SUTEBA: Baradel fue reelegido con menor participación de afiliades

SUTEBA: Baradel fue reelegido con menor participación de afiliades

18May22 0 Por Damián Fau

En una elección marcada por la baja participación de sus afiliadxs, la conducción Celeste-Violeta renueva el mandato y sostiene a Roberto Baradel al frente del sindicato docente más importante de la provincia de Buenos Aires. La oposición Multicolor tuvo una elección por debajo del resultado esperado perdiendo varias seccionales. En Matanza hay denuncias de fraude. ¿Cómo comprender los resultados y el deterioro de la herramienta gremial de les docentes?

El día miércoles 11 de mayo se anunciaba en la noche, que con el 50 % de las mesas escrutadas, la conducción Celeste – Violeta lograba reelegir a Roberto Baradel para el cargo de secretario general del SUTEBA, con un 79 % a su favor. La lista opositora a nivel provincial encabezada por Romina Del Pla alcanzaba un 15 %, y en tercer lugar quedaba la lista Azul y Blanca con menos del 5 %. De esta manera, Baradel continuará en el cargo por un cuarto período hasta 2025. Como dato de color y de un carácter profundamente especulativo y electoralista, puede interpretarse el aumento salarial otorgado por el gobierno de Axel Kicillof el día anterior a la elección, dando un apoyo explícito a Baradel. El aumento del 60 % en cuotas, anunciado por la conducción del SUTEBA apenas unas horas antes de que se inicie la votación, muestra la sintonía e identificación entre gobierno provincial y sindicato docente.

Además del resultado a nivel provincial, la Celeste-Violeta ganó en Quilmes, Ensenada, Madariaga y Escobar, y volverá a dirigir en lugares que se mantenían como alternativa a la hegemonía oficial. Estos datos indican un retroceso importante de la Multicolor al perder en varios distritos. La previa a la elección, según los cálculos que tenían las diferentes corrientes opositoras, se aspiraba recuperar alguna seccional más que permitiera ampliar la base de sustentación de la oposición. A diferencia de lo que sucedió en 2017, cuando se lograron varias conquistas, en esta oportunidad no se pudo mantener el resultado de hace 5 años. Sin embargo, las seccionales de Bahía Blanca, Tigre y Marcos Paz continuarán bajo la órbita anticeleste, lo que representará un gran desafío para marcar el pulso de un sindicalismo clasista, democrático y antiburocrático.

Por otra parte, la seccional La Matanza, la más importante por su dimensión, aún se mantiene en disputa. La Celeste ha declarado su triunfo, cuando se ha denunciado la impugnación de la elección que deberá resolver la Junta Electoral Provincial. La Multicolor matancera, que dirige el distrito desde hace dos períodos, denunció varias irregularidades. Algunas de estas, previas a la elección del miércoles 11, donde se manifestaba la no entrega del padrón electoral a la oposición, un aspecto de sencillo carácter democrático, para saber cuántos y quiénes son les afiliades en condiciones de votar, y también se reclamaba por la incorporación de personas que no eran trabajadorxs de la educación. Estas irregularidades continuaron el mismo día del comicio. Durante el desarrollo se impugnó una mesa debido a que la presidenta designada, perteneciente a la lista Celeste, se habría ido al baño con la urna abierta y el resultado posterior arrojó una diferencia sustancial en favor de Baradel. La lista que dirige Romina Del Pla (actual secretaria general de SUTEBA Matanza) señala que, en las escuelas del distrito, el triunfo se vuelca en favor de esta, y que sólo en las mesas de jubiladxs y en la sede central, donde hubo incorporaciones dudosas al padrón se favorece a la Celeste. Sin los votos de la urna impugnada por fraude, la Multicolor podría retener al seccional por apenas 20 votos. En estos días se difundió la carta de Gustavo López, ex secretario general de Matanza en el 2003, y de reconocida filiación kirchnerista, quien expresaba su solidaridad con la lista Multicolor por considerar que efectivamente hubo fraude en la elección. Se tienen pocas expectativas de lo que convalidará la Junta Electoral Provincial, dado que tiene total composición Celeste, pero aún no se bajan los brazos. El día jueves 19, a las 11 hs, se realizará una movilización al Ministerio de Trabajo, donde se realizará una presentación con numerosas pruebas que acompañan la denuncia de las irregularidades registradas durante la elección.

