justa, democrática y de calidad; otras realidades se fueron avizorando en el estallado sistema educativo.

La sensación permanente de que el ministerio de educación de la Nación es una agencia de concesiones  que nunca logra los objetivos que se propone.

Con solo repasar la Declaración de Ushuaia del CFE, advertimos que las propuestas son siempre las mismas, las que siempre emanaron de los organismos internacionales, asumidas en las sucesivas “cumbres” de los países y poco o nada específicas en función de un proyecto de país.

“Promover la educación y el conocimiento como un bien público y un derecho personal y social que deben ser garantizados por el Estado, acorde a lo establecido por las leyes nacionales vigentes/ Sostener y aumentar la inversión en Educación / Profundizar el fortalecimiento a la atención integral de la primera infancia / Intensificar y fortalecer los aprendizajes en la escuela primaria/ Asegurar el ingreso, permanencia y egreso para la totalidad de las y los estudiantes de la educación secundaria en todas sus modalidades / Mejorar la formación inicial y continua de los docentes, factor clave de todo cambio educativo / Avanzar hacia la jornada extendida en la escuela primaria / Desarrollar herramientas e integrar enseñanzas académicas con conocimientos del trabajo y la producción para reducir la brecha entre la educación y el mundo del trabajo”.

Leer esta declaración de lugares comunes repetidos y repetidos y repetidos, incluso desde antes de la Ley de Educación Nacional, algunas como la relación educación /trabajo desde la ley federal de los 90, derogada para dar paso a la LEN, lleva a pensar si el viaje a Ushuaia para la reunión del CFE es más una reunión protocolar con sesgos turísticos que una reunión de trabajo. La enunciación de los “objetivos” (más parecido al consignismo político) expuestos tiene una antigüedad de más de 30 años.

Se podrían haber ahorrado la estadía de miles de pesos, puesto que una habitación estándar, donde se desarrolló el evento, en el hotel  Las Hayas tiene un costo estimado como bajo en $ 20.438 por día (para dos personas).  

Tal vez esté formulando una crítica desde una mirada semiótica, pero con más del 50% de lxs niñxs y adolescentes por debajo de la línea de la pobreza, de los que asisten a la escuela pública, incluso, cuando todavía falta revincular al sistema a 198.000 estudiantes, como asegura el propio ministro, Jaime Perczyk,  producto del contexto socioeconómico; es por lo menos una imagen solipsista que el CFE lleve a cabo el evento en un hotel  5 estrellas en Ushuaia, reunión que se podría haber hecho en alguna de las escuelas provinciales, puesto que es el Consejo Federal de Educación con algunos representantes sindicales y no un grupo de gerentes empresariales (¿o sí?).

Este tipo de gestos  manifiestan  aún más la desvinculación de los hacedores de políticas de la realidad a la que pretenden “iluminar” con sus decisiones.

Por supuesto que en ese evento se anunció la creación de mesas de trabajo para llevar adelante la extensión horaria a un piso de 25 horas semanales, aumentando en 1 hora la carga horaria de primaria. Anuncio que los sindicatos habían rechazado de plano, pero que según el ministro tuvo  “una buena recepción  de los representantes gremiales que participaron de la asamblea del CFE.

También se consensuaron reuniones bilaterales con cada una de las 24 jurisdicciones del país, además de la firma de convenios, también con cada una de las provincias para la transferencia de recursos en función de la implementación de la Educación Secundaria Profesional (ETP).

Entre los anuncios aparecen la creación de 35 escuelas técnicas en dos etapas de acuerdo con las licitaciones y una inversión de 22 mil millones de pesos para la ETP y 445 millones de dólares para la conectividad de todas las escuelas del país en un plazo de tres años. Convenio suscripto por el ministro de educación y Matías Tombolini, titular de la empresa Arsat.

Sucede que mientras este conclave ocurría, también la realidad indicaba que las demandas docentes, más allá de las promesas de inversiones, se multiplicaban en distintas jurisdicciones.

En Río Negro, hubo paro y movilización por reclamos salariales de más de 3000 docentes afiliados a la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER),  quienes además exigen la renuncia del secretario de educación, Adrián Carrizo, “por incompetente y paradójicamente, inoperante” .

En Neuquén, el sindicato docente ATEN,  “inició un paro de 5 días el 12 de abril en reclamo de aumento salarial, al mismo tiempo que ATE (Neuquén)“reclamo por la apertura del convenio colectivo de trabajo de Educación, la apertura de concursos para que compañeros y compañeras puedan acceder a cargos en Educación, también con paro y movilización.

Por otra parte, este martes 19, ATEN capital convocó a una gran jornada para discutir “las implicancias de la reforma educativa, laboral y previsional”.

En Misiones luego de más de 1 mes y medio de huelga el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) “ha resuelto, el día de ayer en una asamblea provincial realizada en el Centro de Convenciones y eventos, aceptar la última propuesta del gobierno”.

Solo algunos ejemplos ilustran el estado de la realidad educativa en el país, pero hay que reconocer que la fragmentación y los desequilibrios tienen un origen muy claro y es la desnacionalización del sistema.

