La institucionalización derechista de la política y la Observación General Número 19 del comité del PIDESC

La institucionalización derechista de la política y la Observación General Número 19 del comité del PIDESC

22Abr22 1 Por Damián Ravenna

La derecha ha conseguido volverse hegemónica, ya no se trata de que sólo forma parte ideológicamente de las clases dominantes, sino que además ha logrado instalarse como un ethos de “sentido común” en el ejercicio de la política.

Para conseguir esto, además de la sabida crisis de representación democrática, la derecha ha logrado instalar la moderación y el conservadurismo como elogio en la actuación política y lo institucional-estatista como arena exclusiva de la lucha política.

La derecha ha sabido revestirse de nuevas ropas, progresistas en algunas ocasiones, anti-sistema en otras, para ejercer su hegemonía de manera tal de irradiar sobre todo el tejido social, la consecuencia de ello es que ha generado microclimas, o en otros términos ha logrado hacer que sus intereses sectoriales y sus mecanismos de ser y pensar para hacerlos efectivos, sean universales.

La forma Estado entonces ejerce su modo de penetración en la conciencia del ser a través de ser visto como el eje de la política, todo es Estado, la calle se gana para que el Estado responda, del Estado esperamos ayuda, las elecciones son tan importantes que marcan un antes y después histórico, fabulaciones que enmarcan la formación militante y social de época.

Sólo de esta manera, es decir debido a este ethos de época es que se pueden entender y abordar varios aspectos de la política argentina, la división de muchas organizaciones históricas de la izquierda, el afluente izquierdista en el gobierno derechista del Frente de Todos, las luchas palaciegas vistas como avances o retrocesos en la lucha por la conquista de derechos.

En esta sintonía es que debe abordarse el avance de la Corte Suprema sobre el Consejo de la Magistratura, peleas inter-burguesas que emanan una importancia impostada donde el sentido común político intuye golpes blandos, coerción institucional para no plasmar derechos sociales, como sí no fuera una disputa de poder entre facciones de nuestras clases dominantes, mientras los sectores subalternos padecen hambre y la violencia represiva.

El poder judicial integra el bloque de las clases dominantes, es por ello parte sustancial  de la hegemonía de las clases dominantes, no es neutral si no portador de una ideología por la que toma una clara posición en el marco de los antagonismos de clase. Con ello el poder judicial no imparte justicia, sino que cuida los intereses de su clase. El poder judicial es un poder que reproduce el saber ideológico de las clases dominantes, de ahí que se encumbre la vocación de profesor de derecho, del Presidente Alberto Fernández.

La institucionalidad estatal es terreno del enemigo, el funcionariado electo o elegido a dedo, se adapta a esa institucionalidad del enemigo, para sobrevivir. Son las condiciones materiales de existencia las que dictan la consciencia del ser dentro del ser, subsumidos en su accionar político a lo institucional-estatal se asemejan por ello más a los habitantes encadenados y en sombras de la alegoría de la caverna que el filosofo Platón ideó para explicar la situación del ser humano con respecto al conocimiento.

Es este ethos de época el que dificulta comprender qué es la derecha y quienes forman parte de ella; atributo sin lugar a dudas de la derecha es ser y ejercer la política como reacción y ser y actuar desde el conservadurismo. La moderación es asimismo un atributo de gobernabilidad de y para la derecha, en ambos lados de la falsa grieta encontramos así descriptas, derechas.

Entonces son las derechas, en plural lo que debemos abordar para desenrollar los mecanismos de coerción en su hegemonía, desplegada como consciencia del ser dentro del ser. Con ello debemos interpretar la funcionalidad operativa de su despliegue cultural, que aborda varios aspectos y sentidos que fungen como reacción, ejemplo de ello es como concluye Jorge Alemán en un elogio conservador su nota de título Revolución… Aquella palabra, que salió en la usina del “progresismo conservador” actualmente existente, el Diario Página 12: “así es la historia, la emancipación exige una imaginación política que ahora intente grandes metas transformadoras  sin violencia y dentro de los límites de la democracia. Los acontecimientos hablarán…  

 Como si la violencia no fuera el hambre que el ajuste del modelo económico capitalista del Frente de Todos perpetua, como si esta democracia liberal-capitalista no fuera la violencia genocida de clase, ejercida por otros medios. Como si la emancipación y la revolución fueran metas a realizar trasformando progresivamente a la humanidad y no la reacción resuelta de los oprimidos a la violencia constante de los de arriba.

Por ello debemos aclarar que ser y existir en la derecha es ser funcional al sistema de dominación, es legitimar el orden opresor, es poner límites-institucionales, demoliberales, de relación de fuerzas- para sujetar y extorsionar con recursos miserables a las clases subalternas.

Dicho esto hay un aspecto más que debemos abordar y que se relaciona con un derecho humano, este es el derecho a la seguridad social, el gobierno anunció una dádiva de plata para los sectores del precariado de la clase trabajadora y de les jubilados, debido a que según su propio diagnóstico, están fallando en la redistribución de la riqueza.  

El derecho humano a la seguridad social se plasma de manera muy pedagógica a través de la Observación General N° 19 que realiza el Comité del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), está observación es del año 2007, consta de 23 páginas y 84 enunciados, es una observación que clarifica y explica el artículo 9[i] del PIDESC que versa justamente sobre la seguridad social.

En el enunciado número 3 de esta Observación General el comité nos explica la función y la importancia de la seguridad social al decirnos: “La seguridad social, debido a su carácter redistributivo, desempeña un papel importante para reducir y mitigar la pobreza, prevenir la exclusión social y promover la inclusión social” Es decir, el énfasis que hace el comité y con él toda la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es sobre la seguridad social como un derecho humano que distribuye riqueza.

Es decir que los mal denominados planes, siendo parte del derecho humano a la seguridad social, forman parte de una planificación económica que plasma derechos y redistribuye riqueza, pero el   Gobierno cerró la posibilidad de nuevos ingresos a esos planes y congeló la remuneración que perciben, de este modo el Gobierno no usa a la seguridad social para distribuir riqueza si no que la usa para contener el conflicto social, es decir El Gobierno no usa ni plasma la seguridad social como un derecho humano, como un aspecto del programa económico-social con derechos, si no que la usa para regular la lucha de clases y para mantener así la gobernabilidad opresiva que el capitalismo requiere para pervivir y reproducirse.

De esta manera es que debemos auscultar nuestra realidad política, el momento progresista con un Estado benefactor productivista y redistributivo que vive en las mentes de los sectores filo-kirchneristas, está sufriendo un lento declive debido a que ya cumplió su misión histórica, sólo les queda la providencia del liderazgo de Cristina, en quien depositan un saber-hacer mesiánico, que  infunde su vocación capitalista dentro del orden liberal-institucional subsumiendo la lucha por la  emancipación a la regulación estatal.

 Este declive en su misión histórica es la que los devuelve como reacción conservadora, es decir como derecha. Es quizá por aquello que decía Antonio Gramsci sobre que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer, que la elegía de la caverna de platón cobra su notoria dimensión argentina, estamos atados con cadenas en el fondo de una cueva, sólo vemos las sombras de quienes se disputan el poder estatal, pero el mundo y la política, es mucho más que eso.

Nos vemos en la lucha.

Nota: Artículo 9 que dice: “Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la seguridad social, incluso al seguro social.”

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires APDH ZONA NORTE  

Imagen destacada: Mito de la Caverna


 

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