Aún frente a un difícil tratamiento que reconozca el fraude y permita mantener la conducción Multicolor, está claro que la oposición tuvo un mal resultado que debe habilitar una reflexión y autocrítica, que permita repensar y organizar los esfuerzos por poner en pie una alternativa real con capacidad de disputa frente a la celeste en el plano sindical, pero que también permita defender la educación pública de los avances precarizadores.

El resultado de la elección y algunos esbozos de interpretación

¿Cómo analizar un nuevo triunfo de la conducción Celeste-Violeta? Por un lado, para mencionar sólo algunos temas de la coyuntura, se puede decir que la elección se dio en un marco de pérdida del poder adquisitivo del salario. Pese a los aumentos, este corre detrás de la inflación. También se evidencia un avance en la precarización de las condiciones de trabajo (la situación de los ATR, intento de aumentar una hora en primaria la jornada laboral, entre otras), así como el deterioro de las condiciones de enseñanza-aprendizaje que no se termina de recuperar de la pandemia. Es decir, se asiste a un significativo deterioro de las condiciones de vida de les docentes y de empeoramiento de la educación pública. En este contexto, el dato más significativo que deja la elección no está en el resultado de la distribución de votos entre las listas en juego, sino el descenso en la participación de afiliades. Efectivamente, como lo muestran varias seccionales, la cantidad de votantes disminuyó en un 30 % respecto de la elección del 2017. En varios casos, se ve además una disminución de cantidad de afiliadxs en el padrón por seccional.

Este cuadro de baja en la participación del conjunto, afecto tanto a la Celeste como a la Multicolor, pero en el global, afecto más a la oposición que al oficialismo. Una de las primeras consideraciones sobre este tema debe ser la pandemia. En general, ha dejado, entre otras tantas cosas, una vida cotidiana mucho más retraída hacia lo individual después de 2 años de encierro, con momentos de más o menos apertura. A su vez, la docencia ha sido uno de los sectores de laburantes más expuestos frente a las exigencias de las nuevas condiciones. El sistema educativo, junto con el sistema de salud (este mucho más), estuvo en la primera línea de batalla para sostener actividades públicas que para la sociedad son consideradas muy importantes. La educación en particular, reconocida como un derecho, generó una exigencia respecto de su sostenimiento que recayó sobre les docentes. No profundizaremos en las características a las que fue expuesto el conjunto de trabajadores de la educación, pero sin lugar a dudas, todos los cambios que afectaron la dinámica escolar en cuarentena, más las variadas situaciones de retorno a la semi presencialidad y a la presencialidad “cuidada”, dejaron un cuerpo docente más agobiado, que limita sus energías a lo necesario y cuida sus exposiciones en el ámbito de lo público. El otro componente que contribuye en la baja participación, puede tomarse quizás también en la caída del salario. Efectivamente, el peso de la cuota sindical para un salario docente cada vez más devaluado, sin lugar a dudas, lleva a que cada situación particular personal, haga considerar cuáles son los gastos prioritarios de la economía familiar. Por supuesto que a este resultado mencionado de la caída en la participación y en la desafiliación, no podemos quitarle el mérito a una dinámica sindical que convoca poco y nada a la acción. Una propuesta de sindicato que se traduce más en una oferta de prestación de servicios sociales y de turismo, y que deja poco a un involucramiento activo de les docentes en términos gremiales y políticos. Sin embargo, esto no resuelve por sí sólo, el por qué estos elementos exponen la reelección de la Celeste. Frente a los resultados, pueden evaluarse diferentes atisbos e intentos de explicación.