Prueba de esto, también está en las palabras del ministro Perczyk, luego de la propia asamblea del CFE, que naturalizan lo que parece insostenible: “El acuerdo federal implica una planificación de las acciones a desarrollar en los 24 sistemas educativos para los próximos 5 años, a fin de recuperar la normalidad en el funcionamiento escolar con la inclusión de todas y todos los estudiantes y un objetivo común de alcanzar resultados de calidad equivalente en todo el país”.

Se reconoce que coexisten 24 sistemas educativos, lo que decididamente, hace que el conjunto esté en permanente crisis, como solo lo esbozan los ejemplos citados más arriba en cuanto a cuestiones salariales y condiciones laborales, además del estallido curricular que se fragmenta en 24 partes con provincias que todavía sostienen la educación religiosa en la propia currícula, dentro o fuera del horario escolar pero en el establecimiento, como sucede en Tucumán , Salta o Santiago del Estero, solo para dar algunos ejemplos.

Pero no sólo es la iglesia católica la que adoctrina, en el escenario reformista aparecen los ejércitos de ong´s, fundaciones corporativas nacionales e internacionales con incidencia directa en las políticas educativas, poniendo funcionarios del mercado educativo en ministerios y secretarías. Asociaciones de los gobiernos provinciales y nacional con estas entidades, profundizando el proceso endoprivatizador de la educación.

En el mismo sentido el reformismo  de la Ciudad de Buenos Aires no sólo remite a políticas que emparentan la gestión empresarial con la gobernanza escolar, transformando a directivos en “gerentes” y a los docentes en “facilitadores”, sino que los contenidos curriculares fueron fluctuando en función de la  pedagogía instrumental que sostiene al modelo de mercado que va sustituyendo contenidos de manera de formar sujetos flexibles y adaptables al inestable “mundo del trabajo”. Con la llamada “Nueva escuela Secundaria”, primero y con la “Secundaria del Futuro”, después.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta está llevando a cabo una trasferencia tanática de la educación a los esquizofrénicos “valores” del mercado en total consonancia con la reforma global de los aprendizajes y los sistemas educativos, donde la enseñanza se transfiere a los actores del mercado. El mundo empresarial travestido en “educador” y la escuela pública en subsidiaria de ese mundo corporativo.

Nada más preciso para señalar en este modelo transferencial,  en el que no sólo es la presencia constante de ong´s y fundaciones con fuerte injerencia en la vida escolar, sino, concretamente, con el comienzo esta semana de los “cursos de educación financiera y habilidades para la empleabilidad, tal como lo anuncia la ministra Soledad Acuña en el propio sitio web de su cartera, para luego hacer las “prácticas educativas” en ong’s y empresas como ya lo habíamos desarrollado en  “Neoliberalismo educativo para todos”, publicado en tramas, hace exactamente un mes.

Para ello el gobierno de la Ciudad, avanzó en la reforma del estatuto docente con la clara intención de cercenar derechos y precarizar el trabajo, como vienen insistiendo desde 1994 con la entonces fundación Sophia de la que eran miembros muchos de actuales funcionarios.

Desde la vieja concepción noventista, proponen, como habían propuesto en aquellos años en el “proyecto de autonomía escolar”,  que el salario docente se establezca por incentivos de acuerdo con la productividad. La que será medida con las evaluaciones estandarizadas que se les toman a lxs alumnxs.

Ahora se agrega la UniCABA, el sello universitario creado por el gobierno de la Ciudad, que definirá los aumentos de salarios, asensos y acceso a la docencia condicionando la libre capacitación y la elección de la carrera, además de asegurarse una formación de docentes en los fundamentos del neoliberalismo educativo.

El dislate de 24 sistemas educativos, cada uno con sus propias inercias, parece ser muy eficaz para un federalismo que se parece más a 24 unitarismos. Con un ministerio de educación nacional que está en la misma lógica de funcionamiento, similar a una administración de consorcio o a una gerencia financiera.

La fragmentación, el desmembramiento, la desposesión de derechos, la transferencia del sistema educativo a la endogamia mercantil sólo profundizará la crisis sistémica en la que lo pusieron con la aplicación de los recetarios y las lógicas neoliberales enmascaradas en enunciados vacíos tales como “los requerimientos del siglo XXI”; “aprendizajes socialmente productivos”, etc.

No hay dudas que ésta es una lucha ideológica y cultural en la que derrotar el paradigma del pensamiento colonial no es fácil, pero es absolutamente necesario emprender el desafío desde el conjunto de la docencia  con los sindicatos combativos y con la formación de cuadros no sólo gremiales sino, también, políticos para desenmascar la desposesión educativa.

Una primera herramienta es la urgente realización de un amplio congreso pedagógico  para exponer, comprender y discutir las lógicas que intervienen en el actual paradigma, además de configurar alternativas y poder comunicarlas al conjunto de la población.

El modelo educativo que se está desarrollando desde la colonialidad del poder, a través  de las lógicas reformistas neoliberales inspiradas en los “valores” del mercado, es lo que va a configurar y condicionar el futuro social en el que la soberanía territorial, la soberanía alimentaria y la soberanía ambiental solo van a ser piezas de un museo lingüístico, que a nadie le interesará porque nos habrán sumido en la era del pospensamiento.

Darío Balvidares

Imagen destacada: MaximaOnline

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