Titanas y titanes en el ring

Titanas y titanes en el ring

11May22 0 Por Alfredo Grande

La historia ocurre dos veces. Primero como tragedia y luego como farsa. Palabras más palabras menos, en el “18 Brumario de Luis Bonaparte” Carlos Marx sentenció esta verdad.

Lo verdadero es una de las formas en que lo fundante pasa la superficie. Y es lo opuesto a la lectura epocal. Lo verdadero es transversal a los tiempos, las distancias, los contextos y muy especialmente, a los ocasionales protagonistas de 30 segundos o de una década y más de fama. La etimología tiene que ver con el origen, generalmente griego o latino, del significado de una palabra. Debate, pelea, discusión, combate, enfrentamiento, guerra, batalla cultural, o como queramos decirlo, tienen etimologías diferentes. En el marco de la cultura represora, las palabras tienden a la anestesia del significado. Fascista no es solamente un liberal asustado, sino que también es un liberal astuto.  Todavía el fascismo político no tiene buena prensa. Todavía. Para lo que denomino el “retroprogresismo” es totalmente funcional el “fascismo de consorcio”. O sea: ante los desbordes del grotesco mágico de un Milei, o los tonos de un inquisidor rencoroso como Espert, cualquier cacatúa parece de izquierda.

La etimología, a la que suelo frecuentar en el oasis de Wikipedia, permite entender de dónde vienes. Pero nada dice de adónde vas.  Y adónde vamos es a la metáfora, la analogía, cierto nivel de abstracción, cierto intento conceptual. Pelea, debate, discusión…Zaraza. Lo que importa es que estamos frente a un evidente conflicto de intereses. No se trata de diferencias. Que pueden ser dialectizables. Entre Alberto y Cristina hay una profunda incompatibilidad. Que fue desmentida, negada, porque el bien absoluto era eyectar al macrismo. Lo que curiosamente no se logró. Entre Alberto y Cristina no hay nada personal y hay todo institucional. El grotesco mágico fue la designación de un enemigo político como aliado en el Ejecutivo. La maniobra brillante permitió una victoria total, pero fue una victoria pírrica. Es decir, pierde más el vencedor que el vencido. Solamente dos años y el Frente de Todos no es de todos, ni es Frente.

Las derechas se disputan el lugar del líder de la gran restauración conservadora.  Y Fusiladora. Por eso escribí no me acuerdo donde y menos cuando, que las peleas, debates, discusiones, etc., de los políticos burgueses eran catch, y raramente boxeo.  Uno de mis traumas infantiles fue cuando Martín Karadagian le ganó el combate por el título a la Momia. Una semana estuve deprimido hasta que mi padre me explicó que Karadagian era el dueño y podía ganarle a la Momia todas las veces que quisiera. Lo peor es que eso me tranquilizó.  Correlación de fuerzas, como dicen ahora. Pero no siempre es triste la verdad y a veces tiene remedio. La pregunta que no si es del millón, pero algún valor tiene es: ¿Quién es en la actualidad de la política del catch Martín Karadagián? Es decir: el patrón del mal. O la patrona. Porque el mal ya está instalado. Y hay más mal que por este mal quizá venga. Los luchadores (es una forma de decir) cultivan el grotesco mágico en forma vergonzante, culposa, provocativa.

 Sponsoreadas y sponsoreados por todo tipo de patrocinadores. Empresariales, sindicales, organizaciones no gubernamentales, fundaciones, meritócratas de todas las razas, redes sociales, plataformas digitales, inteligencia artificial, boludez natural, funcionarios que funcionan como comentaristas deportivos, politólogos que confunden lo solemne con lo serio. Lo grotesco, lo bizarro, lo trucho nos habita, nos rodea, nos traga. El éxito de Milei es que es grotesco puro. No hay vergüenza de haber sido ni el dolor de lo que es. Es el original. Y para decirlo en un nivel académico, lo grotesco, incluso lo siniestro, garpa. El primer Menem era patillas con algo similar a una persona. El último ya era rubio, alto y de ojos celestes. Los despidos despiadados tuvieron la anestesia del “retiro voluntario”. Vendió las joyas de la abuela, y años después los que compraron las joyas y nunca las devolvieron, empezaron a defender a la abuela. Pero ya es tarde. Hay que volver a boxear, según la curiosa propuesta de Hebe Bonafini sobre su intercambio con Guzmán.  Pero eso también es catch. Los boxeadores de peso completo vienen marchando. Y el jueves 12 explota todo. Y la Momia tendrá su revancha histórica.

imagen: yahoo.

Alfredo Grande.

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