El primero intento de explicación que puede surgir es de carácter coyuntural-estructural. Una definición que ponga el acento en este aspecto otorga razones a una dinámica que enfatiza el contexto político social como determinante para los resultados. La dinámica de lucha y conflictividad sobre la cual se suelen lograr conquistas desde los sectores combativos sería la razón que fundamenta el por qué el retroceso. Ejemplos de la recuperación de seccionales luego del 2001, como en Bahía Blanca, Matanza o Lomas de Zamora en 2003, por mencionar algunas, sirven para dar cuenta de que, en contextos de conflictividad social y lucha a los sectores combativos saldrían favorecidos. Debería pensarse qué elementos similares tendrían los años 2013 y 2017 para evaluar el avance de la oposición y la recuperación según esta lógica. Siguiendo esta línea de razonamiento, esto lleva a concluir que, como en este 2022 no hubo grandes luchas, es difícil que la oposición obtenga triunfos en los sindicatos. Esta lectura es muy simplificada, y deposita el problema en las condiciones generales de la lucha de clases, aspecto que es central, pero que por sí sólo resulta insuficiente y que quita peso a otros factores que, también pueden cumplir un papel relevante.

Una segunda propuesta de explicación puede darse en cuanto a la situación más general de retraimiento de la clase, y a un proceso de individualización de la vida que lleva a la desafección de la participación política y social. ¿Cuáles son las razones que llevarían a una persona a afiliarse a un sindicato en busca de algún tipo de lugar de protagonismo? En este sentido, se puede esbozar que las juventudes no son las primeras que se afilian en el caso del sindicato docente. De hecho, aunque habría que terminar de comprobarlo con datos empíricos, y la reflexión es pura especulación, el promedio de edad que resulta de los padrones del gremio tiende a una edad alta. Con lo cual, quienes mantienen cierta participación es el activismo con filiación ideológica y política, más que el conjunto de les trabajadores docentes. Esto puede quizás contribuir a pensar que, en la caída de la participación en la elección, votó mayormente el activismo convencido (lo que favorece a la Celeste), y que vota en una gran proporción por lealtades más que por análisis de un debate sobre el tipo de sindicato que se necesita o una reflexión crítica sobre el funcionamiento de este. En este sentido, la crítica a la celeste no se traduce en la elección de otra conducción, sino en no ir a votar o en la desafiliación directamente.

Un último intento de comprender porque este resultado, puede plantearse en términos del tipo de alternativa que ofrece la Multicolor. Para que, ciertamente, una gran parte de la docencia se vuelque a elegir otra conducción, esta tiene que ver en dicha alternativa una propuesta político sindical atractiva y que responda a sus expectativas. Es decir, la sola crítica a lo existente, no alcanza para que la base docente pretenda un nuevo tipo de conducción. En este sentido, la Multicolor debería replantearse los modos en los cuales se presenta ante la docencia, cómo construye cotidianamente, qué tipo de propuestas ofrece, y qué dinámica de participación impulsa para que se vuelva realmente una alternativa y genere la adhesión suficiente para ampliar su base de apoyo. El frente único de corrientes opositoras es un buen primer paso para construir otro tipo de sindicalismo. Pero es necesario que la Multicolor logre un desarrollo por la base, de manera cotidiana, construyendo otra forma de hacer sindicato. Una apuesta por un trabajo sindical de base de largo plazo que apunte a la base afiliada y no afiliada. Un trabajo serio, sistemático, que aborde diferentes dimensiones del que hacer docente, de carácter estratégico, que no puede presentarse sólo bajo la forma de un luchismo permanente. Reconstruir una perspectiva de organización sindical que en todo caso decante en la consagración de una nueva conducción es el principal desafío. En definitiva, la Multicolor debe replantearse superar ser sólo una lista electoral sindical, o una suma de partes que sólo se juntan para el proceso electoral. Sólo una revisión crítica y autocrítica, dará lugar a la superación de su forma actual y sus límites, y poder aspirar a convertirse en una propuesta de renovación del SUTEBA desde abajo hacia arriba.

En definitiva, estas tres maneras de intentar explicar lo que sucedió en las elecciones del SUTEBA no deben verse como explicaciones contrapuestas. Sino que cada una debe complementar a la otra. La comprensión integral, permitirá acercar a una conclusión más acertada de lo que pasó y por qué un modelo sindical que se arrastra desde hace años, y pone en estado de situación crítica a la docencia sigue vigente. Los desafíos de un contexto complejo, con grandes amenazas para les trabajadores de la educación y para la educación pública, ameritan análisis que busquen razones que no pueden evitar la mirada crítica sobre la propia acción. Sobre la base de estas lecturas, pueden emerger respuestas acordes a las necesidades.

Compartí esta entrada en tus redes sociales
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
Whatsapp