A 9 Años del Femicidio de nuestra compañera Laura Iglesias

A 9 Años del Femicidio de nuestra compañera Laura Iglesias

30May22 0 Por Tramas

Sigue la precarización, el vaciamiento y la injusticia en el Patronato de Liberados Bonaerense

El 29 de mayo de 2013 nuestra compañera fue víctima de femicidio mientras realizaba tareas de campo en el PLB, delegación Miramar.
Las condiciones de trabajo para ella eran las mismas que aún hoy, se imponen ante el colectivo de trabajadoras/es del PLB.
Desoyendo el fallo judicial que indica que las trabajadoras de PLB resultan “personas vulnerables en el ejercicio de la función “y “que el homicidio (femicidio) de Laura Iglesias sea considerado al momento de diseñar políticas públicas que contribuyan a la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.”
El femicidio de Laura fue un día bisagra en nuestro ejercicio profesional y en la vida del entorno íntimo de ella. Cada año el 29/5 nos obliga a repensarnos en nuestro rol, y especificidad en el campo laboral.
Mantenemos activa la memoria por ella, su familia y por quienes estamos trabajando todavía, sosteniendo a la institución con nuestro saber, pero además con nuestros cuerpos, aunque no lo deseamos.
Nos atraviesa el dolor, y la impotencia ante tanta desidia.
Se perpetúan las condiciones de trabajo denunciadas en aquel momento.
Pasó la gestión de López; la de Barbagallo y la de Leonardi. Está en proceso la gestión de Hnatiuk, con el agravante de operar con anuencia de los Ministerios de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad y con su homónimo provincial.
Alejandra López, quien fue Presidenta del PLB en 2013, continúa dando charlas junto a la actual gestión; pero las y los trabajadores, la recordamos por su responsabilidad política.
Al concepto polisémico sobre “violencia institucional” introducimos los múltiples mecanismos mediante los cuales el Estado empleador ejerce distintas formas de violencia simbólica, aprietes, acoso laboral y prácticas despersonalizantes que no se agotan en el ánimo de perseguir, sino también como técnica de disciplinamiento y desgaste psíquico de quienes ofrecen resistencia a los procesos de despojo y desmantelamiento institucional.
Entonces, se ejerció violencia cuando:

