El campo como alternativa infernal

El campo como alternativa infernal

19May22 1 Por Nora Tamagno

El libro de Cecilia Gárgano, “El campo como alternativa infernal. Pasado y presente de una matriz productiva ¿sin escapatoria?”, es una obra muy interesante para comprender el proceso de consolidación del modelo de agricultura industrial, dominante en nuestro país. Además su lectura será útil para iluminar el proyecto de nuevas alternativas productivas y societarias.

En esta obra de 292 páginas, recientemente editada por Ediciones Imago Mundi, la autora se plantea el objetivo de aportar elementos para comprender cómo han operado mecanismos institucionales, jurídicos, discursivos y cognitivos en la conformación y sostenimiento de la matriz agraria hegemónica.

Toma el concepto de Stengers y Pignarre (2017) de «alternativas infernales», que son “falsas dicotomías que, atravesadas por la urgencia, operan entre la lógica de la resignación y la denuncia impotente. Se trata de situaciones que parecen no dejar escapatoria, en una suerte de encrucijada infernal. En ellas, la lógica imperativa de la aceptación nos compele a resignarnos ante lo inevitable”. En ese marco, se evidencia un “rasgo fundamental de las relaciones sociales contemporáneas: la obturación de lo político. Junto a ese borramiento emerge la naturalización”.

Según Gárgano, “el modelo hegemónico instalado en el agro argentino puede pensarse como un ejemplo casi perfecto de este tipo de encrucijadas que se presentan a sí mismas sin historia, como parte de un destino inevitable”.

El libro pone el foco en algunos de los conocimientos, políticas estatales y conflictos que han dado forma a la matriz productiva instalada en el agro argentino. Revela el rol de los conocimientos científicos y los discursos asociados, en la consolidación del modelo productivo hegemónico.

La primera parte del libro recorre la historia de la segunda mitad del siglo XX en tres capítulos. El capítulo 1 analiza los años 60 y la expansión de la llamada “Revolución Verde”. El 2 aborda los años 70, las agendas estatales orientadas al agro y las implicancias de la última dictadura. El capítulo 3 pone el foco en la etapa de “neoliberalización” agraria iniciada con la aprobación de la soja transgénica en 1996 y describe los casos de la genética de semillas de arroz, soja y trigo.

La segunda parte de esa obra, llamada “Territorios sacrificados. Postales de pueblos fumigados”, consta de dos capítulos: uno repasa experiencias de localidades de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. El otro aborda dos conflictos: el de la localidad de Pergamino (provincia de Buenos Aires), donde un fallo dictaminó en 2019 que el agua no es apta para su consumo por la cantidad de rastros de plaguicidas que contiene, y el más reciente, en la localidad de Lobos.

En esta obra la Cecilia Gárgano hace numerosos planteos muy interesantes, de los que destacaremos algunos.

Afirma que “la ciencia estatal hegemónica opera como un insumo fundamental del agronegocio, mediante tres mecanismos principales: procesos de inclusión y exclusión subordinado de voces (tanto científicas como de la sociedad civil) de las agendas estatales de investigación y extensión rural, promoción de convenios de vinculación tecnológica «público-privados» con empresas y formas divergentes de construcción de la evidencia científica”.

Para la autora “La apropiación de nuestros bienes comunes también se enmarca en un despojo de nuestra historia, en la invisibilización de las luchas que a lo largo del tiempo han cuestionado las formas de organización de la tierra y en la apropiación de sus legados colectivos”. Por eso, tambien nos acerca en este libro a relatos que dan cuenta de proyectos en disputa en diferentes momentos y a varias experiencias de lucha contra el modelo en los territorios. Para conocer la historia.

Nos plantea también que “dos acciones fueron fundamentales para naturalizar la depredación: homogeneizar y fragmentar. Dos movimientos simultáneos y complementarios”. La homogeneización destruyó las particularidades y la biodiversidad, y su contracara la fragmentación fue producto de la lógica de la excepción, que escinde las experiencias comunes y considera eventos aislados a los efectos nocivos que, en realidad, son estructurales.

Finalmente Cecilia Gárgano en esta obra nos plantea la necesidad de “Oponer a la fragmentación y homogeneización la recreación de las multiplicidades, los usos colectivos de la tierra, la intervención en los cómo y para qué producimos. Con una triple brújula que nos acompañe: desnaturalizar, repolitizar y reunir”.

El campo como alternativa infernal. Pasado y presente de una matriz productiva ¿sin escapatoria?”,  puede descargarse gratis en la página de la editorial (aquí). Es un valioso libro que recomendamos leer, especialmente a quienes entienden necesario y urgente construir un nuevo modelo productivo de alimentos que sea sustentable, basado en un vínculo con la naturaleza armonioso y saludable.

Foto: www.agenciatierraviva.com.ar

Nora Tamagno

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