Andalgalá bajo fuego minero

Andalgalá bajo fuego minero

7May22 1 Por Silvina Reguera

La República Argentina está “bien vista” ante el mundo como uno de los países que más respeta los Derechos Humanos, de los cuales el Estado y la Justicia deben: Proteger, Garantizar y Promover. Eso es exactamente lo contrario de lo que pasa en Andalgalá, en el marco del conflicto minero, que lleva más de veinte años en un pueblo que defiende con firmeza la montaña que les provee de algo tan esencial como El Agua.

Cada uno de los jefes de estado que ha tenido este país, cada gobernador de la provincia de Catamarca, cada partido político, ha ensuciado de tal forma esos derechos, con un nivel de hipocresía tan grande que revuelve el estómago, y por acción u omisión, son responsables.

En Andalgalá la gente está en estado de alerta ante estas violaciones. Al parecer las mineras son más importantes que la vida de las personas.

Luego de la brutal represión que sufrieron los vecinos de la localidad de Choya, visibilizado en todos los medios de comunicación, y redes sociales; vino la detención arbitraria de una vecina, Karina Orquera quien estuvo dos días retenida y luego liberada en un acto de abuso de poder que escandalizaría a cualquiera que viva fuera de este pueblo, pero que por desgracia Andalgalá ya conoce desde hace muchos años. Porque así opera el poder minero, al mejor estilo de la dictadura cuando alguien se opone y dice NO.

En estos días se vive un clima de máxima tensión en la ciudad. Hay un tufillo a desorden y caos, la gente está angustiada y harta de vivir así, bajo amenaza.

A Raul Jalil no le gusta que un pueblo elija su modo de vivir, prefiere imponer por la fuerza el suyo, en nombre del “progreso”. Entonces llena la ciudad de policías que filman a la gente, les sacan fotos, están apostados en las veredas de las escuelas, armados y con escudos y cada sábado cuando la población asiste a las Caminatas por el Agua, que hoy se cumplen 640, manda infiltrados a contarlos, a tomar registro de sus rostros y entonces el aire se vuelve…raro. Eso  sin contar la cantidad de causas armadas, las notificaciones judiciales y las amenazas de sus “grupos de choque” por redes sociales liderados por su sobrino, un delincuente que descaradamente hace apología del delito y él mismo se filma, pero claro, anda libre gozando de ciertos privilegios, que nadie puede entender.

Así las cosas en lo que antes era un paraíso tranquilo, lo que más le gustaría al poder es que la gente se quede en sus casas aterrorizada, paralizada, silenciada, pero logran todo lo contrario, porque cuando se trata de defender lo suyo, de ponerse la camiseta y ejercer el poder ciudadano, nadie puede frenar a los andalgalenses, al punto que están dejando sus vidas en ello.

Cualquier argentino que crea que esto no le va a pasar en su pueblo o ciudad, se equivoca. Vienen por todo. Para sus beneficios, para el FMI, para que siga la farra de la corrupción y entonces, haciendo siempre lo mismo, no cambiamos más.

En estos momentos los vecinos, habitantes, nacidos o por opción de “la Perla del oeste catamarqueño” se están haciendo muchas preguntas

¿Es que acaso nuestros Derechos Humanos y Naturales son menos importantes que los de los demás?

¿Qué es lo que quiere el gobierno nacional y provincial? Que los pobladores se vayan de sus casas y dejen la zona liberada para la minera y así poder estar otros 20 o 30 años saqueando para la corona, en este caso, Canadiense.

¿Cómo se supone que vivamos? Porque la mina no es compatible con nosotros, pero es una política de estado, a costa de qué. De nuestras vidas.

¿Cuándo van a bajar las máquinas, que subieron ilegalmente?

¿No era que con la pandemia íbamos a aprender a vivir mejor? Pero apenas empieza el Covid, el presidente declara como ESENCIAL la actividad minera. ¿Qué tan esencial es eso? ¿No es el AGUA, esencial?

Y por último. ¿Quién escucha nuestras voces? ¿Quién nos defiende? ¿Cuándo se termina esta pesadilla? ¿Quién se hace cargo del daño que han causado?

¿O es que solo el pueblo defiende al pueblo?

Finalmente, los andalgalenses, repudiamos la violencia y la embestida de descrédito con que opera el lobby minero, además de la “Mesa Nacional sobre minería Abierta a la Comunidad”, el comunicado del Frente de Todos respecto de los sucedido y solicitamos de manera urgente que cada uno de los argentinos de bien que aman su tierra empiecen a involucrarse para poder llegar un día a la prohibición total de la megaminería, y que sea ley.

Silvina Reguera

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