  1. En contexto de A.S.P.O. Ante la suspensión de atención en las Departamentales se impuso a las y los trabajadores que lo hicieran virtualmente desde sus casas sin entregarles los recursos ni costear el servicio de Internet. Una extensión de la jornada laboral vulnerando el derecho a la desconexión sin precedente, irrumpiendo la vida personal y el espacio familiar de cada trabajadora/or.
    Los mecanismos de apriete, asedio, acoso y persecución son heterogéneos y presentaron características idiosincráticas, pero también patrones que se identificaron con reiterancia. En algunos casos, se obligó a compañeras concurrir a las oficinas de forma innecesaria en tiempos donde aún no había vacunas contra el Covid 19.
  2. Luego, cuando regía el DISPO, pusieron en marcha protocolos para un regreso “seguro”, el cual no fue cumplido. Los elementos de bioseguridad entregados al personal fueron de baja calidad e insuficientes, no se respetaron ni se respetan los aforos en las oficinas, los servicios de limpieza llegaron fuera de tiempo y discontinuos, no garantizando la debida desinfección y sanitización de las Departamentales.
  3. Concurrir a las Unidades Penales a realizar Pre-egresos fue y es, trabajar en miserables condiciones, al igual que la población alojada allí.
  4. Los programas de asistencia a la población supervisada, aún son insuficientes y escasos.
  5. La exigencia de postular en el programa Más Trabajo Menos Reincidencia (Potenciar) a cuanto liberade lo necesite sin poder luego garantizar un tiempo estimado para la incorporación, expuso a las y los trabajadores a atender los enojos o reclamos por dicha demora. Ofrecer programas teniendo el plantel profesional diezmado solo genera situaciones de violencia y presión sobre las profesionales.
  6. El anuncio de los dispositivos de Nuevas Masculinidades, los cuales se venían realizando desde 2018 por parte de les trabajadores de PLB, se realizó sin contar con espacios ni los recursos humanos para la realización de los mismos. En 2021, se contrató a Psicólogas y Psicólogos para abordar esta necesidad específicamente, pero la institución se encuentra en mora de los pagos salariales de muchos de elles, sobrecargando de tareas a las profesionales ingresantes, sin respetar su situación de revista y asiento, obligándolas a realizar tareas que no son de su incumbencia profesional, y manteniéndolas en muchos casos aisladas de las compañeras de delegación, para evitar su integración plena y la organización gremial.
  7. Ante la paritaria inconsulta cerrada entre la gestión actual presidida por Hnatiuk, y la dirección de los gremios, la cual a través del aumento de horas de trabajo (a menor valor hora), y la derogación de la conquista de la Tarea Especial y su bonificación (decreto 3321/08) tuvo impacto negativo en nuestro poder adquisitivo. Se solicitó en reiteradas oportunidades una reunión, pero la gestión se negó al diálogo.
    Este fue otro ejemplo más de que el PLB sigue sin tener una perspectiva de género hacia sus trabajadoras, el aumento de carga horaria laboral en la rutina cotidiana de las compañeras, invisibilizando el hecho de que las tareas de cuidado en la actual estructura social aún siguen recayendo principalmente en las mujeres (doble explotación).
    Ante la falta de estrategias institucionales, ensayamos respuestas colectivas abordando los siguientes puntos:
    -Como forma de cuidado mutuo, dejar de salir a los territorios hasta que mejoren las condiciones en este sentido.
    -Presentación de Notas ante la Superintendencia de Riesgo de Trabajo; Ministerio de Trabajo y Ministerio de Mujeres denunciando la continuidad de las condiciones laborales precarias.
    -Psicólogas/os suspendieron algunas de las actividades y actualmente continúan sus reclamos con el departamento de personal. Se solicitó intervención al Colegio de Psicólogos de la Provincia.
    -Profesionales acosados por violencia y persecución han hecho retenciones de tareas.
    Por tanto, resulta Inadmisible esta situación que atenta contra la “Irrenunciabilidad de los derechos Laborales”, retribución justa, dignidad, no discriminación, y la remuneración salarial, paupérrima en un contexto de degradación institucional in crescendo.
    Como consecuencia del vaciamiento institucional, una alta cantidad de profesionales optó por el retiro voluntario (2017 a 2019) o la renuncia. Lo que hoy materializa la actual gestión es un proceso emigratorio inaudito, con una catarata de renuncias que del 1° de Enero a la fecha computa un total de 40 compañeres.
    -El multiempleo como respuesta obligada a la precarización. El salario que no cubre la canasta básica familiar, la paupérrima obra social IOMA sumado al maltrato laboral constatado en muchas delegaciones y regiones.
    -El traspaso de 30 a 40 horas y la última “invitación” (extorsión) que se concretó: la bonificación por tarea especial fue derogada y su “compensación” dejó de estar atada al básico.
    Otra vez la violencia sobre las mujeres. Luego de dicha paritaria sectorial nuestra Tarea para el Estado Bonaerense ya no está tipificada como Especial, hoy para la gestión no implica desgaste prematuro tal como lo había certificado el Ministerio de Trabajo en 2008. Y se aleja de ese modo la posibilidad de lograr un régimen previsional especial en el PLB.
    Ante situaciones puntuales, de extrema vulneración social, seguimos recorriendo los barrios o simplemente citamos a entrevista a la delegación, pero sepan que un informe socioambiental debe realizarse en contexto domiciliario.
    Otra vez la incertidumbre, la tensión entre el deber ser profesional y la exigencia institucional.
    Laura Iglesias es nuestra compañera, sigue siendo un faro, porque nos recuerda que hay que estar alertas, que las condiciones de trabajo no deben ser nuestras condiciones de muerte. Y sobre todo que la organización colectiva y la lucha, tal como ella la llevó adelante, es la mejor forma de transformar esta realidad.
    El femicidio de Laura Iglesias no fue en vano para nosotras, sus compañeras y compañeros, y tampoco resultó indiferente a la población a la que asistimos ni al colectivo profesional.
    La respuesta no se hizo esperar, hicimos paros, asambleas y plenarios, nos movilizamos, ocupamos la sede y demás organismos públicos, denunciamos a los responsables políticos y judiciales.
    Nos expresamos con murales, con campañas gráficas en redes, con publicaciones en diferentes plataformas, con actividades en universidades y otros espacios que acompañaron y acogieron la Causa, la misma que se olvidaron les funcionaries, que se llenan la boca dando discursos sobre género que son incapaces de ejecutar cuando son responsables de
    instituciones donde el 85% somos mujeres, (porque todavía no han contratado a otras identidades).
    Las y los trabajadores de Patronato de Liberados nos constituimos en nuestros propios lazos y redes de contención porque no hubo un Otro quien lo realice en el organismo, como casi siempre, más que les liberades; y organizaciones políticas, sociales, de mujeres, Colegio Profesional y antirepresivas. Supimos re-construir estrategias de intervención, pasando del abordaje individual al grupal en varios Proyectos.
    Aparecieron las unidades productivas y cooperativas de trabajo de liberades como expresión de años de lucha.
    En síntesis.
    Al Patronato de Liberados Bonaerense vergonzosamente se lo ha vaciado de contenido, de profesionales y recursos, la gestión de Hnatiuk lejos de poner en valor el Recurso profesional humano incentiva las renuncias y licencias motivadas por aprietes enmascarados y ejerciendo prácticas de adoctrinamiento y persecución en perjuicio de las condiciones laborales que debería garantizar.
    La institución a cargo de Hnatiuk, quien se ufana de la defensa de los Derechos Humanos, amante del despliegue fotográfico en redes; debería poder responder las demandas y necesidades de las personas en su relación con la administración de justicia penal, pero sólo ofrece magras políticas asistencialistas y programas con desfasajes de montos y demoras. El PLB no adecuó sus prácticas institucionales a la perspectiva de género hacia sus trabajadoras.
    Laura Iglesias, era parte de ATE- Patronato, fue parte del Colegio Profesional, desde donde reclamó y se organizó colectivamente junto a nosotras por el ejercicio profesional respetuoso de los derechos humanos y por las condiciones de trabajo en el PLB., acompañando a la población víctima de acoso y apriete policial en los barrios ante cada demanda que supo canalizar.
    Recordarla es sentir una mezcla de tristeza e impotencia, pero también es seguir reclamando mejoras en las condiciones de trabajo, organizándonos; construyendo y preparándonos para un mundo que sea más inclusivo e impulsando un plan de lucha con el objetivo de que modifique esta realidad y detenga la violencia institucional y laboral que caracteriza a esta institución.
    Las y los trabajadores luchamos, nos organizamos y seguimos exigiendo trabajar, libres de violencias. ¡¡¡Basta de persecuciones, aprietes y hostigamiento de algunos cuadros medios!! los cuales son avalados por la gestión!
    ¡Sin toda la verdad no hay justicia!
    Laura Iglesias, Presente! Ahora y Siempre!
    ¡En la lucha y en los afectos!
    ASAMBLEA DE TRABAJADORXS DEL PATRONATO DE LIBERADOS BONAERENSE
    AFILIADXS Y DELEGADXS GREMIALES DE ATE PLB
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