Colombia: un año del estallido social

Colombia: un año del estallido social

28Abr22 0 Por Carlos Munevar

Hoy hace un año inició el estallido social en Colombia, miles de personas de todas las edades y sexos salieron a las calles de las principales ciudades protagonizando imponentes marchas, bloqueos, manifestaciones y recibiendo una brutal represión por parte del gobierno Duque, que cabe anotar, se preparó militarmente en pandemia invirtiendo millones de dólares en armamento, municiones, y dotaciones para policía y ejército, como si estuviese planeando una guerra contra su propio pueblo.

El detonante fue una reforma tributaria en plena pandemia, propuesta por Alberto Carrasquilla, ministro de hacienda de ese entonces, que valga la pena decir le costó la cartera, pero detrás de todo ese descontento estaban las mismas situaciones que hoy no han sido superadas, exclusión profunda, desigualdad social, corrupción desbordada, una sociedad inequitativa, un pais sin rumbo, gobernado por un modelo narcoparamilitar de mas de 20 años de monopolio de las instituciones.

 Hoy, 1 año después la impunidad reina, cientos de casos de violencia estatal están en el olvido, hay desaparecidos, víctimas sin justicia y un profundo dolor social. Pero también existe estigmatización hacia quienes participamos en el paro, la “vandalización” de la protesta social como la acción de señalar por parte del gobierno y diversos medios informativos a los manifestantes como “violentos”, “delincuentes”, “infiltrados del ELN” unida a la impunidad como esos “justicieros” y gente de “bien” que con mano propia buscaron poner fin a la vida de jóvenes y marchantes, tiene al país dividido frente a la interpretación de lo que pasó en las calles.

Lo cierto es que, desde la derecha y el oficialismo, no se duda en aprovechar la oportunidad y echarle la culpa al paro de la crisis económica y social actual, es decir, no reconocen que precisamente este proceso social, que algunos comparan con el Bogotazo, surge en respuesta a la inoperancia y a la decisión manifiesta del uribismo de llevar al país a la debacle. Pero además en este momento en donde los militares confiesan en la JEP su plena responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad denominados “Falsos Positivos” y que Álvaro Uribe está a un paso de ir a juicio, la legitimidad del levantamiento social del 2021 toma fuerza.

Sin embargo y dada la situación de polarización política en medio de las elecciones, es menester no caer en provocaciones que puedan ser aprovechadas por el oficialismo y su candidato Federico Gutiérrez para endosarle una nueva ola de protestas y de la violencia derivada de ellas a Gustavo Petro y al Pacto Histórico. Si bien el pueblo no debe pedirle permiso a nadie para salir a las calles, hoy no se puede dar un paso en falso y darle en bandeja de plata la presidencia a Fico, mesura y conmemoración, no permitamos que infiltrados y violentos nos quiten la esperanza.

Carlos Munevar

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